La clásica porción de pizza de un dólar volvió a estar disponible en las calles de East Village, Emmy Squared Pizza East Village, USD 1, porciones al estilo Detroit, promoción «Cheaper Than Gas». Las pizzas crujientes y generosamente cubiertas de queso regresan como una opción irresistible.
La cadena local Emmy Squared Pizza East Village ofrece nuevamente porciones al estilo Detroit por un dólar, celebrando cuatro meses de reformas con su campaña «Cheaper Than Gas».
Durante un horario limitado, los amantes de la pizza podrán disfrutar por solo un dólar de porciones gruesas, cuadradas, con masa esponjosa y la corteza crujiente característica, en una acción que retoma una costumbre tradicional del barrio.
Además, quienes se acerquen pueden elegir las pizzas de estilo Detroit “Gradma” de Emmy Squared, reconocidas por su forma cuadrada, base crujiente y las inconfundibles rayas de salsa. Entre las combinaciones más apreciadas por los clientes se encuentran:
- Meatsiah: salsa roja, mezcla de quesos, pepperoni ezzo, salchicha italiana, beicon y solomillo laminado.
- Good Paulie: cebolla caramelizada, salchicha de cerdo y gouda ahumado.
- Angel: ricotta, crema de trufa, champiñones cremini y pesto de perejil.
Los visitantes también pueden acompañar su pizza con una cerveza por USD 5, ya que la pizzería propone combinaciones especiales para disfrutar al máximo la oferta.
La promoción de pizzas por un dólar regresa a Nueva York
La promoción «Cheaper Than Gas» estará disponible en dos breves periodos: del 23 al 26 de marzo y del 30 de marzo al 2 de abril.
Historia de la porción de pizza por un dólar
La porción de pizza por un dólar surgió como un fenómeno en Nueva York, representando durante más de dos décadas una opción asequible y popular en una de las ciudades con mayor costo de vida en Estados Unidos.
El modelo de vender porciones a un dólar se originó en 2001 con la apertura de 99 Cent Fresh Pizza, cuyo propietario, Mohammad Hossain, buscó ofrecer una alternativa económica especialmente pensada para personas sin hogar.
El éxito se debió a una estrategia de costos bajos basada en ingredientes sencillos, un modelo de autoservicio, la escasez de asientos y la ubicación cerca de estaciones de metro y zonas de gran tránsito peatonal.
El volumen de ventas y el atractivo del precio fijo facilitaron la sostenibilidad del negocio durante años. Para muchos neoyorquinos, la porción de un dólar se transformó en un ritual cotidiano y un símbolo de la ciudad.