El Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) confirmó la existencia de daños en el río San Román, en Chisec, Alta Verapaz, a raíz de un derrame de petróleo atribuido a la ruptura de una tubería operada por la empresa Petrolera del Itsmo S.A.
El incidente ha dejado a comunidades rurales privadas de su única fuente de agua para consumo y uso doméstico, con consecuencias directas para la salud y la vida cotidiana de los habitantes.
Además, el río representa la principal vía de abastecimiento hídrico para varias aldeas, donde no existe acceso a agua potable ni a pozos mecánicos, según Prensa Comunitaria.
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Durante la inspección coordinada por el MARN y miembros de la comunidad Tierra Negra 1, se corroboró la presencia de “contaminación con petróleo que afectó las aguas del río, el suelo, la fauna y la flora”. De acuerdo con la entidad estatal, “observamos a personal no identificado limpiando algunas áreas afectadas, que se retiró con la llegada del personal del Ministerio”.
Tras certificar las afectaciones, el MARN procedió a interponer una denuncia ante el Ministerio Público y anunció la ejecución de acciones legales y de seguimiento conforme a la normativa ambiental vigente.
La problemática cobró notoriedad el 29 de enero, fecha de la recepción formal de la denuncia por parte del ministerio. Sin embargo, los habitantes aseguraron a Prensa Comunitaria que el derrame ocurrió el viernes 23 de enero, producto de un daño en la tubería que cruza el río.
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Los residentes también sostienen que, pese a la situación, la empresa “no ha dejado de laborar”.
El equipo técnico del ministerio —que incluyó ingenieros geólogo, civil y ambiental— informó a los pobladores que “ya no pueden consumir dicha agua hasta que la empresa realice la limpieza”.
El MARN subrayó su postura institucional: “Nos mantenemos firmes en la defensa de nuestros ríos y en el derecho de la población a un ambiente sano”. En paralelo, las autoridades recalcaron que el río San Román es una fuente vital de agua para el consumo humano en esa región rural.
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Los habitantes de Chisec atraviesan una crisis sanitaria y social sin precedentes ya que, de acuerdo con Prensa Comunitaria, utilizan el agua no solo para la bebida sino también para lavar y bañarse.
En respuesta al derrame, la cartera ambiental aseguró: “Presentamos una denuncia por contaminación en el Ministerio Público y estaremos realizando acciones de control y seguimiento a la empresa responsable, en cumplimiento de la normativa ambiental”. Además, enfatizó su solidaridad y respaldo a las comunidades afectadas: “Reafirmamos nuestro compromiso con la protección de la naturaleza y el derecho a un ambiente sano”.
Denuncias con relación a la contaminación de ríos en Guatemala, se han hecho públicas, en la historia reciente del país, una de ellas fue la ocurrida en 2015 cuando se planteo una queja en contra de la empresa REPSA el derrame de desechos industriales de palma aceitera, ocurrido en Sayaxché, Petén, generó la contaminación del río La Pasión y causó graves daños a la vida acuática y la salud de las comunidades Q’eq’chi’.
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Las emergencias ambientales ponen de manifiesto la vulnerabilidad de las poblaciones indígenas ante la contaminación y las debilidades estructurales de los mecanismos de control ambiental en Guatemala. Las comunidades afectadas reclaman justicia y reparación por los daños sufridos.