Un operativo policial realizado este domingo en la colonia Las Tapias, zona 18 de Ciudad de Guatemala, permitió a la Policía Nacional Civil (PNC) decomisar un arsenal de uso militar que incluía un lanzagranadas, cinco fusiles de asalto, una subametralladora, varias pistolas, granadas de 40 milímetros, municiones y chalecos antibalas, según informó el Ministerio de Gobernación de Guatemala.
El procedimiento, desarrollado en una de las áreas que registran mayor presencia de pandillas en la capital guatemalteca, derivó en la captura de un presunto integrante de estructuras criminales, cuya identidad permanece sin difusión oficial hasta el momento.
La magnitud del arsenal quedó reflejada en un video divulgado por la PNC, donde puede verse a los agentes mientras inspeccionan la vivienda y aseguran el material incautado. Ese volumen de armamento no ha sido habitual en intervenciones urbanas recientes, detalló la Policía Nacional Civil.
Antecedentes de violencia y respuesta oficial en la zona 18
La zona 18 cuenta con un historial de altas tasas de delitos asociados a pandillas, según reporta el medio regional Centroamérica 360. En respuesta, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, ha impulsado iniciativas como el Estado de Prevención y el despliegue del Plan Centinela Metropolitano, que buscan contener la violencia y desintegrar estos grupos criminales.
El operativo se prolonga con el conteo de armas y evidencias, mientras la PNC reporta una disminución del 35% en hechos delictivos tras los recientes refuerzos de seguridad.
Operaciones de alto impacto por ataques atribuidos a pandillas
Militares y policías de Guatemala desplegaron en febrero un operativo con tanquetas y vehículos blindados en barrios y el centro de la capital tras ataques atribuidos a pandillas que en enero dejaron 11 policías muertos, según informó el presidente Bernardo Arévalo en el lanzamiento del Plan Centinela.
Las autoridades ampliaron esas intervenciones durante dos semanas bajo un estado de prevención, una medida que reemplazó al estado de sitio que había estado vigente por 30 días y permitía arrestos sin orden judicial. El mandatario explicó en esa oportunidad que el estado de sitio finalizaba, pero se mantienen patrullajes intensivos debido al incremento de la violencia vinculada con la pandilla Barrio 18 y la Mara Salvatrucha (MS-13), ambas catalogadas como organizaciones terroristas por Estados Unidos y Guatemala.
El ministro de Defensa Henry Sáenz detalló a periodistas que las fuerzas de seguridad realizarán "operaciones de alto impacto" en las zonas con mayor incidencia delictiva, apuntando especialmente a los lugares donde las dos pandillas concentran su actividad.
De acuerdo con Arévalo, durante el periodo anterior se logró reducir un 50% los homicidios y un 33% las extorsiones respecto al mismo periodo del año anterior, resultados que atribuyó al endurecimiento de las medidas de seguridad. El jefe de Estado también sostuvo que la ola de violencia en Guatemala responde a un complot para desestabilizar su gobierno, supuestamente impulsado por una alianza entre sectores políticos y criminales.
El origen de la escalada ocurrió tras varios ataques contra las fuerzas policiales a manos de la Barrio 18, incidente que llevó al gobierno a intervenir tres cárceles bajo control de las pandillas, donde los reclusos habían tomado rehenes para exigir mejores condiciones y traslados a prisiones de menor seguridad.