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La red eléctrica no está preparada para la nueva vivienda: la falta de infraestructura retrasará más de 80.000 construcciones

Madrid, Valencia o Sevilla se encuentran entre las regiones más afectadas, según un informe de BBVA Research

Edificio de pisos en construcción. (Europa Press)

La falta de capacidad en la red eléctrica está retrasando la construcción de vivienda en España y amenaza con demorar la llegada de nuevas promociones al mercado, según un estudio de BBVA Research. El informe publicado por el centro de investigación del banco revela que, en las condiciones actuales, miles de viviendas de nueva obra se quedarían sin acceso a la red.

El informe sitúa los principales cuellos de botella en áreas como Madrid, Valencia, Alicante, Sevilla y Murcia, donde la red actual condiciona el calendario de ejecución de promociones residenciales. De las construcciones previstas, una parte depende de subestaciones y refuerzos que tardarán años en estar operativos.

Cuando la red no dispone de capacidad suficiente, los nuevos desarrollos urbanísticos necesitan reforzar la infraestructura existente o construir nuevas subestaciones antes de conectarse. Ese proceso puede alargar la ejecución de una promoción entre cinco y ocho años por la planificación de la red, las autorizaciones administrativas, la evaluación ambiental, la adquisición de suelo y la propia obra.

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80.000 viviendas pueden quedarse colgadas

Viviendas en construcción, a 10 de septiembre de 2024, en Madrid (España). (Ricardo Rubio - Europa Press)

El estudio sostiene que España dispone de capacidad eléctrica suficiente en términos agregados, pero no siempre donde más vivienda se necesita. Esa descoordinación territorial obliga a levantar nuevas subestaciones o a reforzar la red en numerosas promociones antes de que puedan desarrollarse.

En Madrid, el suelo previsto para los próximos cinco años permitiría construir 126.000 viviendas, mientras el déficit residencial acumulado asciende a 116.000. La capacidad eléctrica firme disponible solo permitiría abastecer unas 40.000 viviendas, por lo que la viabilidad de muchos desarrollos queda supeditada a nuevas infraestructuras.

En la provincia de Valencia, varios de los principales desarrollos previstos, como el PAI del Grao, Parque Central o Malilla Sur, no disponen de capacidad suficiente con la red actual. En su capital, solo dos distritos muestran capacidad disponible para nuevas conexiones residenciales.

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La publicación identifica una situación similar en Alicante, donde desarrollos como PAU 5, Vistahermosa/Nou Nazareth, Benalúa Sur o San Blas requerirán inversiones adicionales para garantizar el suministro. En Sevilla, promociones como Palmas Altas-Entrenúcleos, Dos Hermanas o Alcalá de Guadaíra también necesitarán ampliar la capacidad de la red.

En Murcia, prácticamente todos los grandes desarrollos analizados requerirán nuevas inversiones en infraestructuras eléctricas para poder ejecutarse. El diagnóstico se repite, según el estudio, en ejemplos de Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Sevilla, Málaga y Murcia.

La red eléctrica avanza más despacio que la demanda

Redes eléctricas.(Europa Press)

BBVA Research atribuye parte de la situación a la regulación aprobada durante la pasada década, que limitó el ritmo de inversión en redes para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema. El resultado es una red con más dificultades para responder al aumento de la demanda de acceso eléctrico.

Desde 2020 se han incorporado hitos, plazos y garantías económicas para evitar el acaparamiento de capacidad y liberar permisos no utilizados. Desde 2026, además, la vivienda pasa a considerarse un proyecto estratégico en la asignación del acceso eléctrico junto con actividades como la industria, aunque BBVA Research subraya que la eficacia del nuevo marco dependerá de su desarrollo reglamentario y de criterios objetivos y transparentes.

La saturación no se observa de forma directa, sino a través del aumento de los costes para mantener la estabilidad del sistema, las restricciones técnicas, los vertidos de energía renovable y una menor eficiencia de la red. El informe añade que el rápido despliegue de renovables y el avance de la electrificación han elevado la capacidad de generación, mientras la expansión de la red no ha seguido el mismo ritmo.

Esa brecha se refleja en que el 88% de los nudos de distribución dispone de menos de un megavatio de capacidad firme, lo que limita la conexión de nuevos proyectos residenciales o económicos de cierta dimensión. En 2024, además, España dejó de aprovechar el 1,4% de la energía renovable generada por falta de capacidad de la red. La presión puede aumentar en los próximos años. Según BBVA Research, la electrificación de los hogares, la industria, el transporte y los centros de datos intensificará la competencia por la capacidad disponible, y la demanda eléctrica podría crecer alrededor de un 45% hasta 2030.

El informe considera que el Real Decreto aprobado el 28 de julio de 2026 apunta en la dirección correcta al movilizar hasta 17.900 millones de euros adicionales para redes eléctricas hasta 2030, favorecer las inversiones anticipatorias e impulsar la digitalización. El análisis plantea cuatro líneas de actuación: acelerar la inversión y anticiparla al desarrollo urbano, mejorar la coordinación entre planificación urbanística y eléctrica, optimizar la asignación de capacidad y reforzar el almacenamiento energético y la flexibilidad del sistema.

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