(Desde Miami, Estados Unidos) Rodrigo Paz mira a los ojos y contesta directo, sopesando las palabras. Ha sufrido el exilio y la persecución política, y cree que las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos tienen que ser profundas para los intereses de ambos países y el desarrollo armónico de América Latina.
La Casa Blanca apoya la agenda doméstica e internacional de Paz, que intenta cerrar la etapa de persecución, debacle económico y aislamiento que caracterizó la gestión de Evo Morales y Luis Arce.
En este contexto, el presidente boliviano participó del lanzamiento del Escudo de las Américas, una iniciativa geopolítica de Donald Trump que apunta a terminar con el narcoterrorismo en la región y contener la ofensiva de China en América Latina.
Dos objetivos esenciales de la administración republicana que Paz comparte absolutamente.
En este nueva etapa de la región, hay un corrimiento ideológico que transformó a los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua en una asignatura pendiente.
Paz apuesta a la democracia, el capitalismo y la libertad, tres valores personales que ratificó durante un interesante diálogo que mantuvo con Carlos Díaz Rosillo, director del Adam Smith Center for Economic Freedom, en Florida International University (FIU).
Tras esa actividad académica que se realizó en un desayuno a puertas cerradas, el mandatario boliviano concedió un reportaje exclusivo a Infobae, adonde describió su hoja de ruta para alcanzar uno de sus principales objetivos políticos.
“Tengo que lograr que Bolivia vuelva al mundo”, explicó Paz
Y concluyó: “La ideología no da de comer a los pueblos. Lo que da de comer es empleo, lo que da de comer es capital, lo que da de comer es la oportunidad”.
A continuación, el reportaje a Rodrigo Paz, presidente de Bolivia:
-¿Cómo es la hoja de ruta para pasar de veinte años de extremo socialismo a que Bolivia vuelva al mundo, que es un mundo occidental con libertad, con respeto a los valores y defensa de las instituciones?
-Estructuramos un proyecto político que tiene más de doscientos treinta mil kilómetros recorridos por tierra, visitando más de doscientas veinte comunidades, de un total de trescientas y pico que hay. Y así generamos una lógica de cercanía con la población para escuchar de cerca sus problemas. Entonces, usamos la verdad como instrumento vinculado a la sociedad para poner con claridad cuáles son nuestros problemas y hacia adonde nos queremos dirigir.
-¿El conocimiento de las necesidades de la población desembocó en su agenda de Gobierno?
-Ese conocimiento generó una serie de propuestas como el capitalismo para todos.
-¿Capitalismo para todos en un país que tuvo 20 años de socialismo...?
-Bueno, lo propusimos porque lo entendimos desde la relación con la sociedad civil. Es lo que indicabas: ¨Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia¨. La gente sentía que nos habíamos aislado en los últimos veinte años.
-¿La palanca para iniciar este proceso es tener relaciones profundas con Estados Unidos?.
-Yo preguntaba en todos los encuentros con veinte, cincuenta, cien o quince mil personas, si estaban de acuerdo en que reabriera las relaciones con Estados Unidos y con todo aquel nos ayude. Preguntaba y pedía que me votaran.
-¿Y...?
-Y alzaban la mano.
-¿Entonces está conjugando su agenda de gobierno con la agenda de la administración Trump?
-No. Veámoslo desde otra perspectiva: Bolivia es un país que tiene un vecindario, y no puede agarrar sus maletas e irse a otro vecindario. O sea, eres parte del vecindario. Bolivia se tiene que adaptar a una nueva realidad, no se puede ir del vecindario.
-Cómo uno el concepto de vecindario con la relación bilateral con Estados Unidos...
-Hay valoración geopolítica y geoeconómica. Tengo que resolver estos dos aspectos: ¿Voy a ser parte del vecindario o pretendo ser parte de otro vecindario en el cual no puedo estar? Yo estoy en este. La decisión, ya no pensando solo en los Estados Unidos, sino pensando como Nación.
-Entiendo.
-Bolivia, al tener cinco fronteras, si no es segura en tema narcotráfico, si no es segura en tema terrorismo, si no es segura en los movimientos financieros o presencia de fuerzas que provocan lo ilícito o provocan narcotráfico, terrorismo u otras variables, ninguna de las cinco fronteras es segura. Entonces, tienes que realmente asegurar a Bolivia y ya no es un problema de si quieres o no quieres, es una necesidad asegurar. Y esa necesidad se vuelve una suerte de escenario, en donde los Estados Unidos tiene que ayudar a resolver, si es que quiere un continente seguro.
-La relación de Bolivia con Estados Unidos se vuelve una ventaja...
-Cada país tiene sus circunstancias, es saber cómo eres necesario. Nosotros bolivianos creemos que somos necesarios para aportar en un buen propósito. Pero oye, no le estoy pidiendo: vení y resolvé mis problemas.
-¿Qué está pidiendo?.
-Que hagamos equipo para resolver los problemas continentales.
-¿Estamos hablando de Estados Unidos?
-Claro. Juntos tenemos que atacar al narcotráfico, al terrorismo.
-Cómo plantea la relación con los distimtos países del continente?
-En la reunión del Escudo de las Américas hubieron bilaterales con todos los presidentes, entre todos los presidentes, por motivaciones distintas.
-¿Por ejemplo?
-En mí caso, dialogué con el presidente de República Dominicana, que tiene transporte aéreo, carga y servicios de turismo. Con Honduras hablamos de café, y con El Salvador de seguridad y aplicación de tecnologías.
-¿Qué perspectiva le encuentra a la iniciativa Escudos de las Américas?
-Estados Unidos ha abierto la esperanza de establecer una conducta continental. No es la seguridad de los Estados Unidos solo donde participamos, es una visión continental de cómo empezamos a tener un peso específico como continente. Porque China se está reuniendo ahora, todo el partido chino, y toman decisiones.
-Trump en la presentación del Escudo para las Américas hizo referencia al narcoterrorismo. ¿Qué hizo con los acuerdos que Morales y Arce firmaron con el régimen de Irán?
-Ya los hemos suspendido...
-Todos los acuerdos...
-Todos. Y sin que Estados Unidos me pida algo, no era bueno para Bolivia. Y la ideología no da de comer a los pueblos. Lo que da de comer es empleo, lo que da de comer es capital, lo que da de comer es oportunidad. Entonces, eso no me da empleo, no me da capital, no me da nada de aquello que necesita mi país, me da inseguridad, me genera incertidumbre. Oiga, eso no puede estar.
-En este contexto, ¿cómo plantea la relación bilateral con China? ,,
-China tendrá que pronunciarse y decir qué quiere del mundo, ¿no? Esperemos a ver qué dice. En tal caso, Bolivia es del país del contexto continental, que menos deuda tiene con China sobre proyectos específicos. Y hay un par de contratos que eran sobre litio, que tienen que ir al Parlamento. En el proceso previo no ha cumplido con la transparencia necesaria. Entonces, los contratos se revisan, como se revisa cualquier contrato.
-¿Cómo se plantea la política doméstica, tras 20 años de hegemonía del Movimiento al Socialismo?
-Le digo al pueblo boliviano: ´¿Quieren hacer plata o no?´.
-¿Cómo sería eso?
Voz 2: ¿Quieren tener plata o no? ¿Quieren hacer negocios o no? ¿Quieren que el Estado sea el principal promotor o locomotora del país que ha fracasado estos veinte años y se ha gastado sesenta mil millones de dólares del gas y nos ha dejado una deuda de cuarenta mil millones, deuda interna y externa? ¿O hacemos decisiones que pasan por normativas, leyes, para que seamos ricos?
-¿Y qué le contestaron?
-Estamos en el proceso de cuestionamiento. Entonces, estamos empezando a generar alianzas, alianzas con los sectores sociales que antes me han correteado a mí, cuando hicimos las medidas económicas, la estabilización de la economía, se pusieron a bloquear. Pero ahora ya estamos hablando.