La cesta de Pascua de 2026 llega con un encarecimiento notable para los consumidores en Estados Unidos, que encontrarán menos chocolate y costos más elevados, a pesar de que el precio internacional del cacao ha caído radicalmente desde el récord histórico alcanzado en 2024. El producto en las tiendas hoy utiliza cacao adquirido cuando la tonelada superaba los USD 12.000, lo que explica por qué las rebajas en la materia prima aún no se reflejan en las góndolas, de acuerdo con CNN.
Según el último Índice de Precios al Consumidor, el gasto en golosinas se incrementó un 11,6% en el último año. A su vez, se estima que los estadounidenses destinarán alrededor de USD 3.300 millones exclusivamente a dulces de Pascua, informa la Federación Nacional de Minoristas.
La prolongada crisis del cacao: de África a las góndolas
La crisis de precios se originó tras tres años consecutivos de condiciones climáticas adversas en África Occidental, donde Ghana y Costa de Marfil, responsables del 70% de la producción mundial de cacao según CNN y USA Today, registraron temperaturas inusualmente altas y lluvias intensas. Esto resultó en cosechas insuficientes y el mayor desequilibrio entre oferta y demanda de granos de cacao en décadas, lo que generó un aumento abrupto y sin precedentes en los precios.
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Durante 2024, el encarecimiento impactó directamente en las principales chocolateras internacionales. De acuerdo con CNN, empresas como Hershey, Nestlé y Lindt trasladaron los incrementos a sus productos, con un ajuste del 19% en el caso de Lindt. Estas subas se reflejaron especialmente en fechas clave: los chocolates de San Valentín registraron precios elevados y, para Pascua, la tendencia no revela variaciones significativas.
Cuándo bajará el precio del chocolate para el consumidor final
La reciente baja del cacao a USD 3.300 por tonelada no se traduce en una disminución inmediata de los precios del chocolate en los comercios. David Branch, gerente del sector alimentario del Wells Fargo Agri-Food Institute, señaló a CNN y USA Today que la industria aún utiliza insumos adquiridos a valores elevados, por lo que el posible alivio para los consumidores podría observarse recién hacia Halloween y sería solo parcial. “No creo que volvamos a la situación en la que estábamos hace tres años, pero esperemos que haya algún alivio”, sostuvo Branch.
La caída de precios responde al fin de las anomalías climáticas en África y a la expansión de cultivos en Sudamérica y Asia. Respecto a las mejoras en las cosechas, Branch precisó en CNN: “Este año agrícola observamos excelente clima, mejoras en las prácticas y nuevas plantaciones”, factores que contribuyeron a la recuperación del abastecimiento global de cacao.
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Golpe de costos en toda la cadena y la presión sobre los fabricantes artesanales
Aunque el cacao fue el principal factor detrás del aumento, otros rubros también contribuyeron a la presión inflacionaria. Incrementos en los costos de empaque, impulsados por aranceles comerciales que permanecen vigentes a pesar de fallos adversos de la Corte Suprema de Estados Unidos, y en energía, repercuten en el precio final de los productos.
Chris Taylor, propietario de la chocolatería más antigua de Manhattan, Li-Lac Chocolates, explicó a CNN: “Podríamos haber absorbido tanto el precio del cacao como los costos de empaque, pero que ambos aumentaran al mismo tiempo fue brutal. Si esto continúa así, no veo cómo podremos evitar el aumento de precios”.
El impacto de la crisis alcanza también a la logística. Según CNN, el conflicto en Irán presiona el mercado internacional del petróleo, lo que podría encarecer los fletes a nivel global.
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En consecuencia, ante un contexto de precios elevados, Branch señaló en CNN que muchos consumidores podrían optar por chocolates de marcas genéricas más económicas o elegir sustitutos como caramelos. Sin embargo, pese al encarecimiento, la tradición del conejo de chocolate persiste. De acuerdo con la Asociación Nacional de Fabricantes de Confitería de Estados Unidos, dos tercios de quienes celebran Pascua continuarán priorizando el chocolate, aunque recurran a otros dulces para ajustar el presupuesto. Así, la asociación indica que el 90% de las canastas de Pascua todavía incluyen chocolate.
Esta tendencia fue subrayada por Branch, quien afirmó: “Los consumidores no han perdido el gusto por el chocolate. Es uno de esos pequeños lujos asequibles que se permiten. Incluso con los precios más altos, muchos consumidores no pueden prescindir de él”.