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El miedo a envejecer, un fantasma que acosa a muchos

Es un síntoma de la época en la que vivimos. La gerontofobia afecta a mucha gente. ¿Es posible superar esta fobia y hacer las paces con la inexorable vejez?

El miedo a envejecer es un síntoma de la época en la que vivimos (foto de archivo . adultos mayores en un parque de Barcelona)

“Cuando voy a una sala de espera, y veo a gente muy mayor, con muchos problemas, siento miedo de tener que pasar por eso en algunos años”, confesaba una mujer que apenas supera las seis décadas. No puedo soportar las canas ni las arrugas. ¿Está mal que quiera hacerme una cirugía cada tanto? Mirá cómo está esta celebrity, que tiene la misma edad que yo: son algunas reflesiones frecuentes.

El miedo a envejecer es un síntoma de la época en la que vivimos. ¿Gerontofobia o gerascofobia? ¿Qué son estos dos padecimientos que afectan a mucha gente?

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En el sitio de la plataforma Hiwell, un programa de terapias en línea, la licenciada Pilar Karatas responde a estos interrogantes. “La gerontofobia es un temor profundo e irracional hacia el envejecimiento y las personas mayores. Su nombre proviene del griego ‘geron’, que significa anciano”, aclara esta psicóloga. “Este miedo puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es más común en quienes entran en la mediana edad, alrededor de los 50 años. Las causas suelen estar relacionadas con el temor a la pérdida de salud, la disminución de capacidades físicas y la proximidad de la muerte”, explica.

La gerontofobia es un temor profundo e irracional hacia el envejecimiento y las personas mayores (Reuters)

Mientras que la gerontofobia es el miedo a la vejez y a las personas mayores, la gerascofobia es el temor extremo a envejecer uno mismo. “En otras palabras, alguien con gerascofobia diría: ‘Me aterra envejecer’, mientras que una persona con gerontofobia diría: ‘Me asusta la vejez y estar rodeado de ancianos’”, aclara la licenciada Karatas.

En ambos casos, el miedo al envejecimiento puede ser tan intenso que afecta la vida cotidiana e incluso puede desencadenar ataques de ansiedad, explica en su artículo.

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Algunas de las diferencias entre la gerontofobia y la gerascofobia se explican de la siguiente manera:

Quien sufre de gerontofobia, evita el contacto con personas mayores, se siente incómodo o ansioso al ver a ancianos, está preocupado en exceso por la idea de envejecer, puede experimentar ataques de ansiedad al pensar en la vejez.

Quien sufre de gerascofobia, evita todo lo que le recuerde su propio envejecimiento, busca tratamientos para retrasar el envejecimiento, rechaza actividades que le hagan sentirse mayor y evita actividades que lo desgasten físicamente.

Aunque el envejecimiento es un proceso gradual, para algunas personas representa una fuente de ansiedad constante, aclara esta psicóloga. Mientras que los niños desean crecer rápido, en la adultez el paso del tiempo puede generar rechazo. En algunos casos, el miedo a la vejez y al contacto con personas mayores se convierte en una fobia: la gerontofobia. Ver a personas mayores, notar signos de envejecimiento en otros o incluso en uno mismo puede provocar ansiedad e incluso ataques de pánico. El temor a volverse frágil, quedarse solo, enfermar o morir está en la raíz de este miedo. Sin embargo, no es un rechazo directo hacia los ancianos, sino a lo que representan: el inevitable paso del tiempo, aclara.

El temor a la debilidad física es uno de los motivos de esta angustia ante la oidea de envejecer (Freepik)

¿Por qué nos da miedo envejecer?

El miedo al envejecimiento y la dificultad para aceptar nuestra edad tienen múltiples causas. Entre otras, los mensajes negativos sobre el envejecimiento en los medios, la discriminación por edad en el trabajo, la presión de las industrias de la belleza anti-envejecimiento o las experiencias personales con personas mayores.

Uno de los temores recurrentes son los cambios psicológicos que sobrevienen con la edad, y que pueden afectar nuestra vida cotidiana, nuestra relación con el trabajo, nuestros hábitos y nuestro entorno social. La depresión, el delirio, el deterioro cognitivo y el miedo a la muerte son algunos de los fantasmas que nos acosan a medida que avanzan los años.

La presión de las industrias de la belleza anti-envejecimiento alimenta la ansiedad ante la perspectiva del envejecimiento (Freepik)

También nos afectan la pérdida de vitalidad, el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, la soledad, la posible falta de afecto.

¿Cómo superamos estas fobias?

Todos estos temores pueden ser superados, ya sea con terapias de tipo “conductual cognitivo”, como por una exposición gradual a entornos de personas mayores, lecturas tanto informativas como inspiradoras y, en todos los casos, la posibilidad de “hacer las paces con la vejez”.

Ver a esta etapa de la vida como un regalo, ya que no todas las personas tienen el privilegio de llegar a vivirla. Celebrar la sabiduría de este momento, como sucede en algunas culturas milenarias. Valorar las experiencias y compartirlas con otros: la familia, los amigos, los conocidos ocasionalmente. Priorizar las buenas prácticas de salud, rodearse de personas que nos valoren, probar cosas nuevas, nunca dejar de aprender y, finalmente, si fuera necesario, buscar apoyo profesional.

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