La economía estadounidense registró un aumento inesperado y sólido del empleo en marzo, según mostraron datos gubernamentales el viernes. Este giro podría aliviar las preocupaciones sobre el mercado laboral e impulsar la agenda económica del presidente Donald Trump.
La mayor economía del mundo sumó 178.000 empleos en marzo, tras perder 133.000 en febrero, y la tasa de desempleo descendió 0,1 puntos porcentuales, hasta el 4,3%, informó el Departamento de Trabajo.
Los datos del viernes superaron significativamente las expectativas de los analistas, ya que los economistas consultados por Dow Jones Newswires y el Wall Street Journal esperaban un aumento de 59.000 empleos.
Gran parte de la recuperación se debió al empleo en el sector de la salud, que se ha mantenido sólido incluso cuando la demanda laboral ha disminuido en muchos sectores de la economía estadounidense.
El sector de la salud sumó 76.000 empleos en marzo, tras haber perdido empleos el mes anterior, en parte debido a las huelgas.
El empleo en la construcción también creció en 26.000 puestos en marzo, aunque el Departamento de Trabajo señaló que se mantuvo prácticamente sin cambios con respecto al año anterior.
El empleo en el gobierno federal continuó disminuyendo.
Trump ha recortado drásticamente el sector en una campaña para reducir costos y el tamaño del gobierno. El empleo en el sector cayó un 11,8% desde octubre de 2024, según los datos.
Los nuevos datos reflejan una revisión de las cifras de enero y febrero, mostrando que el empleo combinado para esos dos meses fue 7.000 puestos de trabajo menor que el reportado anteriormente.
Antes de la publicación de los datos, los analistas esperaban un aumento más moderado del empleo.
“Esperamos un crecimiento sólido en las nóminas no agrícolas en marzo, pero no prevemos que el informe alivie la preocupación de los funcionarios de la Reserva Federal de que el mercado laboral se haya vuelto más vulnerable debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán”, dijo Nancy Vanden Houten, economista principal de Oxford Economics.
La guerra en Oriente Medio ha disparado los precios del petróleo y ha paralizado las cadenas de suministro, lo que ha generado temores de desaceleración económica en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos.
La incertidumbre sobre la duración e intensidad de la crisis ha llevado hasta ahora a los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal a adoptar una postura de cautela respecto a las tasas de interés.
Las tasas de desempleo se han mantenido relativamente estables en Estados Unidos, pero esta cifra oculta una inestabilidad subyacente, advierten los analistas, ya que el débil crecimiento del empleo se ha visto acompañado por una caída en la oferta laboral.
Esta caída se atribuye en gran medida a la represión migratoria de Trump y a sus deportaciones masivas.
Trump se sentirá alentado por las cifras de empleo del viernes, ya que ha afirmado haber reactivado la economía estadounidense, a pesar de haber implementado aranceles y otras políticas que han trastocado las relaciones comerciales globales y generado mayor incertidumbre para las empresas.
(Con información de AP)