Madrid esconde en su corazón pequeños tesoros que pasan desapercibidos para la mayoría de sus habitantes y visitantes. Entre los paseos imperiales de la Plaza de Oriente y el bullicio elegante del barrio de Salamanca, la capital sorprende con una estampa floral inesperada: un jardín de tulipanes que tiñe de blanco y naranja uno de los rincones más emblemáticos junto al Palacio Real. Pocos conocen el origen de este vergel efímero, nacido del gesto de agradecimiento de Amalia de Holanda, la heredera al trono neerlandés, tras su estancia en la ciudad.
La relación de la familia real de los Países Bajos con España es tan cercana como discreta. Amalia, la princesa de Orange, vivió durante el curso 2023 en Madrid, disfrutando de la ciudad como una joven más: recorría El Retiro, hacía la compra en supermercados de barrio, frecuentaba tiendas de moda en la calle Serrano y descubría la gastronomía madrileña en direcciones sorprendentes. Su paso por la capital fue tan significativo que, al regresar, quiso dejar una huella imborrable a través de un regalo tan simbólico como colorido: un jardín de tulipanes, símbolo de lazos y gratitud.
El jardín secreto de tulipanes: homenaje de Amalia a Madrid
Escondido a simple vista, el jardín de tulipanes de Amalia de Holanda florece cada primavera en la Plaza de Oriente, justo a los pies del Teatro Real y a escasos metros del Palacio Real de Madrid. No es casualidad que este espacio, tan vinculado a la monarquía española y uno de los enclaves más fotografiados de la ciudad, haya sido el lugar elegido para este homenaje. En abril de 2025, la princesa Amalia inauguró personalmente el jardín acompañada del alcalde José Luis Rodríguez Almeida, plantando 7.500 bulbos en tonos blanco y naranja, los colores de la Casa Real neerlandesa.
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La floración es un espectáculo efímero: durante dos o tres semanas, a mediados de abril, la plaza se transforma en un mar de tulipanes que atrae a quienes conocen el secreto y buscan un paseo tranquilo envuelto en colores y fragancias. A un lado, una placa conmemorativa recuerda el motivo del jardín y el cariño de la princesa por la ciudad que la acogió en una etapa clave de su vida. Su mensaje, sencillo pero sentido, agradece a Madrid y a los madrileños su hospitalidad y apoyo en unos meses marcados por el anonimato y la libertad.
El acceso al jardín es totalmente gratuito, y su integración en el espacio público permite disfrutarlo sin restricciones de horario. Es un lugar perfecto para detenerse, sacar fotografías o simplemente contemplar el ir y venir de la ciudad bajo la mirada de los tulipanes, que cada año renuevan el vínculo entre Madrid y la Casa de Orange. Es por ello que se convierte en uno de los rincones más especiales de Madrid durante la primavera. Además, junto con la colección escultórica de veinte reyes españoles y la cercanía tanto del Teatro Real como del Palacio Real de Madrid, este lugar es ideal para pasear y disfrutar de uno de los encantos más curiosos de la capital.