Christian Pulisic aseguró que está recuperado de la lesión en la pantorrilla y que Estados Unidos buscará una tercera victoria consecutiva ante Turquía para llegar con impulso a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Ya clasificado como líder del Grupo D, el equipo dirigido por el argentino Mauricio Pochettino jugará el jueves en Los Ángeles un partido sin efecto sobre la tabla, pero con valor competitivo de cara al cruce del próximo miércoles en Santa Clara ante un rival todavía indefinido.
Con la clasificación resuelta, Pulisic sostuvo que el plantel prioriza sostener el nivel competitivo y llegar con continuidad a la fase de eliminación directa, pese a que el partido ya no modifica la tabla para Estados Unidos.
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La selección estadounidense ganó sus dos primeros partidos de la fase de grupos por primera vez desde 1930, lo que amplió la expectativa de una afición cuyo interés por el fútbol, según AFP, suele estar ligado a los resultados, en torno a un equipo que no alcanza los cuartos de final de una Copa del Mundo desde 2002.
Qué dijo Pulisic antes de enfrentar a Turquía
Según AFP, Pulisic sostuvo que el objetivo inmediato no cambió pese a que el primer puesto ya está asegurado y Turquía llega eliminada. “Entrar a las rondas eliminatorias definitivamente se sentirá mejor con una victoria, por eso vamos a salir a buscarla”, afirmó.
“Es una oportunidad... No es que necesitemos ganar, pero es un partido de Mundial y todos queremos dar lo mejor de nosotros y hacerlo bien”.
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Estados Unidos llega clasificado, pero con titulares bajo evaluación
El combinado de Mauricio Pochettino ya se aseguró el liderato del grupo con una fecha de anticipación, de modo que el encuentro en Los Ángeles tendrá escasa trascendencia clasificatoria para los dos equipos. Turquía, sin opciones de avanzar, afrontará el cierre de la fase inicial fuera de la pelea por un lugar en la ronda eliminatoria.
El cuerpo técnico quedó, así, ante una decisión habitual en este tipo de contextos: sostener la base para mantener ritmo o administrar cargas y riesgos disciplinarios. La situación abrió la puerta a una rotación en la formación de Estados Unidos, con varios nombres bajo evaluación por acumulación de tarjetas.
Chris Richards, Antonee Robinson, Tyler Adams y Folarin Balogun podrían ser preservados, ya que una nueva tarjeta amarilla los dejaría suspendidos para el próximo compromiso. Ese condicionante agregó un componente práctico al duelo: la necesidad de equilibrar el objetivo de ganar con el cuidado de futbolistas que podrían ser determinantes en la siguiente instancia.
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Pulisic no jugó desde el entretiempo del debut, cuando Estados Unidos venció cuatro a uno a Paraguay. La molestia apareció después de un golpe sufrido en un entrenamiento pocos días antes de ese encuentro y lo dejó fuera del partido siguiente, que terminó con triunfo por dos a cero sobre Australia en Seattle.
Ya reintegrado con normalidad a los trabajos junto al resto del plantel, el atacante explicó cómo evolucionó la lesión, aunque evitó identificar al compañero que lo golpeó de manera accidental.
“Recibí una fuerte patada en la pantorrilla un par de días antes del partido. Durante todo el primer tiempo me sentí bien y luego empecé a notarlo un poco, y creo que la adrenalina definitivamente me permitió seguir”, dijo a la agencia.
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Después detalló el diagnóstico con sus propias palabras: “Creo que tuve una contusión bastante fuerte, un tirón, como lo quieras llamar... Ahora se siente mucho mejor”. Pese a esa mejoría física, el medio señaló que no hay garantías de que sume minutos ante los turcos.
Para Pulisic, la búsqueda de continuidad también tuvo un costado personal: necesitó atravesar el proceso de recuperación sin perder contacto con la dinámica competitiva del equipo. Explicó que la contusión se produjo antes del debut y que, pese a sentirse bien durante gran parte del primer tiempo, el dolor comenzó a hacerse notar con el correr de los minutos.
Pulisic reconoció además el costo emocional de haber seguido desde afuera el último encuentro. Contó que fue “duro emocionalmente” mirar los partidos desde la banda, aunque señaló que sus compañeros hicieron “mucho más fácil” esa situación con el rendimiento mostrado frente a Australia.
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Las dos victorias iniciales consolidaron un clima de expectativa alrededor del seleccionado anfitrión antes del inicio de los cruces directos, con la atención puesta tanto en el estado físico de Pulisic como en la forma en que el plantel administraría el cierre de la fase de grupos.