Asegura que tiene mucha actitud, siempre hace las cosas con amor y se propone “disfrutar mucho de los momentos simples de la vida”. (Foto Christian Beliera/GENTE)
Asegura que tiene mucha actitud, siempre hace las cosas con amor y se propone “disfrutar mucho de los momentos simples de la vida”. (Foto Christian Beliera/GENTE)

Algunos la comparan con Cenicienta. Otros dicen que es una leona y que la base de su éxito es ser persistente y luchar por lo que quiere. El periplo hacia la popularidad de Carolina Ardohain (40) lo dice todo: a los 18 llegó a Buenos Aires con 500 pesos en el bolsillo, fue camarera y vendedora de ropa, GENTE la catapultó en tapa en el 2000 y desde entonces todos la llamaron Pampita.

Una self-made-woman que inventó una marca: primero se diferenció de las top de su generación a pesar de no tener gran altura, superó escándalos sentimentales, su nombre artístico se convirtió en uno de los más googleados y ahora se convirtió en un emporio que vende desde anteojos hasta piyamas. Esta semana se atrevió a comenzar un nuevo desafío en su carrera: ser la conductora de Pampita Online (Telefe-KZO), un programa que sólo iba a ser un piloto para el cable.

“No tengo mañas de mujer sola, porque siento más simple la vida estando con alguien”(Foto Christian Beliera/GENTE)
“No tengo mañas de mujer sola, porque siento más simple la vida estando con alguien”(Foto Christian Beliera/GENTE)

"Pero este año mi desafío es llevarlo a la televisión abierta. Por eso estoy muy agradecida de la oportunidad que me da Telefe, porque yo no soy muy ácida ni sarcástica, y ellos me dejan ser yo. Creo que lo positivo es que, por haber pasado por muchas cosas, me identifico con mis entrevistados y me puedo poner en sus zapatos", dice la figura de Muse Management.

–¿Te preocupa el rating?

–Nunca viví ese tema, ni sé cómo es. Voy a intentar no enterarme cuando estemos en el aire, aunque por supuesto que si hay algo que le gusta mucho a la gente trataremos que eso se luzca más. Vamos a estar acorde a lo que quiere la familia. Queremos que el invitado disfrute de venir.

–¿Qué vas a buscar en las entrevistas?

–Procuraré identificarme más con las vivencias del invitado, así todo fluye mejor. Yo he pasado por muchas cosas en mi vida, y eso me permite conectarme desde otro lugar con la persona. Hay gente que sufre yendo a la televisión, que no quiere ir por no pasarla mal… Yo no quiero que en mi programa ocurra eso.

Yo he pasado por muchas cosas en mi vida, y eso me permite conectarme desde otro lugar con la persona

–Vos mostrás mucho en las redes.

–Sí, comparto un montón con mis seguidores. Entre Twitter e Instagram tengo como tres millones y medio, y son muy agradecidos. Yo elijo qué mostrar y cuándo.

–¿Es verdad lo de la lista negra de personas a quienes no querés invitar a tu programa?

–No, yo me llevo bien con todo el mundo. Además, confío en mi producción. Nunca tendríamos mala intención. Queremos traer a los mejores invitados y que la pasen bien.

–¿Vas a volver a convocar a Nicole Neumann?

–A los entrevistados los elige la producción. A mí me avisan un día antes y me pongo a investigar todo lo que puedo…

–¿Qué opinás sobre la despenalización del aborto?

–Estoy a favor de que se legalice, para que no se sigan muriendo mujeres en lugares clandestinos... Pero creo que la ley debe venir acompañada de mayor educación, para que disminuya también la cantidad de gente que llega a abortar. Yo tengo una educación católica, y creo que la vida está desde el momento de la concepción. La vida es un milagro: hay que cuidarla y defenderla. Yo estoy a favor de la ley, pero no me haría un aborto ni tendría miedo de traer al mundo a un hijo, porque donde comen dos, pueden comer tres.

Estoy a favor de que se legalice, para que no se sigan muriendo mujeres en lugares clandestinos

–Todos te ven muy fuerte. ¿Cómo sos realmente?

–No creo ser fuerte. Soy una mujer muy sensible, que pudo soportar un montón de cosas… También tengo un motor muy bueno: mi familia, mis hijos. No me creo súper poderosa: tengo un montón de debilidades. Cuando me caigo, saco fuerzas para volver a levantarme. Cuando tenés hijos, te salen fuerzas de cualquier lado. El ego queda al costado y ellos pasan a ser lo más importante de tu vida. Los chicos se merecen un hogar alegre y positivo.

–¿En qué te sentís vulnerable?

–Te decía que soy muy sensible… No tengo un escudo para protegerme. Me sensibiliza mucho ver a otra mujer llorando. No solamente los recuerdos tristes me pueden hacer llorar: también lo hago siempre que evoco momentos felices de mi vida. Yo soy feliz cuando estoy con mis hijos tomando mate una tarde, o cuando a la noche voy a acostarlos y se ríen. Las cosas simples están llenas de felicidad.

“No solamente los recuerdos tristes me pueden hacer llorar; siempre que evoco momentos felices de mi vida también lo hago”. (Foto Christian Beliera/GENTE)
“No solamente los recuerdos tristes me pueden hacer llorar; siempre que evoco momentos felices de mi vida también lo hago”. (Foto Christian Beliera/GENTE)

–¿Sos autocrítica?

–Sí. Lo mejor que tengo es reconocer mis errores y corregirlos. Lo peor es que soy muy testaruda: cuando se me mete una idea en la cabeza, no me la puedo sacar. Si quiero algo, no paro hasta tenerlo. No me rindo fácilmente en nada, y en casa trato de inculcárselos a los chicos. A veces me dicen que no les anda el DVD, e intento que lo arreglen. Todo el tiempo les enseño a solucionar las cosas.

–Muchas mujeres salieron ahora a confesar que sufrieron acoso. ¿Alguien intentó abusar de vos?

–Por suerte, nunca. Creo que tuve suerte. Siempre estuve atenta y tuve control. Sé que en el medio muchas sufrieron abuso de poder. Afortunadamente, nunca viví una situación desagradable… Pero conozco muchos casos, y espero que no suceda más.

Sé que en el medio muchas sufrieron abuso de poder. Afortunadamente, nunca viví una situación desagradable

–¿Cómo lograste armar una marca de vos misma?

–Soy inquieta y curiosa. Todo empezó por las redes sociales: me viven preguntando dónde compro lo que uso. Empecé por mi línea de zapatos (Carolina by Ricky Sarkany). Al ser muy clásicos, son de los que más se venden. También tengo mi marca de carteras, anteojos y piyamas. Ahora, en mayo, saco Rock, mi colección de ropa de chicos para Wanama. Esto me lleva mucho trabajo, pero soy muy organizada: tengo un equipo de contadores y abogados que me acompañan y me ayudan con el tema números.

–¿Nunca pensaste en dejar todo e irte a una isla desierta, donde nadie te conozca?

–Para nada. Amo lo que hago. Soy perseverante, tengo mucha actitud y siempre emprendo las cosas con amor. Para mí es un placer trabajar y cuando termina todo volver a casa y estar con mis seres queridos. Por eso a las ocho en punto, apenas termino el programa, me subo a un auto y me voy a casa corriendo, para poder acostar a mis hijos. El año pasado dormía sólo cinco horas… Ahora voy a aprovechar para mirar una película en la cama, ir al cine con mi novio y al gimnasio por la mañana. Tendré horarios como la gente normal, y eso me gusta mucho.

Por Pablo Procopio
Fotos: Christian Beliera

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