El fallecimiento de dos hermanas durante una inundación en Texas Hill Country ha dejado consternada a la comunidad de Dallas y a familiares que siguen en la búsqueda de los abuelos de las menores. Según CBS News, Blair Harber, de 13 años, y Brooke Harber, de 11, estaban de vacaciones con sus abuelos Mike y Charlene Harber cuando las fuertes lluvias provocaron una crecida inesperada del río Guadalupe el 4 de julio de 2025. Las niñas se encontraban en la comunidad cerrada Casa Bonita, en Hunt, Texas, mientras sus padres, RJ y Annie Harber, estaban en una cabaña cercana y no resultaron heridos.
Según una página de recaudación de GoFundMe, los padres despertaron alrededor de las 3:30 de la madrugada debido al temporal y trataron de auxiliar a sus hijas, alojadas en una casa de dos pisos junto a los abuelos, pero la rapidez y volumen del agua impidieron llegar hasta ellas. Las niñas dormían en el primer piso, y los abuelos en la planta baja. En ese momento, el agua subía un pie (unos 30 cm) por minuto y los ruidos de la tormenta dificultaban advertir la gravedad de la situación.
En la madrugada de la emergencia, Brooke alcanzó a enviar un mensaje a su padre y abuelos maternos diciendo “I love you”. Tras la evacuación, la familia Harber solo logró salir de la vivienda rompiendo una ventana. Su perro los encontró más tarde en una casa al otro lado de la carretera tras haber sido rescatados junto con seis vecinos por personas que les dieron refugio. La corriente destruyó la mayoría de las casas del vecindario: solo quedaron en pie cuatro o seis de un total de veinte.
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Blair y Brooke murieron con las manos entrelazadas
Las autoridades localizaron los cuerpos de Blair y Brooke Harber a unos 24 kilómetros (15 millas) del lugar, en Kerrville, horas después del desbordamiento. Las niñas estaban juntas y, al ser encontradas, sujetaban entrelazadas sus manos y llevaban rosarios, de acuerdo a los relatos familiares. Los abuelos continúan desaparecidos y la búsqueda sigue en curso.
Para Texas, esta ha sido una tragedia meteorológica sin precedentes. Al menos 82 personas han muerto en la región y decenas permanecen desaparecidas tras lo que autoridades han calificado como un “evento de víctimas masivas”. El río Guadalupe se elevó unos 8 metros (26 pies) en apenas 45 minutos después de que una tormenta descargara precipitaciones significativamente mayores a lo previsto en las bifurcaciones norte y sur del cauce.
Las labores de emergencia han incluido el rescate de al menos 850 personas, con 160 evacuadas por aire. La Guardia Costera de Estados Unidos participó salvando más de 220 vidas. Helicópteros, drones y equipos terrestres continúan con operaciones de búsqueda y rescate durante el fin de semana. El presidente Donald Trump declaró zona de desastre en el condado Kerr, lo que habilitó la llegada de ayuda federal para tareas de búsqueda, auxilio y reconstrucción.
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La tragedia en el Camp Mystic
Aunque las hermanas Harber no asistían al campamento, los hechos coinciden con la desaparición de al menos una decena campistas y una consejera en el campamento cristiano Mystic, ubicado en la misma zona. El sheriff del condado informó que al menos 750 niños se encontraban en el sitio cuando la creciente comenzó. Entre los fallecidos confirmados se encuentran varios asistentes al campamento así como su director, Richard Eastland.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos mantiene activas las alertas por inundaciones en gran parte de Texas, muchas vigentes hasta la mañana de este lunes. Los datos del organismo sitúan a las inundaciones como el segundo evento meteorológico más letal en el país, solo superado por las olas de calor.
El avance descontrolado de las aguas arrasó con viviendas, automóviles y árboles. Varias zonas permanecen aisladas y sin servicios básicos. Las labores de recuperación y reconstrucción continuarán en los próximos días mientras familias y autoridades contabilizan daños y realizan identificaciones.
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