Agregar Infobae enGoogle

La última vez del rey Juan Carlos en los Premios Príncipe de Asturias: una imagen junto a Felipe que se remonta a 1987

El rey emérito asistió por última vez a la ceremonia hace casi 40 años, después de que su hijo presidiera por primera vez los galardones en solitario

Ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 1987. (Fundación Princesa de Asturias)

Los Premios Princesa de Asturias son una de las citas más destacadas del calendario de la familia real. Cada mes de octubre, el Teatro Campoamor de Oviedo se convierte en el escenario de una ceremonia que reúne a personalidades de distintos ámbitos y en la que la princesa Leonor ha ido adquiriendo un protagonismo cada vez mayor.

Una tradición que comenzó mucho antes de que la heredera pronunciara su primer discurso y en la que su padre, Felipe VI, empezó a asumir responsabilidades cuando todavía era un adolescente. También estuvo presente en aquellos primeros años su padre, el rey Juan Carlos, que acompañó a su primogénito en una etapa clave de su formación institucional.

PUBLICIDAD

Sin embargo, hace casi cuatro décadas que el padre de Felipe VI no acude a esta entrega de premios. Su última asistencia tuvo lugar el 29 de octubre de 1987, cuando los galardones todavía llevaban el nombre de Premios Príncipe de Asturias y el actual monarca era el heredero de la Corona. Aquel día, los entonces reyes Juan Carlos y Sofía estuvieron junto a su hijo en el Teatro Campoamor, en una ceremonia que forma parte de los primeros años de una historia familiar estrechamente vinculada a estos reconocimientos.

Felipe comenzó a volar solo en 1986

Para entender el papel que Juan Carlos desempeñó en esta cita hay que remontarse un año antes. El 22 de noviembre de 1986, Felipe de Borbón presidió por primera vez en solitario la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Acababa de cumplir 18 años y, tras jurar la Constitución ante las Cortes Generales en enero de aquel año, comenzaba a asumir un mayor protagonismo como heredero.

Ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 1987. (Fundación Princesa de Asturias)

La decisión de que el príncipe encabezara el acto sin la presencia de sus padres respondía precisamente a la voluntad de concederle un espacio propio en una ceremonia que llevaba su nombre. Aquel día, el joven Felipe se situó en el centro de una convocatoria que hasta entonces había contado con la compañía de los reyes. La ausencia de Juan Carlos y Sofía no significó, sin embargo, que dejaran de acudir para siempre: ambos regresaron al año siguiente, en 1987, en la que sería la última presencia del rey emérito en estos galardones.

PUBLICIDAD

Fue un paso más en la progresiva construcción del papel institucional de Felipe, que durante los años siguientes convertiría los premios en una de las citas más representativas de su agenda como príncipe de Asturias. Oviedo se convirtió así en un lugar especialmente ligado a su trayectoria pública, desde sus primeros discursos hasta su etapa como monarca.

Ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 1987. (Fundación Princesa de Asturias)

De los Premios Príncipe a los Premios Princesa de Asturias

El relevo en la Corona también ha quedado reflejado en el nombre de los galardones. Cuando Felipe VI accedió al trono, en junio de 2014, los premios dejaron de llevar el título del heredero y pasaron a denominarse Premios Princesa de Asturias, en referencia a su hija mayor, Leonor. La joven asumió así una tradición que había acompañado a su padre desde la infancia y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las principales citas de su agenda institucional.

Ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 1987. (Fundación Princesa de Asturias)

Leonor debutó en la ceremonia en 2019, cuando pronunció su primer discurso en el Teatro Campoamor. Aquel momento supuso el comienzo de una nueva etapa para los premios y para la propia heredera, que ha ido ganando presencia en los actos de la Fundación. Su intervención ante los galardonados y el público reunido en Oviedo evocó inevitablemente los primeros pasos de Felipe en este mismo escenario.

PUBLICIDAD