En medio de una economía desafiante, el 71% de los docentes de escuelas públicas en Estados Unidos reconoce que debe recurrir a al menos un segundo empleo para cubrir sus necesidades básicas, según el reporte anual Teaching for Tomorrow, elaborado por la Walton Family Foundation y Gallup y difundido en marzo.
El informe, citado por CBS News, refleja el impacto persistente de la inflación y los salarios estancados en la vida cotidiana de los maestros.
Una vocación que exige múltiples trabajos
En Plainfield, Nueva Jersey, el caso de Christine Regal ilustra la realidad de muchos docentes estadounidenses. Con 26 años de experiencia enseñando segundo grado en la Barlow Elementary School, Regal combina su jornada escolar con tareas adicionales de desayuno y almuerzo, tutorías después de clases y un empleo de medio tiempo en Cheesecake Factory.
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“Me encanta trabajar con niños. Sigo en contacto con muchos de mis exalumnos”, expresó la docente en declaraciones recogidas por CBS News. Sin embargo, ese compromiso requiere múltiples fuentes de ingreso para hacer frente a los gastos diarios.
La presión económica se refleja en testimonios como el de Regal, quien detalló: “Estoy recibiendo golpes por todos lados. Este fin de semana pasado me costó USD 70 cargar nafta en el auto. Anoche fui al supermercado, dos bolsas de compras, USD 160. Ahí es donde me están golpeando”, según relató a CBS News.
Para el próximo receso de verano, la maestra planea continuar trabajando como camarera para reunir ingresos adicionales y cubrir, entre otros gastos, los insumos escolares que debe costear de su propio bolsillo. La inversión personal anual en útiles puede alcanzar hasta USD 1.500, una cifra muy superior al promedio nacional, según el mismo reporte.
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Más estrés, menos salario
El informe Teaching for Tomorrow también revela que el 21% de los maestros de jardín de infantes a 12.º grado afirma atravesar dificultades económicas.
La situación se agrava ante el aumento del costo de vida: el Departamento de Trabajo comunicó que el Índice de Precios al Consumidor subió en mayo a una tasa anual de 4,2%, el registro más alto desde abril de 2023, tal como informó CBS News.
Más allá de la necesidad de buscar segundos empleos, los docentes estadounidenses enfrentan altos niveles de estrés y agotamiento.
Una encuesta reciente de la RAND Corporation, citada por la National Education Association (NEA), indica que el 55% de los maestros reportó sufrir estrés laboral frecuente en 2026, frente al 34% observado en otros sectores laborales. El fenómeno del burnout afecta al 57% de los educadores, mientras que en el resto de los trabajadores la cifra es del 36%.
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El salario base promedio para los docentes alcanzó los USD 75.599 en 2026, notablemente por debajo de los más de USD 105.000 que perciben profesionales de rubros comparables.
Según el estudio de RAND, el maestro promedio dedica 54 horas semanales a actividades escolares y otras ocupaciones, incluyendo 13 horas en empleos fuera del sistema educativo para casi un tercio de los encuestados. Además, el 94% de los docentes utiliza recursos propios para solventar la falta de insumos en las aulas, con un gasto promedio de USD 665 en el ciclo 2024-2025, aunque algunos, como Regal, duplican o triplican esa cifra.
Factores que impulsan el desgaste y la salida de la profesión
Entre los principales factores que alimentan el estrés docente se encuentran la gestión del comportamiento estudiantil, el bajo salario, las horas extra fuera del horario contractual y la sobrecarga de tareas administrativas, de acuerdo con la RAND Corporation.
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El impacto emocional y financiero lleva a que el 18% de los maestros considere abandonar la profesión, mientras que solo uno de cada cuatro planea continuar en la docencia “mientras le sea posible”.
La historia de Regal, quien planea “probablemente” jubilarse a los 60 años, representa la de miles de docentes que, a pesar de la vocación y el compromiso con sus alumnos, deben sumar empleos y ajustar su presupuesto para sostenerse en la profesión. “Voy a seguir trabajando y ahorrando, y rezar para que, cuando llegue a los 60, las cosas sean diferentes”, concluyó la maestra en diálogo con CBS News.