El nuevo tren automático del Los Ángeles International Airport (LAX), conocido como Automated People Mover, iniciará la próxima semana fases de prueba sin pasajeros como parte del plan de modernización de USD 5.500 millones. El objetivo es aliviar la congestión histórica y transformar la experiencia de más de 80 millones de usuarios anuales gracias a trenes eléctricos que recorrerán el circuito elevado conectado a terminales, estacionamientos y zonas de recogida, una pieza central del megaproyecto de movilidad del estado de California de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026, aunque la apertura al público aún no tiene fecha definida.
Se prevé que los trenes automáticos circularán durante aproximadamente 60 días en modo de prueba. Operarán en el mismo horario previsto para su uso comercial, de acuerdo con Jake Adams, directivo del aeropuerto responsable de la iniciativa, citado por el medio Los Angeles Times.
Durante este periodo, los convoyes funcionarán vacíos mientras los ingenieros monitorean la confiabilidad de la infraestructura y su integración con instalaciones clave, como elevadores y estaciones.
Adams señaló la necesidad de que el sistema opere de forma ininterrumpida durante 30 días antes de transportar viajeros: “El objetivo es que funcione sin contratiempos, ya sea un fallo mayor, como una avería del tren, o un problema menor, como una puerta que no abre”, explicó el ejecutivo de LAX al periódico local.
La demora en la inauguración y el impacto financiero
El Automated People Mover comenzó su construcción en 2019 con una apertura prevista para 2023. No obstante, una serie de contratiempos ha retrasado sustancialmente su finalización, lo que ha provocado la postergación sucesiva de la puesta en marcha del sistema.
Un dato relevante consignado por Los Angeles Times indica que los desencuentros entre Los Angeles World Airports (LAWA) —la agencia pública gestora del aeropuerto— y el contratista principal LAX Integrated Express Solutions (LINXS) ya han generado, hasta septiembre pasado, cientos de millones de dólares en acuerdos y liquidaciones de reclamaciones.
Entre los incidentes recientes, el medio destaca que, en diciembre, LINXS presentó una reclamación de USD 36 millones por trabajos de reparación en el sistema de mantenimiento eléctrico, alegando que esas tareas estaban fuera de sus obligaciones contractuales. Como antecedente, estos trabajos requirieron suspender el suministro eléctrico entre febrero y julio del año anterior, lo que retrasó aún más las pruebas técnicas del tren automático, según información obtenida por el medio digital LAist.
Para comprender el estado actual del proyecto, es esencial resaltar que la fase de pruebas en curso incorpora la integración plena con instalaciones fijas y posteriormente incluirá pruebas piloto con voluntarios. Adams detalló: “una vez superadas las pruebas de confiabilidad y de integración con estaciones y ascensores, comenzará una etapa de pruebas de experiencia de usuario” con participación de la comunidad, añadió al Los Angeles Times.
Los ajustes ante la proximidad de la Copa Mundial y la gestión de expectativas
En septiembre pasado, John Ackerman, director ejecutivo de LAWA, expresó a Los Angeles Times su optimismo de concluir las obras a tiempo para el Mundial de la FIFA 2026. Con el evento a menos de dos meses y varias etapas de pruebas aún pendientes, la cronología vuelve a ajustarse, lo que imposibilita asegurar una fecha exacta de inauguración, según reconoció Adams.
Sin embargo, Adams minimizó el impacto del retraso en relación con la cita deportiva internacional: “Para nosotros, la Copa Mundial es solo un punto más en la agenda, porque la demanda veraniega en LAX supera ampliamente el flujo previsto durante el torneo. No anticipamos demoras en los viajes incluso en ausencia del sistema”, afirmó al medio local.
Disputas contractuales y posibles litigios: desafíos sin cerrar
El desarrollo del tren automático enfrenta obstáculos ajenos a la ingeniería. Existen disputas pendientes entre LAWA y LINXS, la más reciente vinculada a reclamaciones de sobrecostos y responsabilidades contractuales no resueltas.
Adams manifestó confianza en la resolución de esos conflictos: “Tenemos múltiples disputas con LINXS en este momento. Creo que podremos solucionarlas y poner el convoy a disposición de los usuarios que han esperado tanto”.
De momento, el proceso legal permanece abierto, ya que la reclamación presentada por LINXS resulta un paso previo y obligatorio antes de un eventual litigio en tribunales, según admitió Adams al medio citado. Los portavoces de la firma constructora no respondieron de inmediato sobre el estado actual del conflicto.
La modernización de la movilidad en el área metropolitana de Los Ángeles
El Automated People Mover integra un paquete de proyectos de infraestructura sin precedentes en el sur de California: incluye el tren elevado del aeropuerto, una nueva línea de metro bajo el paso de Sepúlveda, y la extensión del tren ligero hacia Pomona, Torrance y los distritos del sureste del condado de Los Ángeles.
Este plan tiene como meta descongestionar áreas urbanas clave y modernizar el sistema de transporte metropolitano, explicó Los Angeles Times en su informe.
La apuesta es que este corredor ferroviario, de 3,6 kilómetros, conecte a los viajeros desde centros de estacionamiento, terminales y servicios de transporte externo, reduciendo el tráfico vehicular y la contaminación ambiental, y facilitando el tránsito en el circuito conocido localmente como horseshoe loop. Este segmento, conocido por los embotellamientos frecuentes que caracterizan el acceso a LAX, es uno de los mayores desafíos para uno de los aeropuertos más transitados del mundo.