Los detectives de casos no resueltos de Los Ángeles han reactivado la investigación del asesinato conocido como el caso de la Dalia Negra tras acceder a una tarjeta de huellas digitales gubernamentales fechada en 1943 y vinculada a Marvin Margolis, exnovio de la víctima Elizabeth Short.
Cómo surgió la nueva pista en el caso de la Dalia Negra
El 15 de enero de 1947, una madre y su hija que caminaban por un vecindario de Los Ángeles encontraron el cuerpo mutilado de Elizabeth Short, aspirante a actriz de 22 años. Las huellas digitales de la víctima, arrestada previamente por consumo de alcohol siendo menor, permitieron identificarla en apenas 56 minutos.
Las características macabras del crimen, el cuerpo partido en dos, sin una gota de sangre y cuidadosamente lavado y colocado de manera deliberada, originaron una de las investigaciones más extensas de la policía local y del FBI hasta la fecha.
PUBLICIDAD
Durante la investigación, el FBI examinó una carta que se creía remitida por el asesino de Elizabeth Short, pero las huellas dactilares obtenidas del paquete en el que fue enviada no coincidieron con ningún registro en la base de datos federal.
Según el perito forense independiente Alex Baber, cofundador de Cold Case Consultants of America, el paquete enviado al medio Los Angeles Herald Express el 24 de enero de 1947 contenía además 23 objetos personales de Short que, probablemente, llevaba en su bolso la noche del crimen.
Baber sostuvo en Fox News que halló pruebas que podrían vincular al exnovio de Short, Marvin Margolis, tanto con su asesinato como con el caso del Asesino del Zodíaco, otro crimen infame sin resolver en California.
PUBLICIDAD
En 1951, Margolis figuró entre los 22 sospechosos principales de la policía en el asesinato de la Dalia Negra. Nunca fue acusado y falleció años después. Este había servido en la Marina en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial y, tras el conflicto, se instaló en Los Ángeles.
En esa época residía con el criptólogo naval Bill Robinson y mantenía una relación sentimental con Short. Más adelante, Margolis cambió su nombre en dos ocasiones: primero a Marvin Merrill y luego a Marty Merrill.
El detective Marty Mojarro, uno de los responsables actuales del caso, declaró a Fox News que no puede verificar lo afirmado por Baber, pero consideró necesario analizar la información, dado que Baber accedió a la tarjeta de huellas dactilares del gobierno de Margolis de 1943, documento que la policía no había obtenido.
PUBLICIDAD
Mojarro afirmó: “Como investigador, si potencialmente puede ayudar, no lo rechazaría en absoluto”. Además, señaló que no puede revelar si el Departamento de Policía de Los Ángeles cuenta con otras evidencias en el archivo del caso que permitan realizar comparaciones con las nuevas muestras disponibles.
El asesino de la Dalia Negra y el Asesino del Zodíaco: ¿la misma persona?
Según Baber, existe la posibilidad de que Marvin Margolis esté vinculado a los crímenes atribuidos al Asesino del Zodíaco, quien se adjudicó al menos 37 asesinatos, aunque la policía solo pudo corroborar cinco víctimas mortales y dos heridos.
Este asesino es recordado en la historia criminológica de Estados Unidos por el uso de cárteles con símbolos de mira telescópica y mensajes cifrados, incluido un mensaje enigmático de 13 caracteres, conocido como el “Z13”, en el que escribió “Mi nombre es” seguido de los símbolos.
PUBLICIDAD
Baber explicó en The Daily Mail que utilizó inteligencia artificial para generar 71 millones de combinaciones de nombres de 13 letras e identificó que “Marvin Merrill”, uno de los alias de Margolis, coincidía con la secuencia cifrada.
En una oportunidad, Baber entrevistó al hijo sobreviviente de Margolis, quien le mostró muestras de escritura que, según su análisis, presentaban errores ortográficos fonéticos similares a los de las cartas del Zodíaco.
A su vez, le mostró un boceto realizado hace más de 40 años: una mujer desnuda, con marcas negras en el pecho, una “Z” en el brazo izquierdo y los nombres “Elizabeth” y “Marvin Merrill” en mayúsculas en la base.
PUBLICIDAD
Pese a la falta de certezas, para el equipo de casos sin resolver del Departamento de Policía de Los Ángeles, toda pista con algún grado de relevancia debe ser revisada, ya que, como indicó Mojarro, ya no existen testigos presenciales a quienes consultar. “Todas las pruebas físicas que se hayan recogido son las que son”, afirmó el investigador.