El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que estaría “muy decepcionado” si China suministra sistemas portátiles de defensa aérea a Irán, después de reportes que apuntan a una posible transferencia de armamento entre Beijing y Teherán.
Trump señaló que la posibilidad de una asistencia militar desde China hacia Irán sería inesperada y recordó que el presidente Xi Jinping le aseguró durante una reunión en mayo que Beijing no participaría en el suministro de apoyo militar a Teherán.
“Eso sería sorprendente. Cosas así suceden, pero eso sería sorprendente. Me dijo muy claramente que no participaría [en brindar asistencia militar a Irán], pero sabe que me sentiría bastante decepcionado”, declaró Trump al referirse a las versiones sobre la entrega de sistemas de defensa aérea iraníes. El mandatario agregó que Xi “le dijo con mucha firmeza” que China no intervendría en ese tipo de asistencia, aunque advirtió que una acción contraria generaría su rechazo.
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Las declaraciones de Trump se produjeron después de informaciones sobre una posible compra iraní de sistemas portátiles de defensa aérea conocidos como MANPADS, equipos diseñados para ser operados por pequeñas unidades y utilizados contra aeronaves, helicópteros y drones que vuelan a baja altura.
Según los reportes, el supuesto acuerdo contemplaría la adquisición de entre 300 y 400 sistemas fabricados en China, incluyendo los modelos QW-12 y FN-16. Estas armas permitirían a Irán ampliar su capacidad de defensa de corto alcance frente a ataques aéreos.
El Ministerio de Defensa de China negó previamente que Beijing esté suministrando sistemas de defensa aérea o drones a Irán. El portavoz militar Zhang Xiaogang afirmó a finales de abril que las acusaciones sobre ese tipo de cooperación no correspondían con la realidad.
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El régimen chino rechazó las versiones sobre una transferencia de armamento y afirmó que los reportes eran “completamente infundados”. Beijing sostuvo que mantiene una postura enfocada en promover la estabilidad regional y la solución diplomática de los conflictos.
La posible búsqueda de nuevos sistemas defensivos por parte de Irán ocurre después de meses de enfrentamientos con Estados Unidos e Israel, durante los cuales fueron atacadas instalaciones relacionadas con sus programas militares. Teherán respondió con ataques utilizando misiles balísticos y drones contra objetivos vinculados con sus adversarios.
Los sistemas MANPADS tienen importancia militar debido a su capacidad de despliegue rápido. A diferencia de las plataformas de defensa aérea instaladas en ubicaciones fijas, estos equipos pueden ser trasladados con facilidad y utilizados desde diferentes posiciones, lo que dificulta su detección y destrucción.
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Los modelos QW-12 y FN-16 funcionan mediante tecnología de guiado infrarrojo y están diseñados para interceptar objetivos aéreos de baja altura. Su incorporación permitiría reforzar la protección alrededor de bases militares, instalaciones estratégicas y otros puntos considerados vulnerables.
Los reportes sobre la operación también señalaron que los envíos podrían realizarse mediante rutas desde China hacia Irán con tránsito por Pakistán. Sin embargo, las autoridades paquistaníes negaron cualquier participación en un eventual traslado de armas entre ambos países.
El área de comunicación del Ejército de Pakistán calificó como “absolutamente falsas” las versiones que involucraban al país en el suministro de sistemas de defensa aérea chinos a Irán.
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El posible acuerdo se analiza en un contexto de creciente cooperación entre Beijing y Teherán, mientras Estados Unidos mantiene una política de presión sobre el régimen iraní por sus actividades militares y sus vínculos con grupos aliados en Medio Oriente.
Trump afirmó que cualquier participación china en el fortalecimiento militar iraní sería observada con atención por Washington. La Casa Blanca no informó de medidas concretas ante un eventual envío de armas, pero el presidente estadounidense dejó clara su posición sobre una posible intervención de Beijing en favor de Teherán.