Puigdemont vincula los cánticos en el partido España-Egipto a la "agenda españolizadora del PSC"

Carles Puigdemont criticó en redes sociales consignas xenófobas escuchadas en el encuentro de España ante Egipto, acusando al PSC de promover políticas que, según él, fomentan el nacionalismo excluyente y la supresión de la identidad catalana

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Carles Puigdemont afirmó que la tendencia al nacionalismo español y a la sustitución cultural han existido en España antes incluso de que este tema surgiera en debates internacionales sobre la extrema derecha. El expresidente catalán difundió este mensaje tras la controversia suscitada por cánticos islamófobos y xenófobos en el RCDE Stadium, durante el partido amistoso que enfrentó a las selecciones nacionales de España y Egipto en Cornellà de Llobregat, Barcelona. Según publicó Europa Press, estas declaraciones aparecieron en el perfil de Puigdemont en la red social X y generaron debate en el contexto político y social de Cataluña y España.

De acuerdo con Europa Press, Puigdemont estableció un vínculo directo entre los gritos escuchados durante el evento deportivo y las políticas impulsadas por el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC). El líder de Junts señaló que “la agenda españolizadora del PSC comporta esto”, una afirmación en la que sugiere que la línea ideológica del partido aviva dinámicas nacionalistas españolas que, según él, niegan la existencia y el valor del catalanismo. El exmandatario acusó al PSC de promover políticas orientadas a cancelar la identidad catalana, impulsando un nacionalismo español que considera excluyente.

En sus declaraciones difundidas por dicho medio, el expresidente catalán desarrolló su argumento al afirmar que el nacionalismo español no puede entenderse sin reconocer una “pulsión imperialista” que históricamente habría buscado imponer una sola visión cultural y lingüística en el Estado. Según Puigdemont, España practicó la llamada sustitución cultural mucho antes de que ese término fuera utilizado por la extrema derecha en el ámbito global. El medio Europa Press detalló que estas palabras forman parte de una crítica amplia de Puigdemont hacia la forma en que algunos partidos gestionan la diversidad identitaria en España.

El incidente en el RCDE Stadium tuvo lugar durante un partido amistoso internacional en el que se reunieron aficionados de distintos orígenes. Diversos sectores sociales y políticos han manifestado preocupación por los cánticos con contenido xenófobo e islamófobo que se escucharon esa noche en el estadio. Según lo consignó Europa Press, estos hechos reabrieron el debate sobre la convivencia, la integración cultural y el papel de las instituciones y formaciones políticas en la gestión de estas cuestiones.

El expresidente, que reside fuera de España desde 2017, publicó sus comentarios en X el miércoles, el día siguiente al encuentro futbolístico. Puigdemont responsabilizó de forma directa a quienes, a su entender, emplean estrategias políticas que favorecen la uniformización cultural en detrimento de las identidades regionales, principalmente la catalana. Al referirse a una “agenda españolizadora” del PSC, el líder de Junts acusó a esa formación de fomentar un nacionalismo español opuesto al reconocimiento de la pluralidad identitaria.

Según lo reportó Europa Press, Puigdemont sostuvo que “para cancelar el catalanismo avivan el nacionalismo español”, vinculando las manifestaciones discriminatorias observadas en el estadio con una corriente histórica de negación del “otro”, tanto cultural como identitario, dentro de la sociedad española. En sus palabras, la cultura política dominante habría favorecido durante décadas la centralización y uniformización, generando tensiones como las que se reflejaron en el evento deportivo.

Este suceso ha suscitado respuestas en el ámbito público, con numerosas reacciones en las redes sociales y en los medios, donde se discute tanto el alcance de los cánticos discriminatorios como la interpretación política sostenida por Puigdemont. Europa Press concluyó que las opiniones del expresidente reavivan una discusión que ha estado presente en el debate político catalán y español especialmente durante periodos de mayor confrontación en torno al modelo territorial y a las políticas lingüísticas y culturales. Las demandas de los sectores nacionalistas catalanes, según detalló el propio Puigdemont, continúan enmarcando algunas de las principales tensiones en la relación entre Cataluña y el Estado central.