Gestionar trámites públicos, votar o consultar la historia clínica en línea son actividades cotidianas para toda la población de Estonia, incluidos los adultos mayores, gracias a la digitalización de servicios públicos casi total.
La República de Estonia está situada en el norte de Europa, en la órbita de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Es la sociedad digital más avanzada del mundo: el 99 por ciento de los trámites oficiales pueden realizarse de forma digital. Desde votar hasta renovar el carnet de conducir, consultar la historia clínica o realizar un cambio de domicilio.
Este modelo, pionero a nivel mundial, ha transformado la relación entre ciudadanos y Estado, aunque plantea retos de inclusión digital para los segmentos de mayor edad.
La digitalización estonia abarca prácticamente todos los ámbitos administrativos, desde la declaración de impuestos y beneficios sociales hasta la solicitud de recetas electrónicas, según e-Estonia. El sistema permite realizar gestiones a cualquier hora y desde cualquier lugar con acceso a internet.
El voto electrónico y los residentes rurales
Miles de adultos mayores, especialmente quienes viven en zonas rurales o tienen movilidad limitada, aprovechan el voto electrónico. En las elecciones parlamentarias de 2023, por primera vez en la historia de Estonia más de la mitad de los votos fueron emitidos por internet (51,1 % del total), lo que da una idea del nivel de adopción general del sistema digital de votación.
En las elecciones locales de 2025, alrededor del 45,8 % de todos los votos se emitieron online, manteniendo una alta proporción de uso tecnológico en procesos cívicos.
Sobre la participación por grupos etarios, datos estructurales indican que aunque el grupo de mayor adopción del voto electrónico fue el de 25-34 años, categorías más altas de edad —incluidos quienes tienen más de 55 años— también votan mediante sistemas digitales y representan una parte significativa del volumen total de i-votos. En 2023 un 33 % de votos online fueron de personas mayores de 55 años.
Identidad digital y autonomía
Uno de los beneficios más tangibles para los adultos mayores es la autonomía que ofrece la identidad digital, un mecanismo nacional de autenticación que les permite consultar y gestionar pensiones, renovar documentos, firmar contratos de forma electrónica y acceder a servicios privados sin intermediarios.
Los sistemas fueron diseñados para priorizar la facilidad de uso, promoviendo la adopción incluso entre quienes no crecieron con tecnología digital.
Cómo funcionan los servicios digitales de salud
En el ámbito sanitario, los servicios digitales de salud centralizan el historial clínico, los resultados médicos y las recetas electrónicas —todas gestionadas en línea—, lo que facilita el seguimiento de enfermedades crónicas y aumenta la eficiencia del sistema.
Estas soluciones resultan prioritarias en una sociedad que envejece y donde la movilidad puede estar limitada en la tercera edad.
Hacer un trámite por primera y única vez
La administración pública estonia opera bajo el principio de una sola vez, que obliga a registrar la información en una sola ocasión y compartirla internamente entre organismos estatales.
Esta práctica elimina la duplicación de trámites habitualmente complejos para los adultos mayores, como la gestión de pensiones o los registros médicos.
Capacitación permanente
El avance en inclusión digital ha sido acompañado por programas estatales de alfabetización digital dirigidos a personas mayores. Iniciativas como Ole kaasas (“Estar habilitado”) ofrecen formación, subsidios para dispositivos y apoyo personalizado, facilitando que este grupo adquiera habilidades digitales.
También existen cursos estatales gratuitos en escuelas profesionales y bibliotecas públicas, lo que responde a la estrategia adoptada por Estonia tras la independencia de la antigua Unión Soviética: dotar a todas las aulas de internet y computadoras a través del programa Tiger Leap.
Expertos como Luukas Ilves, exjefe de información del Gobierno estonio y citado por DW, insisten en que la facilidad de uso de los sistemas digitales —a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, donde el acceso puede resultar difícil— ha permitido la aceptación masiva, incluso entre adultos mayores.
Estonia fue en el primer país en integrar oficialmente la inteligencia artificial en sus aulas, gracias a una colaboración con OpenAI.
El informe de Ilves resalta que el 96% de las declaraciones de impuestos se presentan en línea y que completar el trámite toma solo tres minutos, en contraste con procesos prolongados en otros estados.
El caso de Estonia ofrece lecciones con impacto internacional sobre la necesidad de priorizar la usabilidad y la alfabetización digital desde el principio en cualquier proceso de transformación digital pública.
Los servicios digitales realmente cobran valor cuando la población los utiliza y percibe beneficios directos en su vida diaria. A medida que los Estados logran integrar ventajas como autonomía, rapidez y seguridad, aumenta la adopción y se consolida una administración centrada en las personas.