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Juanma Serrano, el hombre que puso su Mercedes al servicio de Pedro Sánchez para que volviese a Ferraz y cuyo móvil guarda miles de mensajes que intercambió con Leire Díez

El que fuera jefe de gabinete del líder socialista durante su travesía de vuelta a Ferraz acabó al frente de Correos, donde la UCO sostiene que participó en la contratación de la exmilitante socialista en 2021

El expresidente de Correos y exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez, Juanma Serrano (Fernando Sánchez / Europa Press)

Juanma Serrano llegó a la Audiencia Nacional este martes con algo más que una cita judicial. Llevaba consigo una pieza que puede ayudar a reconstruir buena parte de la relación que mantuvo durante años con Leire Díez: su teléfono móvil. El juez Santiago Pedraz ha ordenado repetir el clonado del dispositivo después de que la defensa cuestionara las garantías con las que se realizó el primer volcado. Y mientras los investigadores esperan poder analizar su contenido, el nombre de Serrano vuelve a ocupar un lugar destacado en una investigación que ha ido acercándose, poco a poco, al entorno más próximo de Pedro Sánchez.

No es un recién llegado a los pasillos del poder. Tampoco uno de esos dirigentes que han construido su carrera a golpe de micrófono. Serrano ha cultivado durante años un perfil mucho más discreto, pero su trayectoria está pegada a la de Sánchez desde que el actual presidente comenzó a hacerse un hueco en la cúpula del PSOE. Fue uno de los hombres que permanecieron a su lado cuando perdió Ferraz, viajó con él por España durante la campaña interna que acabó devolviéndolo a la Secretaría General y, apenas unos meses después de la llegada de Sánchez a La Moncloa, se puso al frente de Correos.

Ahora, el teléfono de aquel colaborador de confianza se ha convertido en una de las piezas que la Justicia quiere examinar. La UCO ha contabilizado 9.355 mensajes de WhatsApp intercambiados entre Serrano y Leire Díez entre 2020 y 2024 y otros 1.487 mensajes a través de Signal hasta noviembre de 2025. Más de 10.000 comunicaciones que explican por qué el contenido del dispositivo interesa especialmente a Pedraz y por qué el pasado profesional de su propietario vuelve a cobrar importancia.

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Del despacho de la FEMP al coche que acompañó a Sánchez en su remontada

Juan Manuel Serrano Quintana nació en Madrid en 1974 y estudió Ingeniería Técnica en Informática en la Universidad Pontificia de Salamanca antes de licenciarse en Derecho por la UNED. Su carrera empezó lejos de los focos, en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), donde ocupó distintos puestos de responsabilidad y llegó a ser gerente.

Fue allí donde comenzó a tejer buena parte de las relaciones que acabarían acompañándolo durante su carrera. En la FEMP coincidió con Isaura Leal, actual secretaria segunda del Congreso y su pareja, y también con Leire Díez, con quien años después volvería a cruzarse en Correos. Por entonces, sin embargo, Serrano todavía estaba lejos de ser un nombre conocido fuera de los círculos socialistas.

El salto llegó en 2014. Pedro Sánchez acababa de conquistar la Secretaría General del PSOE y escogió a Serrano como jefe de gabinete de la Comisión Ejecutiva Federal. Desde ese momento, su carrera quedó estrechamente ligada a la del dirigente socialista.

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La relación se puso a prueba dos años después. En 2016, Sánchez perdió el liderazgo del partido tras el enfrentamiento interno que terminó con su dimisión. Serrano no se apartó. Cuando el exsecretario general comenzó a recorrer España para reconstruir su candidatura y buscar el respaldo de la militancia, él estaba allí.

Hay un detalle aparentemente menor que retrata bien aquella etapa. El coche con el que Sánchez recorrió España durante aquella travesía no era realmente el Peugeot que acabó bautizando a la conocida como ‘banda del Peugeot’. Era un Mercedes blanco de Serrano. Aquel vehículo se convirtió en una pequeña pieza de la historia de la remontada que devolvió a Sánchez a Ferraz en 2017.

El expresidente de Correos y exjefe de gabinete de Pedro Sánchez, Juanma Serrano, a su llegada a la Audiencia Nacional (A. Pérez Meca / Europa Press)

Serrano estuvo allí cuando perdió el poder interno y también cuando lo recuperó. El propio Sánchez ha reconocido en ‘Manual de resistencia’ la importancia de quienes permanecieron a su lado durante aquellos años y ha situado a Serrano entre sus amigos y colaboradores más cercanos.

La victoria de Sánchez en las primarias socialistas no tardaría en tener una consecuencia política mayor. En 2018, la moción de censura contra Mariano Rajoy lo llevó a La Moncloa. Serrano, sin embargo, no entró en el equipo presidencial. El puesto de jefe de gabinete del presidente fue para Iván Redondo. A Serrano le esperaba otro despacho, esta vez mucho más grande: el de presidente de Correos.

De hombre de confianza de Sánchez a presidente de Correos

En julio de 2018, pocas semanas después de la llegada del PSOE al Gobierno, Serrano fue nombrado presidente de Correos. El hombre que había acompañado a Sánchez en su travesía por las carreteras españolas pasaba a dirigir una de las grandes empresas públicas del país. Allí permaneció hasta diciembre de 2023. Su paso por la compañía estuvo marcado por una profunda transformación, pero también por las críticas a su gestión y por el deterioro de las cuentas. Los sindicatos cuestionaron sus decisiones y diferentes informaciones cifraron en torno a 1.200 millones de euros las pérdidas acumuladas durante su etapa, aunque las cantidades varían en función del periodo que se tome como referencia.

Fue también durante aquellos años cuando Leire Díez entró en escena. En 2021 se incorporó a Correos y fue ocupando diferentes responsabilidades hasta llegar a áreas relacionadas con Relaciones Institucionales y Filatelia. La UCO sostiene que Serrano participó activamente en su nombramiento y considera que aquella incorporación tenía un carácter “estratégico” dentro de las actuaciones que ahora investiga.

Una conversación de mayo de 2021 forma parte de los indicios recabados por la Guardia Civil. Díez preguntó al entonces presidente de la SEPI, Vicente Fernández, si Serrano le había respondido. “No te preocupes que lo tuyo sale”, fue la contestación. La UCO utiliza ese intercambio para reconstruir las gestiones que rodearon la llegada de Díez a Correos. Pero es el volumen de comunicaciones entre ambos lo que ha terminado colocando el teléfono de Serrano en el centro de la investigación. Los investigadores contabilizan 9.355 mensajes de WhatsApp entre 2020 y 2024 y otros 1.487 intercambios por Signal hasta noviembre de 2025.

Entre esos mensajes hay una secuencia especialmente llamativa. Ocurre en abril de 2024, después de que Sánchez publicara su carta a la ciudadanía en la que anunciaba que se tomaría unos días para decidir si continuaba como presidente. Al día siguiente, según la investigación de la UCO, Díez contactó con Serrano con carácter urgente y le pidió que acudiera a Ferraz. El 26 de abril ambos participaron en una reunión en la sede socialista con Santos Cerdán.

Para entonces, Serrano ya había dejado la presidencia de Correos. Pero tampoco había desaparecido del sector público. En enero de 2024 había sido nombrado director general de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT), dependiente del Ministerio de Transportes, un puesto que ocupó hasta 2025 antes de incorporarse al sector privado.

El juez de la Audiencia Nacional que investiga el 'caso Leire Díez', Santiago Pedraz, ha ordenado a la UCO que vuelva a realizar el clonado del teléfono de Juanma Serrano, expresidente de Correos y exjefe de gabinete de Pedro Sánchez. (Europa Press / Senado / PSOE)

Su recorrido, de la FEMP a Ferraz y de allí a las grandes empresas públicas, explica buena parte del interés que ahora despierta su figura. Pero es la relación con Díez la que ha colocado definitivamente el foco sobre él. La UCO sostiene que ambos mantuvieron una comunicación habitual y que Serrano tuvo una participación relevante en determinadas actuaciones que forman parte de la investigación. Por eso el teléfono importa tanto. El primer volcado, realizado por la Guardia Civil en julio, fue cuestionado por su defensa, que reclamó que se repitiera con las garantías correspondientes. Pedraz ha ordenado ahora un nuevo clonado, con Serrano y su abogado presentes.

El juez quiere acceder a una conversación que se prolongó durante años y que reúne miles de mensajes entre dos personas que compartieron primero un espacio profesional en la FEMP y después una etapa decisiva en Correos. Qué se dijeron, qué gestiones conoció Serrano y qué papel tuvo en ellas es precisamente lo que la investigación trata ahora de reconstruir a partir de un teléfono que, durante unas horas, ha vuelto a convertirse en el protagonista de su historia.

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