Advertir a los jóvenes migrantes de que pueden morir en el mar al intentar llegar a España por la ruta canaria “ya no basta”. Así lo recoge un estudio presentado este martes por el Instituto Español de Análisis Migratorio (IEAM), que reclama medidas para abordar las causas profundas de la migración por la ruta atlántica hacia el archipiélago y plantea la necesidad de “hacer creíble la movilidad regular”, reducir la rentabilidad de las economías criminales y reforzar las alternativas locales para disminuir las vulnerabilidades en los países de origen. Según el IEAM, Canarias puede desempeñar un papel central en esa estrategia.
El informe Ruta Atlántica, Sahel y Canarias propone sustituir las políticas centradas en contener salidas por una cogobernanza anticipatoria que reduzca la mortalidad de las rutas y refuerce la confianza entre ambas orillas del Atlántico, según informa la agencia EFE. En ese sentido, la directora ejecutiva del IEAM, Beatriz de León, ha destacado la importancia de orientar la persecución penal hacia “los organizadores, los intermediarios financieros, las redes logísticas y los actores responsables de las formas más peligrosas de facilitación”, en vez de limitarse a las personas visibles o periféricas implicadas en el paso.
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El instituto sostiene que las vías regulares deben ser accesibles, previsibles y recíprocas. Entre ellas menciona los visados, la movilidad circular, la formación profesional, los intercambios académicos y los viajes turísticos o laborales, que deben responder a las necesidades de los territorios de origen y destino.
De León ha advertido que las políticas dirigidas exclusivamente a reducir las llegadas visibles pueden ofrecer resultados inmediatos sin modificar los factores de fondo. “Pueden desplazar las rutas, aumentar los riesgos, reforzar a los intermediarios e invisibilizar las vulnerabilidades”, ha señalado. También ha atribuido a Canarias una posición estratégica por su experiencia en primera línea, su proximidad a África Occidental, su capacidad de diálogo y su interés en la cooperación descentralizada. A su juicio, esos elementos permiten pasar de una lógica reactiva a otra de anticipación.
La cooperación en origen y el cierre de otras rutas
La directora del IEAM también ha lamentado que la migración reciba atención política sobre todo durante episodios de crisis, como el que se vive actualmente en Ceuta tras la entrada masiva desde Marruecos a finales de julio, y ha criticado que una cuestión humana pueda ser instrumentalizada. “Estamos hablando de seres humanos, cosa que a veces se nos olvida”, ha afirmado.
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Preguntada por la ralentización de los flujos de la ruta canaria durante los dos últimos años, ha citado la cooperación desarrollada por España y la Unión Europea con Gambia, Mauritania, Senegal y Marruecos. La responsable ha considerado que el repunte registrado en 2024 se explicó porque “las rutas de Marruecos, Argelia, Libia y Túnez estuvieron muy cerradas”.
“Ahora que hay una cooperación excelente en origen (en los países del África Subsahariana), vemos que Marruecos repunta, por eso la cuestión securitaria solo es importante si, además, hacemos políticas de desarrollo, fomentamos la colaboración en origen”, ha argumentado De León, porque “las redes criminales profesionales son capaces de trasladar al migrante de un sitio a otro de cualquier manera. Antes tardaban tres semanas, ahora tardan siete años, pero el migrante que quiere venir va a venir”, ha añadido.
Cabe destacar que entre el 1 de enero y el 15 de septiembre de este año, han llegado a España por vía marítima y terrestre un total de 21.906 personas migrantes, un 16% menos que las 26.225 que arribaron en el mismo periodo del año anterior, según los últimos datos del Ministerio del Interior. Los migrantes llegados a Canarias este año se sitúan en 5.592, una cifra muy inferior a los 12.453 de 2025.
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(Con información de EFE)
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