Apenas lleva unos días en la plataforma, pero no ha tardado en causar furor y en convertirse ahora mismo en la número 1. Berlín y la dama del armiño ha recogido el testigo de su primera temporada y vuelto a demostrar el poso que dejó La casa de papel para todos los seguidores de la serie. Con esta aventura han vuelto los robos imposibles, los romances extraños, las charlas de filosía y arte y también una carta de amor a la ciudad de Sevilla, gran protagonista de esta temporada.
Si eres de los que ya ha podido ver los ocho episodios de los que se compone esta segunda temporada, titulada en homenaje al cuadro que pretende robar Berlín y su banda, sabrá perfectamente uno de los grandes giros. Además de robar La dama del armiño de Leonardo Da Vinci, Berlín planea también despojar a su benefactor, el empresario y supuesto filántropo Álvaro Hermoso de Medina (José Luis García-Pérez). Comienza así a urdir un plan secreto del propio plan, con la confidencia de su banda y de Candela (Inma Cuesta), la mujer de la que a su vez se está enamorando.
El robo del cuadro no reviste gran dificultad, pero el de la cámara con todos los tesoros del empresario sevillano sí, capa de fuego incluida. Bruce (Joel Sánchez) y Roi (Julio Peña) son los dos elegidos para adentrarse en la cámara y exponer su vida, sin saber que alguien ya lo ha hecho antes que ellos. Cameron (Begoña Vargas), quien parecía haber dejado la banda, está en realidad infiltrada en una de las embarcaciones con las que Álvaro Hermoso de Medina tiene su mayor fuente de ingresos: el contrabando de diamantes. Cameron es la única “pérdida” del grupo, y su muerte es lo único que falla en todo el plan.
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Y comieron perdices
Una vez logran escapar de Sevilla con La dama del armiño y el resto de cuadros de su hasta entonces benefactor, Berlín y su banda se reúnen para celebrar su éxito y a la vez llorar la pérdida de Cameron, en especial un afectado Roi. El joven ladrón se había pasado toda la temporada de mal humor y cuestionando la relación abierta de Bruce y Keila, sin saber que Cameron en realidad sí le quería, y en parte es quien convence a Keila de no abrir la relación con una tercera persona. Una pareja se salva, la otra no. Pero hablando de relaciones, hay más uniones que celebrar.
La primera y más importante, la de Berlín y Candela, a la que por fin pide matrimonio y junto a la que se desposa en la última escena de la serie, en una boda a la que no falta nadie, ni siquiera su expareja Camille (Samantha Siqueiros). Keila y Bruce afianzan su relación, Genoveva (Marta Nieto) deja atrás su vida en Sevilla para fugarse con Damián (Tristñan Ulloa) y Roi es el único que queda soltero, aunque se da a entender que podría encontrar el amor muy pronto. La única incógnita por resolver es precisamente la que va más allá de su final, y es si las aventuras de Berlín continuarán.
“Cuando uno vive asociado durante todo el tiempo que yo he vivido a un viaje como este, pues hay tantas opiniones como personas. Yo nunca, nunca durante los últimos nueve años, había sentido que me tenía que ir. Sí dudé de si podía sostener el personaje porque hubo cambios y yo planteaba mis dudas, pero nunca tuve esa sensación. Y al acabar la temporada hice ‘clac’ y fue inapelable”, comentaba Pedro Alonso en una entrevista reciente a VerTele con motivo del final de la serie, dejando la puerta casi cerrada a la posibilidad de volver al personaje, al menos por el momento. Como él mismo dice, “no hay manera de anticipar lo que te va a pasar en la vida”.
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