Los 7 desayunos más ricos en proteína para cuidar los músculos desde primera hora: de tostadas de salmón y queso a tortitas de avena

No hace falta recurrir siempre a los mismos alimentos ni pasar mucho tiempo en la cocina para conseguirlo

Tostadas con salmón y queso batido (Magnific)
Tostadas con salmón y queso batido (Magnific)
Guardar

El desayuno es una oportunidad para incorporar nutrientes importantes a la alimentación diaria, y las proteínas ocupan un lugar destacado. Estos nutrientes contribuyen al mantenimiento de los músculos, participan en numerosos procesos del organismo y ayudan a prolongar la sensación de saciedad. Por eso, incluir alimentos ricos en proteínas en la primera comida del día puede ser una buena estrategia para quienes buscan una alimentación equilibrada.

No hace falta recurrir siempre a los mismos alimentos ni pasar mucho tiempo en la cocina para conseguirlo. Los huevos, los lácteos, el pescado, la avena y algunas alternativas vegetales permiten preparar desayunos variados, tanto dulces como salados. Además, combinar las proteínas con fibra, procedente de frutas, cereales integrales o semillas, ayuda a conseguir comidas más completas.

PUBLICIDAD

Desde una tostada con aguacate hasta unas tortitas de plátano o un revuelto de tofu, existen opciones para distintos gustos y necesidades. El experto en fitness Sergio San José Lorza propone siete desayunos fáciles de preparar, con un aporte proteico aproximado que puede variar según las marcas, las cantidades y los ingredientes utilizados.

Tostada de requesón y aguacate

La tostada de requesón y aguacate es una alternativa sencilla a la clásica tostada con aceite de oliva. El requesón aporta proteínas de origen lácteo, mientras que el aguacate proporciona grasas insaturadas y fibra. Si se utiliza pan integral, el desayuno también suma hidratos de carbono complejos y más fibra.

PUBLICIDAD

Para prepararla, basta con tostar dos rebanadas de pan integral, extender cuatro cucharadas generosas de requesón y colocar encima medio aguacate cortado en láminas. Una pizca de sal y pimienta completa la receta. Es una opción salada que apenas requiere tiempo y permite empezar la mañana con una combinación de nutrientes variada.

Yogur griego con nueces, chía y arándanos

Para quienes prefieren un desayuno dulce y no quieren encender los fogones, el yogur griego natural es una buena alternativa. Su contenido proteico suele ser superior al de muchos yogures convencionales, aunque depende del producto elegido. Las nueces añaden grasas saludables y las semillas de chía aportan fibra.

La preparación es tan sencilla como colocar 200 gramos de yogur griego natural sin azúcar en un bol, incorporar una cucharada de chía y añadir un puñado de nueces picadas y arándanos frescos. También puede prepararse la noche anterior y conservarse en la nevera. Conviene comprobar la etiqueta nutricional para elegir un yogur con un aporte elevado de proteínas y sin azúcares añadidos.

Un vaso de yogur griego con nueces y arándanos (Magnific)
Un vaso de yogur griego con nueces y arándanos (Magnific)

Revuelto rápido de huevo y pavo

Los huevos son una fuente de proteínas de alta calidad y se adaptan a multitud de recetas. Combinados con pechuga de pavo, permiten preparar un desayuno salado que destaca por su rapidez y sencillez.

Para elaborarlo, hay que batir dos huevos en un recipiente apto para microondas con un chorrito de leche y una pizca de sal. Después, se añade la pechuga de pavo troceada y se cocina a potencia media durante aproximadamente un minuto. Se remueve la mezcla y se calienta de nuevo en intervalos cortos hasta que el huevo esté completamente cuajado. Los tiempos pueden variar según el aparato, por lo que es importante comprobar que está bien cocinado.

Porridge de avena con proteína en polvo

Las gachas de avena son una opción popular para quienes buscan un desayuno caliente y saciante. La avena proporciona hidratos de carbono y fibra, mientras que añadir proteína en polvo aumenta considerablemente el contenido proteico de la receta.

Para prepararlas, se mezclan 40 gramos de copos de avena con 200 mililitros de agua o bebida vegetal y se calientan en el microondas durante unos dos minutos. Tras dejar que la mezcla se temple, se incorpora un cazo de proteína en polvo, de unos 30 gramos, y se remueve hasta obtener una textura homogénea. Un poco de canela aporta aroma sin necesidad de añadir azúcar. La cantidad total de proteínas dependerá del suplemento utilizado y de la bebida elegida.

Porridge de avena (Magnific)
Porridge de avena (Magnific)

Tostadas de salmón ahumado y queso fresco batido

El salmón ahumado aporta proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3, mientras que el queso fresco batido contribuye a aumentar el contenido proteico sin necesidad de recurrir a salsas más grasas.

La receta requiere dos rebanadas de pan integral, tres cucharadas de queso fresco batido natural y unos 60 gramos de salmón ahumado. Basta con tostar el pan, extender el queso y repartir el pescado por encima. Para darle un toque de sabor, se puede añadir eneldo o pimienta negra. Es una propuesta rápida, aunque conviene moderar la frecuencia de consumo del salmón ahumado por su contenido en sal.

Revuelto de tofu con cúrcuma

Quienes siguen una alimentación vegetariana o vegana también pueden disfrutar de desayunos ricos en proteínas. El tofu, elaborado a partir de soja, es una alternativa vegetal versátil que puede utilizarse en preparaciones dulces o saladas.

Para esta receta se necesitan 150 gramos de tofu firme, media cucharadita de cúrcuma, sal, pimienta y unas gotas de aceite de oliva. Se calienta el aceite en una sartén, se desmenuza el tofu y se incorporan las especias. Después, se cocina durante cuatro o cinco minutos, removiendo con frecuencia. La cúrcuma aporta color y el resultado recuerda al aspecto de los huevos revueltos. Puede acompañarse de pan integral o verduras para completar el desayuno.

Por qué es tan importante qué comemos y no tanto la hora a la que comemos

Tortitas de avena y plátano

Para quienes prefieren empezar el día con algo dulce, estas tortitas ofrecen una alternativa sencilla a la bollería. El huevo aporta proteínas, la avena suma fibra y el plátano proporciona dulzor natural, por lo que no es necesario añadir azúcar a la masa.

Para elaborarlas, se machaca un plátano maduro y se mezcla con un huevo y 30 gramos de harina de avena integral. Cuando la masa esté uniforme, se vierte en una sartén antiadherente caliente y se cocina a fuego medio durante unos dos minutos por cada lado, hasta que las tortitas estén hechas. Se pueden servir con fruta fresca o yogur natural para añadir más nutrientes.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD