El centro de datos de Meta en Cheyenne, Wyoming, contaminó el sistema de agua reciclada de la ciudad con una bacteria poco común durante las obras de construcción, según informó la Junta de Servicios Públicos (Board of Public Utilities, BOPU) de Cheyenne. La empresa, propiedad de Mark Zuckerberg, desarrolla allí un complejo de 66.425 metros cuadrados con una inversión de USD 800 millones, conocido internamente como Proyecto Cosmo, cuya entrada en operación está prevista para 2027.
La BOPU determinó que el agua residual descargada por Goat Systems LLC, entidad contratista vinculada a Meta para la construcción del centro, contenía Cupriavidus gilardii, una bacteria de origen natural presente en suelos y cuerpos de agua. El organismo fue detectado en febrero durante muestreos rutinarios de aguas residuales, aunque la autoría de la contaminación no se hizo pública hasta principios de julio, tras meses de investigación.
Las autoridades recalcaron que no contaminó el agua potable de la ciudad, pero dijeron que interrumpió el sistema municipal de agua reciclada y que requirió meses de limpieza.
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Qué es el Cupriavidus gilardii y por qué preocupa a las autoridades
La bacteria Cupriavidus gilardii es considerada por los especialistas un “patógeno oportunista”: no representa riesgo para la mayoría de las personas sanas, pero puede provocar neumonía grave, infecciones en el torrente sanguíneo y, en casos extremos, la muerte en pacientes con sistemas inmunitarios debilitados.
Un estudio publicado en marzo de 2026 en el International Journal of Infectious Diseases documentó 32 casos de infección humana por Cupriavidus desde 2009, con una tasa de mortalidad del 31,3%. Diez de esos pacientes fallecieron tras desarrollar complicaciones graves, según el mismo análisis. Entre los casos registrados figura el de una niña estadounidense de 12 años que murió de sepsis tras contraer la infección durante unas vacaciones en Europa, de acuerdo con un informe de 2010 publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Cómo se produjo la descarga y qué medidas tomó Cheyenne
La contaminación ocurrió durante un procedimiento de llenado y vaciado (fill-and-flush) utilizado para preparar el sistema de enfriamiento del centro de datos antes de su puesta en marcha. El proceso consiste en llenar las tuberías de refrigeración con agua, purgarlas para eliminar residuos de construcción y descargar el agua resultante al sistema de alcantarillado municipal.
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Frank Strong, director de la división de ingeniería y recursos hídricos de la BOPU, explicó al Wyoming Tribune Eagle que el organismo fue detectado de forma accidental durante análisis de rutina para bacterias fecales. “Tuvimos que pasar por todo un proceso para determinar qué era”, señaló Strong, quien añadió que se trata de un patógeno inusual incluso en aguas residuales industriales.
La BOPU catalogó la infracción como “incumplimiento significativo” y revocó de forma permanente la autorización de Goat Systems para descargar aguas residuales en el sistema de tratamiento municipal, donde el agua se recicla y se emplea para regar parques y espacios públicos. Además, la ciudad adoptó una nueva normativa que prohíbe a los centros de datos con sistemas de enfriamiento de circuito cerrado verter sus aguas residuales a la red de saneamiento, obligándolos a construir sistemas de recolección independientes y gestionar el agua fuera del municipio.
La respuesta de Meta y la posición de Fortis
Meta reconoció el incidente y aseguró que actuó de inmediato al ser notificada. “Cuando la junta informó que había encontrado una sustancia en las aguas residuales de la ciudad —no en el agua potable pública— Fortis dejó de inmediato de descargar aguas residuales industriales y comenzó a transportarlas fuera del lugar”, indicó un portavoz de la compañía en declaraciones recogidas por Business Insider, The Guardian y el Daily Mail.
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La constructora general Fortis encargó pruebas independientes a un especialista ambiental externo, cuyos resultados no detectaron rastro de la bacteria. Un portavoz de Fortis señaló que la empresa “toma en serio sus obligaciones medioambientales y continuará trabajando de forma constructiva con la BOPU y todas las autoridades pertinentes hasta que el asunto quede completamente resuelto”.
Erin Lamb, coordinadora de asuntos públicos de la BOPU, confirmó a Business Insider que la agencia prevé celebrar una conferencia de prensa sobre el caso en las próximas semanas.
El malestar ciudadano previo y el contexto nacional
El concejal de Cheyenne Pete Laybourn calificó la noticia como “una sorpresa muy, muy desagradable” y admitió al Cowboy State Daily que ya albergaba reservas sobre algunos de los acuerdos alcanzados con los operadores del centro de datos. “Es lo último que necesitamos ahora mismo”, afirmó.
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El rechazo al Proyecto Cosmo había crecido antes del incidente bacteriológico. El Cowboy State Daily informó en mayo sobre la oposición creciente a proyectos en Cheyenne y otras localidades de Wyoming, con cuestionamientos medioambientales sobre los sistemas de enfriamiento de circuito cerrado empleados por Meta y sus competidores tecnológicos.
El caso se enmarca en un debate nacional más amplio sobre el impacto de los centros de datos en las comunidades locales. Según Data Center Map, existen cerca de 4.500 instalaciones de este tipo en todo el país, y algunas consumen hasta 1.135.623 litros de agua al día, una cantidad equivalente al consumo diario de aproximadamente 1.000 hogares. A nivel federal, el senador Bernie Sanders, de Vermont, y la representante Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, han propuesto una moratoria sobre la construcción de centros de datos de inteligencia artificial.