
El recuerdo de las víctimas de los GRAPO permanece vivo medio siglo después, especialmente entre los familiares que, tras el asesinato, se enfrentaron al aislamiento y la ausencia de respuestas oficiales sobre los motivos detrás de los atentados. Pilar Sánchez Blázquez, hija del guardia civil Casimiro Sánchez García, la primera víctima mortal de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), ha reiterado la necesidad de memoria y justicia para los 93 asesinados por esta organización armada, según reportó el medio Europa Press. Durante la inauguración de la exposición "Cincuenta años de plomo" en el Ateneo de Madrid, Sánchez Blázquez declaró: "Nunca he perdonado ni perdonaré", subrayando que las familias de los afectados aún se sienten olvidadas y sin explicaciones claras después del dolor experimentado.
Europa Press detalló que Pilar Sánchez Blázquez expresó su agradecimiento hacia Carmen Ladrón de Guevara, abogada de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) y comisaria de la exposición, por su rigor al narrar la historia de las víctimas. Sánchez Blázquez recordó que tras el crimen de su padre, la familia quedó desamparada: "Nos sentíamos solos, entonces no había ayuda", expresó ante los asistentes. También confesó que, cinco décadas después, sigue sin comprender por qué su padre fue asesinado, una incógnita que ha acompañado a su madre y a sus tres hermanos desde el atentado.
La exposición, que ya se había mostrado previamente en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria y que ahora llega al Ateneo de Madrid, busca, de acuerdo con Europa Press, mostrar con detalle los episodios violentos protagonizados por el GRAPO desde 1975 a través de los testimonios y vivencias de sus afectados. Carmen Ladrón de Guevara explicó que el objetivo de la muestra es "contar la historia sangrienta del GRAPO desde la historia de las 93 víctimas mortales, los verdaderos protagonistas". Según la abogada, la sociedad española mantiene una deuda de reconocimiento y de conocimiento respecto al terrorismo ejercido por el GRAPO, y este tipo de eventos pretende contribuir a saldarla.
A la inauguración, según destacó Europa Press, asistieron representantes de la Policía, la Guardia Civil y del Ministerio del Interior. La subsecretaria de este ministerio, Susana Crisóstomo, agradeció la colaboración de instituciones como el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y la Fundación Víctimas del Terrorismo en la organización de la muestra "Cincuenta años de plomo. 1975-2025, la senda sangrienta de los GRAPO". Crisóstomo calificó la exposición como "un paso más para recordar los cincuenta años en libertad en España".
El director del Centro Memorial, Florencio Domínguez, también intervino en el acto, resaltando, según recogió Europa Press, cómo las víctimas del GRAPO han quedado en muchos casos en un segundo plano debido a la omnipresencia de la violencia de ETA. Domínguez expresó su deseo de que este tipo de iniciativas ayuden a preservar la memoria de quienes sufrieron los ataques del grupo armado.
En la exposición "Cincuenta años de plomo" se presenta el recorrido completo de la actividad del GRAPO. Tal como informó Europa Press, la muestra analiza el surgimiento del grupo en 1975 como brazo armado del Partido Comunista de España reconstituido (PCE-r), de orientación maoísta y con un objetivo declarado de subvertir el orden constitucional a través de la violencia. Entre 1975 y 2006, los GRAPO cometieron asesinatos, atentados con explosivos, secuestros y asaltos, con el fin de implantar un régimen marxista-leninista en España.
Europa Press relató que el balance de la organización abarca 93 víctimas mortales y casi cien heridos, y recoge hechos notables como los secuestros de Antonio María de Oriol y del teniente general Emilio Villaescusa, el secuestro del empresario Publio Cordón y el atentado en la cafetería California 47 de Madrid. La comisaria de la exposición, Carmen Ladrón de Guevara, repasó los golpes policiales y judiciales sufridos por el GRAPO, que culminaron en la disolución del PCE-r en 2006. También advirtió, según el medio, que todavía persisten espacios de propaganda y proselitismo asociados a su legado, donde aún se muestran posiciones en contra de la OTAN y se hacen referencias a conflictos actuales como la guerra en Ucrania.
La muestra incluye recursos visuales que pretenden acercar la experiencia de las víctimas a los visitantes. Europa Press especificó que entre los elementos destacados se encuentran dos dioramas: uno que representa un atentado contra un vehículo blindado en Vigo en el año 2000 y otro que reproduce la vivienda cerca de Lyon (Francia) donde el empresario Publio Cordón permaneció secuestrado en 1995.
El contenido de la exposición refleja, según lo consignado por Europa Press, el esfuerzo de asociaciones y entidades por reconstruir la memoria histórica de las víctimas del terrorismo de los GRAPO, reivindicando su derecho a la verdad, la justicia y el reconocimiento institucional, medio siglo después de los hechos que marcaron a sus familias.


