Agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus sigles en inglés) mataron este sábado a un hombre en Minneapolis, según confirmó el Departamento de Policía local. El hecho ocurre dos semanas después de que otro agente federal disparara y causara la muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good, en medio de una creciente tensión por las redadas antimigratorias.
El jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, confirmó el fallecimiento en declaraciones al Minnesota Star Tribune. Según el periódico, los agentes del ICE ordenaron a la policía estatal retirarse del lugar, pero O’Hara se negó. El jefe policial dispuso que sus agentes custodiaran la zona, canceló todos los permisos y convocó a todos los efectivos, salvo los del turno nocturno.
Testigos del incidente fueron trasladados a la sede de la administración estatal, en el Edificio Whipple. Agentes de la Oficina de Detención Criminal de Minnesota acudieron al lugar para iniciar las investigaciones.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, expresó su indignación a través de redes sociales: “Acabo de hablar con la Casa Blanca después de otro horrible tiroteo efectuado por agentes federales. Minnesota está harta. Esto es repugnante. El presidente debe poner fin a esta operación. Retire a los miles de agentes violentos y sin formación de Minnesota. Ya”.
El Ayuntamiento de Minneapolis confirmó la participación de agentes federales en el tiroteo ocurrido en la intersección de la calle 26 Oeste y la avenida Nicollet. “Estamos trabajando para confirmar más detalles. Pedimos a la población que mantenga la calma y evite la zona cercana”, indicó el consistorio en redes sociales.
Miles de personas se manifestaron este viernes en Minneapolis para denunciar abusos cometidos en las operaciones del ICE durante las últimas semanas, tras la muerte de Renee Nicole Good el pasado 7 de enero. La movilización formó parte de una jornada de protesta organizada bajo el lema ‘ICE Out for Good’, que reúne a más de cien entidades, entre ellas sindicatos, organizaciones por los derechos civiles y grupos religiosos.
Los organizadores exigen la expulsión del ICE de Minnesota, la apertura de un proceso legal contra el agente que mató a Renee Good, el cese de la financiación del ICE en los próximos presupuestos federales y una investigación por posibles violaciones constitucionales y humanas. Además, han solicitado a las empresas que pongan fin a cualquier vínculo económico con la agencia federal.
Los manifestantes desafiaron temperaturas de menos 23 grados centígrados. “Son -23 grados y miles aún se presentaron con fuerza en Minneapolis. Así somos nosotros”, señaló el alcalde de la ciudad, Jacob Frey, quien manifestó su apoyo a las protestas.
La operación federal ‘Metro Surge’, lanzada en diciembre por el Gobierno en Minnesota, fue justificada alegando un aumento de la criminalidad. “¿Realmente quieren los habitantes de Minnesota vivir en una comunidad en la que hay miles de asesinos ya condenados, traficantes de drogas y adictos, violadores, prisioneros violentos liberados y fugados?”, expresó Trump.
La tensión se mantiene en Minnesota, con un clima social marcado por la protesta y la exigencia de respuestas a las autoridades federales.
La víctima fue identificada como Alex Jeffrey Pretti
Los familiares de Alex Jeffrey Pretti, el hombre asesinado el sábado por un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Minneapolis, afirmaron que era enfermero de cuidados intensivos en un hospital del Departamento de Asuntos de Veteranos y que se caracterizaba por su preocupación genuina por los demás.
Pretti, de 37 años, disfrutaba de la naturaleza y compartía aventuras con Joule, su perro Catahoula moteado, fallecido recientemente. Había participado en protestas tras el asesinato de Renee Good a manos de un agente de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) el 7 de enero.
“Se preocupaba profundamente por las personas y estaba muy molesto con lo que sucedía en Minneapolis y en todo Estados Unidos con el ICE, al igual que lo están millones de personas”, afirmó Michael Pretti, padre de Alex. “Le preocupaban esas personas y sabía que estaba mal, por lo que participó en protestas”.
Pretti era ciudadano estadounidense, nacido en Illinois. Los registros judiciales confirman que, al igual que Good, no tenía antecedentes penales. La familia señaló que sus únicas interacciones previas con la policía correspondían a algunas multas de tráfico.
En una conversación reciente, sus padres, residentes en Colorado, le advirtieron sobre los riesgos de participar en protestas. “Tuvimos esta conversación con él hace unas dos semanas, que proteste, pero que no se involucre, básicamente que no haga nada estúpido”, señaló Michael Pretti. “Y él dijo que lo sabía. Él lo sabía”.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que Pretti fue abatido después de que “se acercó” a los agentes de la Patrulla Fronteriza con una pistola semiautomática de nueve milímetros. Las autoridades no precisaron si Pretti blandió el arma.