La policía de Austin ha determinado que la muerte de la estudiante universitaria Brianna Aguilera fue un suicidio, tras hallar una nota digital en su teléfono y constatar antecedentes de autolesiones y comentarios suicidas, según informó el detective Robert Marshall en una conferencia de prensa.
En la conferencia de prensa, la jefa de policía de Austin, Lisa Davis, expresó su empatía hacia los padres de Aguilera y reconoció la dificultad de aceptar la verdad en circunstancias tan dolorosas.
Davis afirmó: “Entiendo que el dolor y la necesidad de respuestas pueden generar emociones intensas y muchas preguntas. Pero a veces la verdad no proporciona las respuestas que esperamos, y ese es este caso”. Añadió que, como madre de cuatro hijos, no puede imaginar el sufrimiento de la familia Aguilera.
El abogado que contrató la familia cuestionó la manera en que se estaba llevando a cabo la investigación
El abogado de la familia, Tony Buzbee, cuestionó la investigación policial y sostuvo que existen elementos sospechosos en torno a la muerte de la estudiante.
En un comunicado, Buzbee declaró: “La gestión de este asunto por parte del Departamento de Policía de Austin genera más preguntas que respuestas. En nuestra opinión, esta es una investigación abierta y continuará abierta hasta que estos padres estén seguros de saber qué le sucedió a su hija”, según recogió People.
La investigación reveló que la joven sufrió una caída de gran altura
La investigación se inició a las 00:46 horas (hora local) del sábado, cuando los agentes acudieron a un complejo de apartamentos en Austin y encontraron a Aguilera en el suelo, tras una aparente caída desde un piso alto.
Las cámaras de seguridad registraron la llegada de la joven al edificio poco después de las 23:00 horas del viernes y su ingreso a un apartamento en el piso 17.
De acuerdo con Marshall, “un grupo grande de amigos salió de ese mismo apartamento a las 00:30 horas del 29 de noviembre, dejando solo a Brianna y otras tres chicas en el apartamento”.
Horas antes, Aguilera había asistido al partido de fútbol americano entre Texas A & M y la Universidad de Texas, donde, según Marshall, “se emborrachó hasta tal punto que le pidieron que se fuera”. Más tarde, la joven comunicó a sus amigos que había perdido su teléfono y, al llegar al apartamento, utilizó otro dispositivo para llamar a su novio. Testigos escucharon una discusión telefónica entre ambos, ocurrida entre las 00:43 y las 00:44, apenas dos minutos antes de que se realizara una llamada al 911.
Las autoridades encontraron una carta de suicidio de manera digital que había sido eliminada
La policía recuperó posteriormente el teléfono perdido de Aguilera y halló una “nota de suicidio digital eliminada con fecha del martes 25 de noviembre de este año, escrita a personas específicas de su vida”, según detalló Marshall.
El detective añadió que “Brianna ya había hecho comentarios suicidas a sus amigos en octubre de este año. Esto continuó hasta la noche de su muerte, con algunas acciones autolesivas a primera hor”.
Marshall enfatizó que «ninguna evidencia en la investigación apuntó a un crimen» y destacó la colaboración de todos los amigos y testigos, quienes, según sus palabras, «han sido más que francos y abiertos» durante el proceso.
Por su parte, la familia de Aguilera declaró a medios locales que la joven no presentaba tendencias suicidas y que tenía planes de iniciar una carrera en derecho.
Este caso ha generado un profundo dolor en la comunidad y en la familia de la joven, que ha manifestado dudas sobre la conclusión oficial y ha solicitado que la investigación permanezca abierta, según declaraciones recogidas por People.