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Miguel Ángel Mejías, abogado: “Estas son las cinco multas más fáciles de recurrir y ganar”

El letrado detalla los fallos administrativos más frecuentes que permiten anular sanciones por exceso de velocidad, aparcamiento indebido, semáforos en rojo y zonas de bajas emisiones sin necesidad de discutir la infracción

Multa enganchada entre los limpiaparabrisas y la luna delantera. (@revistas_vicio en X)

Recurrir una multa de tráfico en España no siempre es una batalla perdida: cinco tipos de sanciones concentran fallos administrativos tan frecuentes que resultan casi automáticas de anular. Así lo asegura el abogado Miguel Ángel Mejías en un video publicado en su perfil de TikTok (@miguelangelmejias_), que identifica los errores de forma más habituales de la administración a la hora de notificar, fotografiar o certificar sus propias multas.

La clave, según el letrado, no está en discutir si el conductor ha cometido o no la infracción, sino en revisar si el organismo sancionador ha cumplido con los requisitos legales para probarla. Cuando falta un certificado, una fotografía o una notificación en regla, la sanción cae por motivos puramente formales. Eso explica por qué ciertas multas son mucho más fáciles de ganar en un recurso que otras.

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El exceso de velocidad reúne el mayor número de fallos posibles

Entre las sanciones más vulnerables está la de exceso de velocidad. “Aquí las posibilidades son muchísimas”, advierte Mejías. El abogado enumera los defectos más comunes: que no se hayan aplicado los márgenes de error que exige la ley, que falten las dos fotografías reglamentarias o que una sea solo la ampliación de la otra. A eso se suma que el certificado de verificación de la cámara “está caducado” en numerosos casos, según explica.

Un problema equivalente afecta a los radares de semáforo. “Para que la multa sea válida, debe acompañarse de un certificado que verifique que el aparato que hace las fotos está en buen estado”, sostiene Mejías. Y remata: “La realidad es que prácticamente nunca se aporta este certificado”.

Una pantalla LED en una calle urbana concurrida al anochecer advierte sobre una multa de $150 por violación de semáforo en rojo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ausencia de ese documento técnico es, según el letrado, uno de los argumentos más sólidos para ganar un recurso, ya que corresponde a la administración demostrar que el equipo de medición funcionaba correctamente en el momento de la infracción.

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Las multas de aparcamiento sin fotografía carecen de prueba válida

El abogado también señala las sanciones por estacionamiento indebido como un blanco fácil para el recurrente. “Para que una multa de aparcamiento sea correcta, debe acompañarse de una fotografía”, explica Mejías.

“Y la mayoría de las veces esto no se hace”, agrega. Sin esa prueba visual, la administración carece de respaldo documental para sostener la sanción ante un recurso.

No identificar al conductor genera una multa distinta, con sus propios defectos

Existe una obligación que muchos propietarios de vehículos desconocen o incumplen sin darse cuenta. “Si como propietario del vehículo no identificas al conductor de la multa que te ha llegado, te pueden poner una multa”, recuerda Mejías.

Buzón lleno de cartas. (Freepik)

Esa segunda sanción, sin embargo, tiene fallos frecuentes en su tramitación. El abogado detalla que “la administración no siempre realiza las notificaciones de las multas en el domicilio” o no cumple con los dos intentos de notificación que exige la normativa. “Por tanto, la multa se puede recurrir y ganar”, concluye Mejías respecto a este tipo de expediente.

Los taxis con licencia anterior a 2017 quedan exentos en zonas de bajas emisiones

El quinto caso que menciona el letrado corresponde a las zonas de bajas emisiones y afecta de forma específica al sector del taxi. Se trata de sanciones por circular en estas áreas sin la etiqueta ambiental exigida.

Mejías es categórico sobre la excepción que protege a parte de esa flota: “Si el taxi está matriculado y la licencia es de antes de 2017, no te pueden multar”. En ese supuesto, el requisito de la etiqueta no resulta exigible pese a encontrarse dentro de una zona restringida.

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