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Tennessee, Alabama y Oklahoma fijan tres ejecuciones el mismo día, un hecho inédito en EE. UU. en 16 años

Las muertes de Anthony Hines, Jeremy Williams y Carlos Cuesta-Rodriguez están programadas para este jueves 13 de agosto. La coincidencia responde a un cruce de calendarios judiciales en los estados con mayor actividad de la pena capital

Tennessee, Alabama y Oklahoma programaron ejecuciones para el mismo día, una coincidencia que no ocurría en Estados Unidos desde enero de 2010 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tennessee, Alabama y Oklahoma programaron ejecuciones para el mismo día, un hecho que no ocurría en Estados Unidos desde enero de 2010. La coincidencia marca un momento sin precedente reciente en el sistema de justicia penal del país, donde apenas un puñado de estados concentra la actividad de la pena de muerte.

Las tres ejecuciones están previstas para el jueves 13 de agosto por inyección letal. La superposición no responde a una estrategia coordinada, sino a un cruce de calendarios judiciales, según Robin Maher, directora ejecutiva del Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

Tennessee ejecutará a un hombre con problemas de salud graves

El caso que más atención concentra es el de Anthony Darrell Hines, de 66 años, programado para morir en Tennessee. El estado intentó ejecutar a otro recluso en mayo, pero el proceso se interrumpió después de que el equipo médico tardó más de una hora en insertar una vía intravenosa de respaldo requerida por el protocolo. Ese recluso, Tony Carruthers, recibió una prórroga de un año.

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Hines argumentó ante los tribunales y ante el gobernador Bill Lee que sus condiciones físicas —dos accidentes cerebrovasculares que le dejaron parálisis parcial— aumentan el riesgo de que la ejecución fracase de la misma forma. También señaló que el médico que supervisó el intento fallido de mayo no estaba calificado para el procedimiento.

Las tres ejecuciones del jueves están previstas por inyección letal y no responden a una estrategia coordinada, sino a calendarios judiciales, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (Imagen Ilustrativa Infobae)

El gobernador Lee rechazó intervenir. La Corte Suprema de Tennessee negó la suspensión de la ejecución la semana pasada, con el argumento de que Hines no demostró que el médico fuera incompetente. El estado no confirmó si ese mismo médico presidirá la ejecución de Hines.

Hines fue condenado por apuñalar hasta la muerte a Catherine Jean Jenkins, de 54 años, empleada de un motel en Kingston Springs, en 1985. Fue sentenciado a muerte en 1986, ganó una apelación para una nueva audiencia de sentencia y volvió a recibir la pena capital en 1989.

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Alabama ejecutará al asesino de una niña de 5 años

Jeremy Williams, de 42 años, está programado para morir en Alabama por la violación y el asesinato de Kamarie Holland, una niña de 5 años de Georgia, en 2021. Williams se declaró culpable y pidió que su condena se ejecutara.

Los fiscales describieron un crimen de extrema brutalidad: Williams ofreció a la madre de la niña USD 2.500 para que la menor le practicara sexo oral, la violó y la estranguló. Grabó el ataque y conservó el cuerpo de la víctima para continuar abusando de ella. En 2022 fue imputado además por la muerte de su hija recién nacida en Alaska en 2005.

“Este hombre dejó una estela de destrucción de niños”, declaró el fiscal del condado de Russell, Richard Chancey, según NBC News.

Cerca del 10% de los reclusos ejecutados en el país son llamados “voluntarios”, personas que abandonan sus apelaciones, de acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte. Pero la mayoría lleva más tiempo en el corredor de la muerte. El intervalo entre la condena de Williams en 2024 y su ejecución programada es inusualmente corto, señaló Maher.

Sería la primera ejecución de Alabama en 2026, tras la suspensión en junio de una ejecución con gas nitrógeno, método que un juez federal declaró inconstitucional.

Oklahoma ejecutará a un hombre de 70 años por un asesinato de 2003

Carlos Cuesta-Rodriguez, de 70 años, está programado para morir en Oklahoma por el asesinato de su pareja, Olimpia Fisher, de 43 años, en 2003. Los fiscales sostienen que Cuesta-Rodriguez le disparó en un ojo y esperó cerca de ocho minutos mientras ella pedía ayuda, antes de asestarle el tiro fatal en el otro ojo.

Oklahoma ejecutará a Carlos Cuesta-Rodriguez, de 70 años, después de que la junta estatal rechazó recomendar clemencia por el asesinato de Olimpia Fisher en 2003 (REUTERS/Nick Oxford/File Photo)

La Junta de Indultos y Libertad Condicional de Oklahoma votó 3 a 1 en contra de recomendar clemencia el mes pasado. Sus abogados argumentaron una infancia difícil y daño cerebral, trastorno de estrés postraumático y depresión mayor con episodios psicóticos. Sin embargo, el propio Cuesta-Rodriguez rechazó la clemencia ante la junta.

“No puedo haber estado en mi sano juicio para haber hecho algo tan horrible”, dijo a través de un intérprete. “No he podido encontrar ningún sentido a todo esto”.

El contexto: pocos estados concentran la mayoría de las ejecuciones

Las tres ejecuciones del jueves provienen de estados que ya figuran entre los más activos del país en materia de pena de muerte. En 2025, 11 estados ejecutaron a 47 personas —la cifra más alta desde 2009—, y Florida, Alabama, Tennessee y Oklahoma estuvieron entre los que más contribuyeron a ese total.

En lo que va de 2026, cuatro estados han ejecutado a 19 personas. “Solo ves este pequeño grupo de cinco o seis estados que usan la pena de muerte”, dijo Maher a NBC News, “y un número reducido que todavía impone nuevas condenas de muerte”.