Estados Unidos decidió reducir el nivel de advertencia de viaje para la mayor parte de Venezuela, estableciendo ahora la nueva categoría en “reconsidere su viaje”.
La actualización de la advertencia no aplica de forma uniforme en todo el territorio venezolano. El Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene la advertencia más estricta (no viajar) para los estados de Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico, así como para las áreas rurales de Bolívar, debido al riesgo persistente de delitos graves, secuestros y actividades vinculadas al terrorismo.
En el comunicado oficial, se advierte que, pese a una tendencia positiva en la seguridad, continúan registrándose homicidios, robos a mano armada y secuestros.
El documento identifica la presencia activa de organizaciones como el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, que siguen operando dentro del país y afectan especialmente a las zonas fronterizas con Colombia, Brasil y Guyana.
El Departamento de Estado estadounidense recomienda precaución a los viajeros, señalando el riesgo de utilizar taxis no regulados desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal acceso a Caracas.
Además, advierte sobre el uso de cajeros automáticos cercanos al aeropuerto y los desplazamientos nocturnos entre ciudades o entre el aeropuerto y la capital venezolana, considerando estas acciones de alto riesgo.
En el plano diplomático, tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero, la administración Trump trabaja en la reanudación de las actividades de su embajada en Caracas.
Esta sede continúa siendo la representación de facto, aunque se aclara que no puede brindar asistencia de emergencia a ciudadanos estadounidenses fuera de Caracas.
El Departamento de Estado exige a los visitantes portar una visa válida para ingresar a Venezuela, la cual no puede tramitarse al momento de la llegada. Advierte sobre la posibilidad de detenciones si se ingresa sin la documentación adecuada.
En el ámbito económico, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia general que autoriza a entidades estadounidenses a operar comercialmente con Petróleos de Venezuela, S.A. (PdVSA) y sus filiales.
Esta medida busca permitir la reanudación de operaciones comerciales y financieras en medio de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, marcada por el conflicto en Irán y las restricciones en el estrecho de Ormuz.
La licencia, anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro, abarca una variedad de transacciones, aunque no se detallan todos los aspectos de su alcance. Según el comunicado oficial, “bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos está colaborando con el Gobierno de transición de Venezuela para reabrir y restablecer el sector energético venezolano”.
La reducción de la alerta marca un acercamiento cauteloso entre Estados Unidos y Venezuela, aunque persisten restricciones y riesgos en áreas específicas, reflejando que la normalización plena aún enfrenta obstáculos significativos.
(Con información de EFE)