El hundimiento del barco Titanic fue una de las mayores tragedias marítimas de la historia. Un siglo después del naufragio, un chaleco salvavidas que se utilizó en el barco será subastado, de acuerdo al canal estadounidense Fox News.
Cuánto será la subasta del chaleco salvavidas
Se espera que este objeto, utilizado por Laura Mabel Francatelli, alcance un precio de entre USD 339.000 y USD 475.000.
Ocurrido en la madrugada del 15 de abril de 1912, el barco chocó con un iceberg la noche del 14 de abril y se hundió unas horas después, en el Atlántico Norte, durante su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York.
Según informó la agencia internacional Cover Media, el dispositivo de flotación fue usado por la pasajera de primera clase Laura Mabel Francatelli durante el hundimiento del Titanic en 1912 y podría venderse por una suma de entre USD 339.000 y USD 475.000.
La historia detrás del chaleco salvavidas del Titanic
Francatelli utilizó el chaleco salvavidas al abordar el Bote Salvavidas N° 1 tras el choque del Titanic contra un iceberg poco antes de la medianoche del 14 de abril de 1912. Posteriormente, firmó la prenda junto con siete sobrevivientes más que huyeron en el mismo bote.
El Bote Salvavidas N° 1 tenía capacidad para unas 40 personas, pero fue puesto a flote con solo 12 ocupantes, lo que generó controversia pública en su momento.
Las crónicas históricas recogidas por Fox News apuntan que hubo tensiones debido a presuntos pagos de Sir Cosmo Duff Gordon, esposo de la empleadora de Francatelli, a miembros de la tripulación para garantizar espacio en el bote. Sin embargo, las circunstancias nunca fueron completamente aclaradas.
Este chaleco salvavidas permaneció en la familia de Francatelli durante décadas antes de ser adquirido por un coleccionista privado hace unos 20 años. De acuerdo con Cover Media, se trata del único que estuvo en una subasta y de uno de los pocos ejemplares restantes de la tragedia del Titanic.
Laura Mabel Francatelli tenía 22 años cuando se embarcó en el Titanic en Francia, trabajando como secretaria de la diseñadora Lady Lucy Duff Gordon y su esposo. En sus memorias, citadas por Cover Media, recordó que le aseguraron que no debía preocuparse al colocarle el chaleco salvavidas antes de ser llevada a cubierta.
Después de sobrevivir al naufragio y ser rescatada por el RMS Carpathia —el buque que auxilió a más de 700 personas—, Francatelli volvió al Reino Unido, donde en 1913 se casó con el administrador hotelero Maximilian Haering.
Posteriormente ambos emigraron a Nueva York, donde trabajaron en el sector hotelero hasta el fallecimiento de Haering. Francatelli finalmente regresó a su país natal, donde residió hasta su fallecimiento en 1967.
El valor y significado de la subasta
La subasta de esta prenda, según señaló el subastador Andrew Aldridge a Cover Media, ha generado interés global entre coleccionistas y especialistas en historia marítima.
Aldridge resumió la relevancia del objeto: “Solo existen unas pocas chaquetas salvavidas utilizadas por sobrevivientes” y agregó que la mayoría forman parte de colecciones museísticas, “siendo improbable que se vendan”.
Entre los factores que aumentan el interés está la serie de firmas originales de los sobrevivientes del mismo bote, así como su exhibición previa en museos de ambos lados del Atlántico. Con esta venta, la chaqueta se posiciona como una pieza codiciada dentro del ámbito de la memoria histórica del Titanic, según destacó Fox News.