El Pentágono publicó una quinta tanda de archivos sobre fenómenos anómalos no identificados, una entrega que reunió 41 documentos, imágenes y videos con materiales de distintas agencias de Estados Unidos desde la década de 1950 hasta 2025.
La divulgación forma parte de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump para ampliar la publicación de expedientes vinculados con ovnis.
Luces a gran altitud y un “triángulo” en el relato de un expiloto militar
La publicación incluyó ocho formularios 302 del FBI, utilizados para registrar entrevistas con testigos, informó CBS News. La mayoría de esos documentos contiene tachaduras para proteger información confidencial y varios fueron acompañados por recreaciones, imágenes o videos.
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Uno de esos reportes es una entrevista realizada en 2024 a un expiloto militar. El testigo dijo que sus compañeros empezaron a ver luces extrañas entre la medianoche y las 3 de la madrugada durante el año anterior, y que él las observó por primera vez en octubre de 2023 en un vuelo entre Massachusetts e Irlanda.
El informe citado por CBS News indicó que el piloto volaba a 11.278 metros (37.000 pies) de altitud y creía que las luces estaban más arriba, quizá a 15.240 metros (50.000 pies) o más. Esas luces eran blancas, comenzaban tenues, se intensificaban y luego se apagaban, con un ciclo completo de 10 segundos a un minuto.
Tras ese primer encuentro, el piloto llegó a observar las luces en torno a 10 ocasiones más.
El mismo testigo relató un episodio ocurrido en Afganistán en 2002. Hacia las 4:30 de la madrugada, el piloto advirtió que “las estrellas se estaban oscureciendo” sobre Bagram por el paso de un objeto enorme con forma de triángulo equilátero, que se desplazaba de oeste a este en silencio, a velocidad y altitud constantes, sin luces visibles.
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El piloto calculó que el objeto medía unos 152 metros (500 pies), aunque no pudo ver su forma completa. A su vez, mencionó que el otro piloto que estaba con él observó el mismo triángulo y preguntó: “¿Viste eso?”.
El caso de los “orbes fríos” en el golfo de Omán
Seis videos muestran distintas versiones de un mismo episodio no resuelto ocurrido sobre el golfo de Omán en septiembre de 2021, durante una misión de fuerzas de operaciones especiales a bordo de un AC-130J.
El material fue grabado con un teléfono celular y muestra la pantalla infrarroja del avión militar estadounidense durante un ejercicio de entrenamiento. El informe del incidente describió los puntos observados como “múltiples fenómenos aéreos no identificados observados con maniobras agresivas y en formación”, precisó Scientific American.
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Los objetos aparecieron a baja altitud y con velocidades de entre 402 y 2.092 kilómetros por hora (250 a 1.300 millas por hora), sin un medio de propulsión detectado. Los fenómenos fueron vistos después de que la aeronave lanzara una bengala activada por agua para simular un blanco del ejercicio.
Un integrante de la tripulación intentó seguir la bengala con las cámaras infrarrojas del AC-130J y detectó dos “orbes fríos” de aproximadamente 1,2 metros de diámetro (4 pies) suspendidos a unos 6 metros (20 pies) por encima de la bengala.
Después de un disparo del cañón del avión, los orbes parecieron alejarse con rapidez hasta salir del campo del sensor, sin variar su altitud.
El informe citado por Scientific American describió que la trayectoria era “similar a cómo los delfines nadan de forma juguetona en una manada”.
Un objeto triangular y silencioso pasó sobre una vivienda en Colorado Springs
Otro de los documentos del FBI incorporó el testimonio de una persona entrevistada en enero de 2026 sobre un episodio ocurrido en octubre de 2023 en Colorado. Según el relato asentado en el formulario, el testigo y su esposa estaban sentados en el frente de su casa, de espaldas a la vivienda, cuando advirtieron que un objeto había pasado por detrás de ellos y sobrevolado la zona desde el noreste hacia el suroeste.
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El objeto parecía volar a baja altura, quizá a unos 91 metros (300 pies), y su tamaño era comparable al de una camioneta utilitaria grande. El entrevistado contó que primero percibió el movimiento y después distinguió una silueta casi translúcida, con una distorsión alrededor similar a una bruma o a un efecto visual visto a través del agua.
La figura tenía forma triangular, con bordes y esquinas redondeados, y podía verse en un tono gris oscuro o plateado. El mismo testigo indicó que, en el borde trasero, aparecía una franja de luz azulada o plateada, que hipotetizó podía estar causada por el modo de propulsión del objeto.
Posteriormente, el objeto avanzó en línea recta, a altura constante, muy rápido y sin emitir sonido. Antes de perderlo de vista, uno de los lados del triángulo se inclinó hasta una posición casi vertical, aunque el objeto no alteró su trayectoria ni su altitud. La observación duró unos 4 segundos, por lo que no le alcanzó el tiempo para tomar fotos o grabar un video.
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Luces rojas en formación y un desfase de 25 minutos en un reloj
El testimonio de una persona entrevistada en 2026 sobre una observación nocturna figura en la nueva tanda de desclasificación. El testigo y un acompañante avanzaban en vehículo por una zona montañosa después de una lluvia intensa cuando advirtieron una luz roja en la cresta de una cadena montañosa ubicada al oeste.
Tras unos 15 minutos de observación, aparecieron entre seis y diez luces más directamente sobre su posición. El testigo declaró que esas luces, junto con la primera, parecían “sincronizarse” y desplazarse hacia el este o sudeste. Una de ellas descendió con rapidez unos 305 metros (1.000 pies) antes de desaparecer, mientras las demás continuaron su trayectoria hasta perderse de vista.
Las luces eran rojas y, a simple vista, parecían un único punto. Al observarlas con más atención, el testigo sostuvo que cada una parecía estar compuesta por tres luces dispuestas en una formación triangular o romboidal y que se movían al unísono como si pertenecieran a un solo objeto.
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Más tarde, hacia las 23:50, el testigo dijo haber visto dos luces cerca del suelo al este, visibles solo con visión nocturna. Una se desplazó hacia el oeste en dirección a su posición y la otra avanzó hacia el norte hasta quedar en las inmediaciones de la primera. Ambas parecieron detenerse a unos 200 o 300 metros del lugar donde se encontraba.
Mientras seguía esas luces, el entrevistado detectó en su visión periférica una estela luminosa de movimiento rápido, comparable al rastro que deja una luz en la oscuridad cuando se mueve con velocidad. Al girar para buscar el origen, alcanzó a ver un resplandor intenso, que luego avanzó hacia el norte y terminó por desvanecerse o desaparecer. Las luces ubicadas al este también dejaron de verse.
Después del episodio, los ocupantes del vehículo intentaron acercarse al lugar, pero no lograron ubicar el origen de lo observado. Más tarde advirtieron que un reloj analógico marcaba una diferencia de 25 minutos respecto de los teléfonos celulares y del reloj del vehículo.
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El acompañante aseguró que conocía desde hacía años a la persona que llevaba ese reloj y que no era alguien a quien le ocurriera un descuido de ese tipo.