El centenario de la Ruta 66 marca un hito para quienes buscan comprender la evolución del viaje por carretera en Estados Unidos. La vía, concebida en los años 20, conecta Chicago con Santa Mónica y atestigua la trasformación cultural y urbana del país a lo largo de un siglo.
Aunque muchos tramos originales han sido reemplazados por autopistas modernas, la Madre de las Carreteras mantiene relevancia como testimonio histórico. Cerca de Tulsa, en Sapulpa, el Tee Pee Drive-In Theater reabrió en 2023 tras incendios, tornados y vandalismo, tras décadas de funcionamiento intermitente.
El proyecto fue impulsado por Cyrus Avery, miembro de la junta federal de autopistas, quien escogió el número 66 por su sonoridad y potencial publicitario.
De acuerdo con la agencia de noticias Associated Press, Avery buscaba que el público recordara fácilmente la carretera, nacida como eje comercial y ejemplo de progreso automotor en los años veinte.
Los ocho estados y sus particularidades
Atravesando Illinois, Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California, la Ruta 66 expone fragmentos de historia en cada parada. En Springfield, Illinois, el Cozy Dog Drive In ofrece el hot dog empanizado en palo, una receta familiar que ha perdurado por generaciones, adaptándose a los viajeros de paso.
Tras cruzar el Mississippi por el Chain of Rocks Bridge —actualmente destinado a peatones y ciclistas—, la ruta resalta la preservación de estructuras originales que evitaron la demolición o el abandono. En Misuri, el St. Robert Route 66 Neon Park conserva letreros de neón auténticos, parte fundamental del paisaje visual a lo largo de la carretera.
En Kansas, la Kan-O-Tex Service Station de Galena sirvió de inspiración para escenarios y personajes de la película animada Cars. El Rainbow Bridge, uno de los últimos puentes arqueados de concreto, integra el Registro Nacional de Lugares Históricos.
Durante el trayecto por Oklahoma, la Threatt Filling Station sobresale por ser la única estación de servicio conocida como propiedad afroamericana bajo el régimen de leyes Jim Crow.
Allí, los viajeros afroamericanos disponían de un lugar seguro durante la segregación, aunque no figuraba en la guía histórica para conductores afroamericanos Green Book.
Experiencias y expresiones culturales en el camino
En Texas, la instalación artística Cadillac Ranch en Amarillo invita a intervenir con pintura en aerosol una fila de diez Cadillacs enterrados en la tierra, una referencia permanente dentro de la cultura viajera de la Ruta 66.
El Midway Café en Adrian marca el punto intermedio del recorrido y es famoso por sus pasteles de aspecto irregular. En Amarillo, The Big Texan desafía a los comensales a consumir un filete de dos kilogramos en menos de una hora para obtener la comida gratis.
El trayecto cruza tierras indígenas, siguiendo rutas tribales previas a la colonización, y hoy varias comunidades originarias ofrecen productos y obras que reafirman su identidad frente a viejos estereotipos vinculados al auge de la Ruta 66.
En Albuquerque, 29 kilómetros conservados de la ruta agrupan moteles restaurados y murales, inspirados en la cultura automovilística y los lowriders, generando identidad local al recorrido.
La Ruta 66 y su influencia en la música, el cine y el arte
La influencia de la Ruta 66 trasciende su geografía, inspirando canciones, películas y expresiones artísticas. El músico Jackson Browne pensó en Winslow para la canción Take It Easy de Eagles, mientras que (Get Your Kicks on) Route 66 de Bobby Troup pasó a la historia en voces tan diversas como Nat King Cole, Chuck Berry, The Rolling Stones y Depeche Mode.
En Oatman, Arizona, los visitantes viven el ambiente del Viejo Oeste entre burros en libertad, en una localidad minera vinculada al primer trazado de la ruta. En Amboy, California, el Roy’s Motel & Café emerge en medio del desierto del Mojave, con su cartel de neón y la tradición de los viajeros de dejar divisas extranjeras en sus paredes.
El paso por el Mojave conserva múltiples rasgos de 1926. Al llegar al muelle de Santa Mónica, quienes recorren la Ruta 66 alcanzan el final simbólico del trayecto y aprecian la extensa vista sobre el océano Pacífico.