Elon Musk denuncia en audiencia que OpenAI incumplió su misión de transparencia y sin fines de lucro

El empresario subrayó ante el tribunal que la compañía transformó su modelo y se alejó de los valores que inspiraron su fundación, centrada en la apertura científica

Elon Musk demanda a OpenAI por USD 150 mil millones y exige el retorno al modelo sin fines de lucro (REUTERS/Manuel Orbegozo/Archivo)

Elon Musk y OpenAI protagonizan un proceso judicial que acapara la atención internacional tras la demanda del empresario, que exige USD 150 mil millones en compensación y el retorno de OpenAI a su modelo sin fines de lucro.

Además, Musk pide la destitución de Sam Altman y Greg Brockman de sus cargos ejecutivos, fusionando así su reclamo económico y su demanda de restauración estatutaria.

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Durante la audiencia más reciente, Elon Musk aseguró ante el tribunal que OpenAI violó su compromiso fundacional de operar como una organización centrada en la investigación abierta y sin ánimo de lucro.

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Según Musk, la compañía, tras haber captado inversiones multimillonarias —principalmente de la empresa tecnológica Microsoft—, abandonó sus principios originales para priorizar intereses privados.

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Tal como reportó la agencia de noticias Reuters, Musk aclaró que los fondos reclamados se destinarían a la rama benéfica de OpenAI y que su objetivo es tanto económico como la reestructuración de la directiva y la restitución del enfoque fundacional.

El corazón del litigio es la acusación de Musk de que OpenAI quebrantó su obligación fiduciaria al transformarse en una entidad comercial sin consultar ni informar adecuadamente a los fundadores originales.

En la audiencia, el abogado de OpenAI, William Savitt, expuso que en 2017 Sam Altman envió a Musk correos electrónicos relativos al cambio hacia un modelo con fines de lucro. Musk reconoció ante el tribunal: “Según mi testimonio, no leí la letra pequeña, solo el titular”.

Savitt insistió en que otros fundadores informaron a Musk sobre la posibilidad de evolucionar hacia un modelo comercial y de explotar el código cerrado apoyándose en comunicaciones internas documentadas. Musk reiteró: “Sam Altman y otros me aseguraron que OpenAI continuaría siendo una organización sin ánimo de lucro”.

Musk fue consultado sobre la demora en presentar la demanda y sobre el hecho de que xAI, su empresa de inteligencia artificial, utiliza productos de OpenAI para entrenar sus propios modelos. Respondió: “Es práctica habitual utilizar otras IA para validar tu propia IA” y argumentó que es común emplear herramientas de la competencia en el desarrollo de tecnología.

Esta práctica cobra relevancia ya que xAI, dentro del ámbito de SpaceX, compite en el mercado de IA, aunque según la agencia de noticias Reuters, su aceptación por los usuarios es muy inferior a la de OpenAI.

Tras la salida de Musk del directorio en 2018, OpenAI sostiene que el empresario habría quedado resentido por el éxito global de ChatGPT.

La empresa, fundada en 2015 en el apartamento de Greg Brockman como laboratorio dedicado a la inteligencia artificial, recibió cerca de USD 38 millones en donaciones y apoyo personal de Musk en sus primeros años. Actualmente, según la agencia de noticias Reuters, OpenAI está valorada en más de USD 850.000 millones y ha obtenido inversiones de la empresa tecnológica Microsoft, mientras se perfila una posible oferta pública de acciones que podría superar el billón de dólares.

OpenAI defiende su transformación y cuestiona los motivos de Musk

La defensa de OpenAI afirma que Musk fue informado sobre el cambio a un modelo con fines de lucro desde 2017 (REUTERS/Manuel Orbegozo)

La defensa de OpenAI, de acuerdo con la agencia de noticias Reuters, sostiene que el cambio a una estructura con fines de lucro fue esencial para atraer capital privado y asegurar los recursos materiales y humanos necesarios para competir en el desarrollo de inteligencia artificial avanzada.

La compañía afirma que Musk fue informado sobre las negociaciones con Microsoft y que en distintas oportunidades manifestó apertura a un modelo comercial. Además, OpenAI acusa a Musk de intentar recuperar el control de la empresa y utilizar el litigio para fortalecer la posición de xAI.

Según OpenAI, durante su etapa como miembro de la junta directiva, Musk no priorizó los riesgos de seguridad relacionados con el avance de la inteligencia artificial, matizando la motivación altruista detrás de su reclamo actual.

La empresa remarca que la captación de inversiones y el cambio de estatuto fueron informados a los fundadores y respondieron a exigencias de crecimiento global.

Declaraciones de Musk y debate sobre la ética en inteligencia artificial

Declaraciones en sala evidenciaron tensiones entre Musk y el abogado William Savitt sobre la ética y los fines lucrativos de OpenAI (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las intervenciones entre Musk y el abogado William Savitt alcanzaron momentos de tensión en sala. Musk declaró: “Pocas respuestas van a ser completas, sobre todo cuando me interrumpes todo el tiempo”. Enfatizó ante el tribunal: “No creo que se deba convertir una organización sin fines de lucro en una empresa con fines de lucro. No hay nada de malo en tener una organización con fines de lucro, simplemente no se puede robar una organización benéfica”.

Por parte de Musk, su abogado Steven Molo solicitó a la jueza de distrito estadounidense Yvonne Gonzalez Rogers admitir como prueba los riesgos existenciales asociados a la inteligencia artificial, señalando: “El riesgo de extinción es un problema real. Este es un riesgo real. Todos podríamos morir”. La jueza rechazó el argumento, señalando: “Este no es un juicio sobre los riesgos para la seguridad de la inteligencia artificial”.

Perspectivas del proceso y próximos pasos judiciales

El litigio, iniciado el lunes, continuará durante varias semanas. Entre los testigos próximos a declarar figuran Jared Birchall, principal asesor de Musk; Greg Brockman, presidente de OpenAI; y el académico Stuart Russell, especialista en seguridad de inteligencia artificial.

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