Una mansión de Texas listada en Airbnb se convirtió en el epicentro de una fiesta juvenil multitudinaria que terminó el 21 de marzo con graves destrozos, disparos y la intervención de la policía local. La propiedad, valuada en USD 7,6 millones y ubicada en el bloque 800 de Choate Parkway, fue alquilada bajo la condición de recibir solo a siete personas, pero, según el Jefe de la Policía de Celina, John Cullison, acudieron entre 500 y 800 adolescentes y jóvenes adultos atraídos por una convocatoria a través de redes sociales.
Kishore Karlapudi, propietario de la mansión, explicó a FOX 4 News que los inquilinos le aseguraron que serían solo siete personas y que la capacidad máxima es de 20. Sin embargo, la vivienda fue destrozada: “Sacaron todos los muebles de la sala y los metieron en el garaje. Se llevaron todos los apliques de pared, todo. La encimera de granito estaba rota porque parece que bailaron sobre ella”, detalló. En consecuencia, la propiedad no estará disponible para alquileres por un período mínimo de dos semanas, hasta que concluyan las tareas de reparación.
El operativo policial y las personas arrestadas
Las fuerzas de seguridad acudieron tras recibir alertas sobre el desborde de la fiesta. Según el comunicado oficial en el Facebook del Departamento de Policía de Celina y las declaraciones del Jefe Cullison en CBS News, los agentes encontraron una “situación de shock y caos”, donde jóvenes de entre 15 y 25 años intentaron escapar al percatarse de la llegada de la policía.
Durante el operativo, las autoridades recibieron un aviso sobre la presencia de diez hombres armados y amenazando con matar a alguien en el portón principal, según relató Cullison en Fox 4 News. Al ingresar, los oficiales encontraron sábanas y toallas manchadas de sangre, y verificaron los daños materiales en el lugar.
La intervención policial culminó con dos arrestos: uno por conducir bajo los efectos del alcohol (menor de edad) y otro por una orden vigente de arresto por asalto agravado emitida por la Oficina del Sheriff del Condado de Dallas. Mientras la multitud se dispersaba, se escucharon múltiples disparos en las inmediaciones, aunque no se hallaron víctimas por arma de fuego.
Reacción de Airbnb y advertencia de las autoridades
Un vocero de la plataforma de alquiler aseguró a People que “Airbnb prohíbe estrictamente las fiestas que causen disturbios. Las acciones del huésped que realizó la reserva infringen directamente nuestras normas, cuyo objetivo es reducir el riesgo de fiestas que causen disturbios y apoyar a las comunidades”.
A su vez, afirmó la colaboración de la plataforma con las autoridades y el dueño de la vivienda: “Nos hemos puesto en contacto con el jefe de policía Cullison para ofrecer nuestro apoyo a la investigación del Departamento de Policía de Celina. Estamos colaborando estrechamente con el anfitrión y hemos suspendido al huésped de la plataforma”.
El Departamento de Policía de Celina mantiene abierta la investigación e invitó a la ciudadanía a aportar información sobre cualquier delito cometido esa noche. Cullison advirtió: “Situaciones como esta ponen de manifiesto los riesgos y peligros reales asociados con reuniones multitudinarias sin supervisión, especialmente cuando se difunden en redes sociales y pueden implicar consumo de alcohol o sustancias por menores de edad”.
Por último, cerró su comunicado con un pedido a familias y autoridades escolares: “Como jefe de policía y también como padre, aliento a los padres de nuestra comunidad a que utilicen este incidente como punto de partida para conversar abiertamente con sus hijos e hijas sobre la responsabilidad personal, la toma de buenas decisiones y los peligros que pueden surgir rápidamente en estos entornos”.