Más de 218.000 vehículos de Tesla fueron llamados a revisión en Estados Unidos tras detectarse que una demora en la imagen de la cámara trasera puede incrementar el riesgo de colisión.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) detalló el miércoles que este defecto de software afecta directamente la visibilidad al retroceder, lo que motivó la intervención inmediata del fabricante de vehículos eléctricos.
La NHTSA informó que el defecto abarca 218.868 vehículos de los modelos Model 3, Model Y, Model S y Model X, fabricados entre 2017 y 2023, todos con hardware versión 3.
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Tesla dejó de producir esta versión en enero de 2024. La llamada a revisión responde a la posibilidad de que la imagen de la cámara trasera se muestre con retraso al poner el vehículo en reversa, lo que puede afectar la detección de obstáculos y aumentar el riesgo de accidente, según la agencia estadounidense.
El informe de la NHTSA, citado por Fox Business, especificó que el listado incluye unidades desde el Model 3 de 2017 hasta el Model Y de 2023, así como Model S y Model X producidos entre 2021 y 2023.
El defecto se manifiesta como una demora en la activación de la cámara al poner la marcha atrás, impactando la capacidad del conductor para visualizar obstáculos en la pantalla central.
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Según el aviso oficial, “la pérdida de la imagen de la cámara trasera puede afectar la visión del conductor y aumentar el riesgo de colisión. El conductor puede seguir realizando maniobras en reversa utilizando la revisión directa y los espejos laterales”.
Sin embargo, la institución subrayó que la dependencia de la cámara trasera es cada vez mayor en vehículos modernos, donde el diseño y las dimensiones limitan la visibilidad tradicional, lo que incrementa la relevancia de estos sistemas de asistencia.
Tesla comunicó a Fox Business que identificó 27 reclamaciones de garantía y dos informes de campo posiblemente vinculados al defecto, pero no existen reportes de accidentes, heridos ni fallecimientos relacionados.
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El fabricante implementó una actualización de software gratuita para solucionar el inconveniente. El software afectado corresponde a la versión 2026.8.6, mientras que la corrección se distribuyó mediante la versión 2026.8.6.1.
De acuerdo con la empresa, "más del 99,92% de la población de vehículos afectada cargó correctamente el firmware correctivo“, cifra destacada en su comunicado.
El despliegue de la actualización comenzó pocos días después de que la compañía recibiera la notificación formal de la NHTSA, asegurando que la respuesta fuese inmediata y prácticamente total entre los usuarios afectados.
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El llamado a revisión de la NHTSA ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre la seguridad en los sistemas de asistencia a la conducción.
Según datos del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS, por sus siglas en inglés), la proporción de vehículos con cámaras de retroceso y asistencia semiautónoma aumentó más del 40% en los últimos cinco años en Estados Unidos.
Este tipo de incidentes pone de relieve la importancia de la actualización continua del software en los vehículos modernos, donde un error digital puede tener consecuencias directas sobre la seguridad vial.
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Antecedentes recientes de investigaciones sobre Tesla y la NHTSA
La revisión masiva ocurre semanas después de que la NHTSA concluyera una investigación sobre cerca de 2,6 millones de vehículos Tesla, relacionada con una función que permitía mover los autos a distancia desde el exterior mediante el teléfono móvil.
Esa pesquisa determinó que la función solo estaba asociada a incidentes a baja velocidad y no generó consecuencias graves, por lo que no requirió acciones adicionales, informó Fox Business.
De esta manera, la autoridad estadounidense muestra una postura cada vez más proactiva en la evaluación de los sistemas digitales que caracterizan los vehículos eléctricos y semiautónomos.
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La revisión actual involucra hardware discontinuado y un defecto específico de software, que ya fue subsanado en prácticamente toda la flota afectada.
Según la NHTSA, los propietarios que aún no hayan recibido la actualización serán notificados de manera individual y podrán instalar la corrección de manera remota, sin necesidad de acudir a un concesionario, lo que agiliza el proceso y reduce los riesgos derivados del defecto original.
El llamado a revisión afecta la reputación de Tesla en el mercado de vehículos eléctricos y subraya la importancia de la seguridad tecnológica y de las actualizaciones remotas de software para mitigar riesgos de accidente.
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Especialistas del sector automotriz, citados por el portal estadounidense Carscoops, consideran que este tipo de incidentes puede impactar en la percepción pública sobre la fiabilidad de los sistemas avanzados, aunque destacan la capacidad de reacción de la marca para solucionar fallas a través de actualizaciones inalámbricas, una ventaja competitiva del fabricante frente a los procesos tradicionales de recall en la industria automotriz.
En suma, el caso evidencia la creciente interdependencia entre tecnología, seguridad y confianza del consumidor en el segmento de automóviles eléctricos.
La gestión rápida y prácticamente total de la corrección por parte de Tesla resalta la importancia de la infraestructura digital en la industria y el papel central de organismos como la NHTSA para garantizar la protección de los usuarios.
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