El acusado por la muerte de tres niños en un choque marítimo en Miami podría recibir 10 años de cárcel

La acusación formal de la fiscalía federal se basa en negligencia durante el accidente ocurrido en julio de 2025, en el que el remolcador embistió a un catamarán con menores a bordo

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Vista aérea de un remolcador verde y blanco, un yate blanco, y una moto acuática amarilla cerca de una barcaza con una grúa en aguas tranquilas
El operador del remolcador enfrenta cargos de homicidio marítimo por negligencia tras la muerte de tres niños en un accidente en Florida. (Capturas de video)

El operador de un remolcador que embistió una embarcación en la que viajaban menores de edad en Florida, hecho ocurrido el 28 de julio de 2025 que resultó en la muerte de tres niños durante un campamento de vela, fue acusado por los fiscales federales del Distrito Sur de Florida. Los funcionarios sostienen que el hombre estaba navegando en mercados virtuales desde su teléfono celular en el momento de la colisión.

El hecho quedó calificado como homicidio marítimo por negligencia y podría acarrearle hasta 10 años de prisión, de acuerdo con documentos presentados ante el tribunal federal, según informó NBC News.

Las autoridades federales detallaron que el análisis del celular de Yusiel López Insua, de 46 años, residente de Miami, registró actividad en sitios de comercio electrónico mientras operaba el remolcador que empujaba una barcaza de construcción de 33 metros de eslora.

Vista aérea de un gran buque con grúa rodeado por botes de patrulla y un bote policial blanco en aguas movidas cerca de la costa de Cabo Cañaveral
El catamarán quedó atrapado bajo la barcaza tras la colisión, provocando la muerte de tres menores que participaban en un campamento de vela del Miami Youth Sailing Foundation. (Capturas de video)

La embarcación de carga transportaba escombros de una demolición y colisionó lateralmente con un catamarán cerca de la isla Hibiscus, una zona intensamente transitada entre el centro de Miami y Miami Beach.

El delito adjudicado corresponde al marco legal que sanciona penalmente a cualquier capitán, ingeniero o piloto cuya negligencia cause la muerte de una persona durante la navegación. El documento judicial firmado por los fiscales federales del Distrito Sur de Florida indica que, aunque el acusado contaba con 12 años de experiencia como operador del remolcador, no tomó las precauciones de seguridad mínimas exigidas para navegar en aguas interiores.

Se le atribuye “conducta indebida, negligencia e inatención a sus funciones”. El fiscal federal Jason A. Reding Quiñones declaró a NBC News: “Esta información denuncia una pérdida de vidas prevenible en nuestras vías navegables, incluyendo la omisión de respetar reglas básicas de seguridad marítima y el uso del teléfono móvil durante la navegación en momentos cercanos o coincidentes con la colisión”.

Fallas en los protocolos de seguridad y comunicación

El informe judicial menciona que la radio del remolcador fue sintonizada en una frecuencia de comunicación con operadores de puentes levadizos, pese a no requerirse el paso por estos puentes en la ruta programada ese día. Por este motivo, la radio no estaba sintonizada en un canal de emergencia marítima, lo cual es indispensable en la navegación comercial para permitir la recepción y emisión rápida de alertas y pedidos de auxilio ante cualquier incidente.

La falta de acceso inmediato a emergencias obstaculizó la obtención de apoyo tras el impacto, según NBC News.

Un hombre sin camisa se inclina sobre un bote volcado, parcialmente sumergido en el agua. Se ven otros botes y un muelle en el fondo
Las autoridades federales atribuyen la colisión a que Yusiel López Insua manejó el remolcador distraído por su teléfono móvil, operando mercados virtuales al momento del impacto. (Capturas de video)

El accidente sucedió mientras el catamarán estaba detenido por falta de viento después de zarpar de Miami Yacht Club en dirección a Flagler Monument. El impacto de la barcaza construyó una combinación fatal: la embarcación menor y sus ocupantes quedaron sumergidos al ser presionados contra el fondo y la estructura de la barcaza, conforme lo expone la acusación oficial. Tres niños —de siete, 10 y 13 años— fallecieron.

De acuerdo con los fiscales federales del Distrito Sur de Florida, dos de las víctimas murieron al llegar al Jackson Memorial Hospital de Miami; la tercera murió dos días después.

Rescate y detalles del accidente

Según la documentación judicial citada por NBC News, uno de los monitores encargados y dos menores consiguieron saltar fuera del catamarán segundos antes de que la nave quedara atrapada bajo la barcaza. Los niños fallecidos quedaron enredados en los restos de la nave, la cual quedó comprimida entre el fondo marino y el remolcador.

La organización Miami Youth Sailing Foundation, responsable del campamento, confirmó la pertenencia de las víctimas a sus actividades. La barcaza de construcción tenía una caseta y una grúa que bloqueaban completamente la visión frontal desde la cabina del remolcador.

Imagen aérea de una barcaza con grúa, un bote de servicio amarillo-verde, dos botes blancos pequeños y una moto acuática flotando en agua verde
La barcaza de construcción de 33 metros transportaba escombros y colisionó lateralmente con un catamarán cerca de la isla Hibiscus, una zona muy transitada de Miami. (Capturas de video)

Este aspecto de la operación fue destacado por las autoridades judiciales federales del Distrito Sur de Florida, quienes subrayaron que López Insua debería haber designado a un segundo tripulante como vigía para compensar la falta de visibilidad, conforme a prácticas elementales de seguridad en navegación.

Imputación y avance en el proceso judicial

El procesado renunció a su derecho a ser procesado por un gran jurado y accedió de forma voluntaria a ser juzgado directamente sobre la base de los cargos presentados en la denuncia, tal como consta en la documentación oficial obtenida por NBC News.

La defensa de López Insua no emitió comentarios acerca de las acusaciones hasta el momento.

Las investigaciones continúan bajo la supervisión de los fiscales federales del Distrito Sur de Florida, con la colaboración de autoridades marítimas y judiciales de la región.