La insólita escena tuvo lugar en Phoenix durante la tarde del 12 de abril, dado a que el piloto retirado Mike Tragarz evitó una tragedia mayor, al aterrizar de emergencia una avioneta en plena zona residencial.
El arriesgado descenso se dio con éxito sobre la Séptima Calle, una de las arterias viales más transitadas del centro de la ciudad, tras perder potencia el motor de su avioneta Republic RC-3 Seabee.
La rápida reacción de Tragarz permitió que tanto él como sus dos acompañantes salieran ilesos, pese a que el incidente ocurrió en un área densamente poblada y a plena luz del día.
La National Transportation Safety Board (NTSB) y la Federal Aviation Administration (FAA) investigan las causas que obligaron al piloto a descender sobre la vía pública, informaron medios locales como el CBS 8 y The Arizona Republic.
Según detalló Rick Breitenfeldt, portavoz de la FAA, la maniobra de emergencia se produjo a las 15:25 horas, cuando la aeronave, una RC-3 Seabee de matrícula N6518K, descendió sin tren de aterrizaje frente a comercios, edificios residenciales y tráfico habitual.
Imágenes obtenidas por el Departamento de Bomberos muestran la avioneta detenida en medio de la calzada, con equipos de rescate trabajando en el lugar. Ninguna persona en tierra resultó herida y los ocupantes solo sufrieron lesiones leves, según los informes recabados por Fox 10 Phoenix.
La aeronave, fabricada en 1946 y con capacidad para cuatro personas, había despegado poco antes desde Hangar Hacienda, un exclusivo aeródromo privado con pista de uso residencial en el suroeste de Phoenix.
De acuerdo con lo narrado por Tragarz a CBS 8, durante un “paseo de recreo por el Valle”, la avioneta perdió potencia a unos 2.500 pies de altura: “Iba a reportar emergencia a Sky Harbor, pero nos dimos cuenta de que perdíamos altitud y ya no teníamos más opciones”.
El piloto relató que, tras comprobar la ausencia de tráfico en la avenida, ejecutó el descenso de emergencia. “No lo podía creer, la calle parecía una pista de aterrizaje. No había autos”, subrayó. Acto seguido, inclinó el ala para evitar un señalamiento vial antes de tocar el pavimento, golpeando únicamente una toma de agua y algunos arbustos.
Solo daños menores y operación de rescate sobre el asfalto
La tripulación logró abandonar la aeronave por sus propios medios antes del arribo de los bomberos, quienes ratificaron que los lesionados se negaron a ser trasladados a un hospital. Todos fueron evaluados en el sitio y permanecieron en buen estado.
El capitán DJ Lee, portavoz del Departamento de Bomberos de Phoenix, calificó la operación de Tragarz como “un milagro”, debido a que la Séptima Calle suele estar llena de vehículos, peatones y ciclistas, además de restaurantes y complejos residenciales en los alrededores.
“Es 100% un milagro”, sostuvo Lee ante Fox 10 Phoenix. La misma apreciación tuvieron quienes presenciaron la emergencia. Una testigo relató en el canal etelvisivo: “Vi que venía bajando, pensé ‘¿va a chocar esa avioneta?’; descendió como en cámara lenta y aterrizó perfectamente. Es increíble que nadie haya salido herido”.
Otro testigo contó: “Corrimos al lugar, preguntamos si todos estaban bien y vimos que todos estaban perfectamente”. Entre los pasajeros, Hanan Haskell destacó durante su diálogo con CBS 8 la pericia del piloto: “Salvó nuestras vidas, él es nuestro héroe hoy”.
Según confirmó Tragarz a CBS 8, su experiencia de más de 40 años como piloto comercial resultó decisiva para el desenlace. “Pudo haber terminado de otra manera. Soy afortunado, todos lo somos”, aseguró. La Seabee fue retirada de la calzada esa misma tarde con una grúa y trasladada de vuelta a Hangar Hacienda para su inspección.
Debate sobre los vuelos privados en zonas urbanas
La aeronave implicada, según el Smithsonian National Air and Space Museum, pertenece a una serie histórica de hidroaviones lanzados tras la Segunda Guerra Mundial, diseñados para operar tanto en tierra como en agua. Actualmente, estimó Tragarz, existen solo 300 unidades de este modelo aún en vuelo en todo el mundo.
Mientras la NTSB y la FAA analizan los registros de vuelo y las condiciones mecánicas del aparato —incluyendo los datos recogidos por Flightradar24—, la circulación sobre Séptima Calle permaneció cerrada por varias horas, tanto para las labores de remoción de la avioneta como por una afectación secundaria en la red de agua. Las autoridades no han confirmado aún el motivo específico de la falla, ni si se trató de un problema exclusivo de la aeronave o de factores externos.
La convergencia de una maniobra experta, el azar de una avenida momentáneamente despejada y la rápida acción de los equipos de emergencia evitaron un posible desastre en uno de los corredores urbanos más transitados de Phoenix.