El gobierno de Estados Unidos pondrá en marcha la liberación de 172 millones de barriles de petróleo de su Reserva Estratégica a partir de la próxima semana, según confirmó el secretario de Energía, Chris Wright.
La medida busca frenar el aumento del precio del crudo y garantizar el suministro energético nacional en medio de las restricciones globales causadas por la guerra en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz.
“El presidente Trump ha autorizado la liberación de 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo”, indicó Wright.
El secretario explicó que la entrega se realizará en un periodo de 120 días, siguiendo las tasas de descarga previstas. El objetivo es compensar la disminución del flujo de petróleo internacional tras la escalada del conflicto regional, que ha elevado los precios de la energía a máximos no vistos desde la crisis de 2022.
La decisión estadounidense se inscribe en una acción coordinada junto a otros países miembros de la Agencia Internacional de la Energía, que acordaron liberar conjuntamente 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas.
Se trata de la mayor inyección de crudo en el mercado desde la creación de la agencia, hace cinco décadas. La medida responde a los recortes en la oferta global derivados de la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba hasta un 20% del petróleo mundial y buena parte de minerales estratégicos.
Chris Wright señaló que la medida busca “proteger la seguridad energética de Estados Unidos” y criticó a la administración anterior por haber reducido los volúmenes de la reserva.
“El presidente Trump ha dejado claro su compromiso de reponer y ampliar la reserva estratégica. Se reemplazarán aproximadamente 200 millones de barriles durante el próximo año, un 20% más de los que se liberarán ahora”, afirmó. Según el Departamento de Energía, la reserva contiene actualmente 415 millones de barriles, lo que representa cerca del 60% de su capacidad máxima.
El secretario subrayó que la decisión tiene como fin “gestionar responsablemente la Reserva Estratégica de Petróleo” y mitigar el impacto de la crisis energética global.
El conflicto en Medio Oriente y las acciones en el estrecho de Ormuz han provocado que los precios del petróleo, la gasolina, el diésel y el combustible para aviones suban de manera abrupta desde el inicio de los ataques el 28 de febrero.
“Durante 47 años, Irán y sus representantes han tratado de amenazar la seguridad energética de Estados Unidos y sus aliados. Esa etapa está llegando a su fin”, aseguró Wright.
El Departamento de Energía detalló que la liberación de crudo podrá realizarse a una tasa máxima teórica de 4,4 millones de barriles diarios. Sin embargo, análisis previos han señalado que la capacidad real de descarga podría situarse entre 1,4 y 2,1 millones de barriles diarios, dependiendo de la infraestructura y las necesidades del mercado. Durante la liberación de emergencia en 2022, el flujo no superó los 1,1 millones de barriles diarios.
El anuncio se produce en un contexto político marcado por la presión para contener la inflación energética antes de las elecciones de mitad de mandato. El precio del petróleo intermedio de Texas subió este miércoles un 4,55%, alcanzando los 87,25 dólares por barril, mientras los mercados reaccionan a la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, donde el tráfico marítimo ha sido prácticamente interrumpido por el conflicto y la presencia de minas y armas antibuque.
La Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos fue creada tras la crisis del petróleo de la década de 1970 y está distribuida en cavernas subterráneas en la costa del golfo. Su capacidad total es de unos 713,5 millones de barriles, lo que la convierte en uno de los mayores depósitos de emergencia del mundo. La liberación anunciada representa alrededor del 40% del volumen actual almacenado.
El secretario de Energía expresó su confianza en que la medida ayude a estabilizar el mercado internacional y permita recuperar el tránsito de buques petroleros en el estrecho de Ormuz en las próximas semanas.
“La seguridad energética de Estados Unidos es tan sólida como siempre”, concluyó Wright.
(Con información de EFE y Bloomberg)