Un tribunal de Florida condenó a Mckenzie Levar Monestine, residente de Miami, a 4 años y 7 meses de prisión y tres años de libertad supervisada por haber perpetrado un esquema de robo de identidad agravado, informó Diario Las Américas. El fallo judicial incluyó la constatación de pérdidas estimadas de hasta USD 550.000 y afectó a más de 450 víctimas en el sur del estado.
La sentencia se inscribe en una serie de investigaciones de delitos financieros llevadas adelante por el FBI, la agencia federal de investigación de Estados Unidos, en el área metropolitana de Miami. Según el reporte de Diario Las Américas, la pesquisa federal comenzó hace más de cuatro años y, en junio de 2020, los agentes ejecutaron una orden de registro en el domicilio del condenado.
Allí, incautaron más de USD 11.000 en efectivo, tarjetas bancarias a nombre de terceros y dispositivos destinados a la clonación de datos personales.
Durante el allanamiento en 2020, las fuerzas federales hallaron tarjetas de crédito, débito y de regalo vinculadas a presuntas víctimas, múltiples identificaciones falsas, así como giros postales de Western Union (la empresa global de transferencias) y un dispositivo recodificador capaz de manipular la data contenida en bandas magnéticas y chips de las tarjetas bancarias.
De acuerdo con la prueba, Monestine almacenaba hojas de cálculo con contraseñas, números de cuentas y licencias de conducir, lo que facilitó la magnitud del ataque digital.
El FBI detectó bases de datos completas con información de cientos de víctimas
Los peritos a cargo de la investigación revisaron minuciosamente el contenido de una computadora portátil MacBook Pro y varios teléfonos celulares confiscados. Allí identificaron hojas de cálculo con detalles precisos de las víctimas: fechas de nacimiento, claves de acceso, PIN y datos de identificación personal.
A través del historial de mensajes de texto, la agencia federal de investigación de Estados Unidos detectó intercambios constantes de datos confidenciales que servían para vulnerar cuentas y sustraer fondos electrónicos de manera organizada.
El Departamento de Justicia, el organismo judicial federal, informó al medio que la estructura implementada por Monestine incluía comunicaciones en tiempo real con otros individuos dedicados al acceso ilegal de fondos y la reventa de datos robados. Todo esto habría permitido un flujo sostenido de información ilícita, lo que incrementó progresivamente el número de víctimas y la escala de las pérdidas.
Iniciativa contra Delitos Violentos en Miami
Monestine aceptó su culpabilidad ante la justicia en diciembre de 2025, tras verse cercado por la vasta cantidad de pruebas en su contra. Las autoridades subrayaron que este proceso se consolidó bajo el paraguas de la Iniciativa contra Delitos Violentos, un esfuerzo coordinado por la División Penal con el objetivo de intensificar las sanciones para delitos graves y transnacionales en el sur de Florida.
Según el comunicado del organismo judicial federal recogido por Diario Las Américas, el caso de Monestine figura entre los fraudes bancarios recientes de mayor escala.
El operativo federal se nutrió de técnicas de inteligencia digital, rastreo financiero y análisis forense de dispositivos electrónicos. Esto permitió reconstruir la ruta completa del dinero robado y el modo en que la banda delictiva triangularía los ingresos ilícitos antes de blanquearlos a través de operaciones de envío de dinero y transferencias internacionales.
Redes de fraude digital en Florida
La acusación comprobó que Monestine orquestó una sustracción sistemática de números de tarjetas de crédito y Seguro Social para irrumpir cuentas ajenas, en una práctica creciente en el sur de Florida. Los especialistas citados por Diario Las Américas apuntaron que la coexistencia de dispositivos físicos para clonar tarjetas y sistemas avanzados de almacenamiento de datos convierte a Miami en un nodo estratégico para el fraude digital en la región.
La sentencia dictada prohíbe a Monestine el acceso a dispositivos electrónicos no supervisados durante los años de libertad condicional y le obliga a cooperar en la devolución de fondos cuando la justicia así lo determine.
En la habitación de Monestine, los investigadores requisaron documentos con listas exhaustivas de nombres, contraseñas y datos sensibles que abarcaban información de más de 450 personas.