El nominado por Donald Trump para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, se presentó este martes ante el Comité Bancario del Senado en una audiencia pública en el Capitolio de Washington y aseguró que, en caso de ser confirmado en el cargo, protegerá la independencia de la principal autoridad monetaria del país.
La sesión, seguida de cerca por legisladores y mercados financieros, marcó un episodio clave en la transición que podría llevar a Warsh a relevar a Jerome Powell, cuyo mandato concluye el 15 de mayo.
Warsh afrontó preguntas incisivas sobre sus activos, sus opiniones sobre la autonomía de la Reserva Federal y la influencia política de Trump.
El propio mandatario, en declaraciones recientes, renovó sus críticas a la Fed por la falta de recortes agresivos en las tasas y reiteró ante la prensa que espera movimientos inmediatos en ese sentido.
El presidente estadounidense manifestó ante CNBC que desea ver “la tasa de interés más baja del mundo” y advirtió que se sentiría decepcionado si el nuevo titular de la Fed no impulsa con rapidez una reducción significativa del costo del dinero.
Este pedido público se produce en un contexto donde la deuda federal mantiene niveles elevados y la presión inflacionaria preocupa tanto al gobierno como a los mercados.
Durante la audiencia, Warsh insistió en su compromiso con la independencia institucional. “Seré un actor independiente si me confirman”, declaró ante los senadores.
Agregó que, aunque los funcionarios electos suelen expresar sus opiniones sobre la política monetaria, la responsabilidad central del banco es mantener su propio rumbo en la toma de decisiones.
La presión sobre Warsh vino tanto de legisladores demócratas como republicanos. El senador republicano John Kennedy preguntó si Warsh sería “el títere humano del presidente”, lo que el candidato negó categóricamente.
Por su parte, la senadora demócrata Elizabeth Warren advirtió durante la audiencia que la estrategia presidencial apunta a influir en la política monetaria para obtener beneficios políticos, lo que podría poner en riesgo la toma de decisiones técnicas del banco central.
El proceso de confirmación de Warsh se encuentra además atravesado por disputas partidarias y judiciales. El senador republicano Thom Tillis reiteró su intención de bloquear la votación para cualquier nominado a la Fed, incluido Warsh, hasta que concluya la investigación penal abierta contra Powell.
Esta pesquisa, iniciada por el Departamento de Justicia, ha sido calificada por Tillis como “frívola” y parte de una ofensiva política.
Además, los demócratas del comité han pedido demorar la nominación de Warsh hasta que finalicen la causa contra Powell, y además la que involucra a la gobernadora Lisa Cook, a quien el presidente intentó destituir por presunto fraude hipotecario.
(Con información de AP, Reuters, CNN y AFP)