El inmigrante venezolano de 25 años, José Medina Medina, fue detenido y acusado de asesinato por la muerte a tiros de la estudiante Sheridan Gorman en un parque de Chicago, mientras el Departamento de Seguridad Nacional solicita de manera urgente a las autoridades locales que mantengan su custodia, subrayando la gravedad de las consecuencias derivadas de su liberación previa tras dos detenciones en 2023.
La víctima, originaria de Yorktown Heights y alumna de la Universidad de Loyola, fue alcanzada por un disparo en la cabeza cuando paseaba de madrugada con amigos cerca del campus, en una zona donde, según su familia, se sentía segura y actuaba conforme a lo que es habitual para cualquier estudiante universitario, de acuerdo con lo informado por ABC7 y NBC News.
La demanda federal para retener a Medina cobra particular peso tras revelarse que, en junio de 2023, ya había sido liberado en Chicago tras un arresto por hurto, poco después de haber ingresado al país irregularmente en mayo del mismo año y quedar bajo libertad supervisada por la patrulla fronteriza.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advirtió que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) emitieron una orden de detención, recalcando que Medina es un inmigrante en situación irregular proveniente de Venezuela, según Telemundo.
Las cámaras de seguridad permitieron identificar al sospechoso gracias a su “marcado paso irregular”, según el parte policial citado por NBC News. Medina fue visto entrar en su edificio en North Sheridan Road, y un encargado confirmó su residencia allí.
En su apartamento la policía encontró prendas coincidentes con las que vestía el agresor: ropa y mascarilla negra, además de una pistola calibre 40, recuperada por los oficiales y consistente con el proyectil que acabó con la vida de Gorman.
El informe no precisa el motivo del ataque ni indica si la estudiante era el objetivo original; autoridades policiales afirmaron que el hecho no fue dirigido expresamente contra la víctima.
La víctima y su entorno: conmoción por una pérdida evitable
Sheridan Gorman, de 18 años, cursaba primero en la Universidad de Loyola. De acuerdo con información de NBC News, la madrugada del jueves fue con un grupo de amigos a la playa Tobey Prinz, a menos de un kilómetro de su campus, para observar las auroras boreales.
En torno a la 1:30, un hombre enmascarado y vestido de negro se aproximó y disparó un solo tiro mortal. Ningún otro integrante del grupo resultó herido. Una amiga la recordó como “una persona muy amable que hacía sentir importantes a los demás”. La familia instaló flores en el lugar y prepara homenajes públicos y privados en Yorktown, Nueva York.
En una serie de declaraciones emitidas en un comunicado, la familia señaló que Sheridan “tenía toda una vida por delante: su educación, su familia, los innumerables vínculos que habría formado. Todo eso quedó truncado en un instante”.
Los parientes criticaron con dureza las “políticas y fallos” que permitieron a Medina “permanecer en posición de cometer este crimen”, y describieron como real y permanente el daño producto de las decisiones y la falta de coordinación institucional. “Esto no debe ser otro caso más que se diluya en la opinión pública. La vida de Sheridan importaba. Haremos que no sea olvidada”, manifestaron.
Respuesta política y judicial: detención, acusación y debate migratorio
Tras su detención el viernes por la noche en Rogers Park, Medina fue formalmente acusado de asesinato en primer grado y otros cargos relacionados con el uso de armas, según anunció la policía de Chicago.
El sospechoso no compareció en la audiencia inicial, al encontrarse siendo tratado por tuberculosis. El juez determinó la existencia de causa probable para mantenerlo bajo custodia mientras avanza el proceso judicial.
La administración estatal mostró desacuerdo con la respuesta de la Casa Blanca y advirtió sobre la tentación de politizar el caso. “Nuestros pensamientos están con la familia y la comunidad, pero la administración Trump debe dejar de usar estas tragedias para hacer campaña y dedicarse a soluciones reales que respalden la seguridad pública”, declaró la oficina del gobernador de Illinois.
El asesinato de Sheridan Gorman amenaza con convertirse en un nuevo punto focal del debate sobre inmigración en Estados Unidos, similar al caso de Laken Riley en Georgia. En ese antecedente, la víctima también fue asesinada por un hombre que ingresó de manera irregular, lo que provocó un intenso cruce de declaraciones y medidas en materia migratoria, detalló NBC News.
Mientras tanto, la familia de Gorman mantiene su reclamo de justicia total. “Debe haber una rendición de cuentas absoluta. No puede haber vacíos, ni atajos, ni segundas oportunidades que pongan a otros en riesgo”, exigieron en su declaración oficial.