Todos los ojos están puestos en el eclipse solar total del próximo miércoles 12 de agosto, un espectáculo astronómico de primer nivel para millones de ciudadanos en España, pero también para el resto de Europa. De hecho, este fenómeno también va a obligar a los operadores del sistema eléctrico a activar protocolos de emergencia preventiva para absorber una caída repentina de la generación fotovoltaica. Desde Red Eléctrica de España (REE), operadora por Redeia, calcula que el fenómeno reducirá la producción solar de la península en aproximadamente 5 gigavatios (GW), el equivalente al 13% de la demanda máxima de un miércoles de agosto.
El eclipse comenzará a hacerse visible en la península ibérica a partir de las 19:30 horas, y está previsto que la luna tape completamente el sol una hora después, en torno a las 20:30 horas. En esa franja horaria, la tecnología fotovoltaica comenzará de forma natural su descenso diario de producción al acercarse el atardecer, a lo que se le añade que el eclipse adelantará y acentuará este proceso. Aunque el fenómeno astronómico no va a coincidir con el pico de consumo habitual de los días de verano, lo que limitará su potencial impacto sobre el suministro.
Medidas preventivas en España
Para analizar el impacto y poder reaccionar a tiempo, Redeia ha desarrollado un modelo matemático propio, diseñado específicamente para estudiar el efecto de eventos astronómicos sobre el sistema eléctrico. La herramienta calcula las curvas de oscurecimiento por área geográfica y traduce esos datos en estimaciones de generación. Con los datos disponibles hasta ahora, el operador sitúa la reducción máxima de producción en esos 5 GW, aunque advierte que la cifra final dependerá de otros factores, como la nubosidad del día. Una cobertura de nubes podría modificar al alza o a la baja el efecto real del eclipse sobre los paneles. En el caso de los archipiélagos balear y canario, el fenómeno no tendrá relevancia sobre la producción fotovoltaica.
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Y, pese a que Red Eléctrica de España no prevé que el eclipse repercuta en la cobertura de la demanda, el operador activará un conjunto de medidas preventivas. Entre ellas figuran la coordinación estrecha con organismos oficiales, el refuerzo de las reservas y márgenes de seguridad habituales, y la monitorización constante del fenómeno durante su desarrollo. Red Eléctrica también mantendrá contacto directo con los centros de control y generación y distribución nacionales, así como con el resto de operadores europeos de transporte de electricidad.
Europa se coordina a través de ENTSO-E
A nivel continental, la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transporte de Electricidad (ENTSO-E, por sus siglas en inglés) ya ha puesto en marcha un grupo operativo específico para gestionar los posibles efectos del eclipse sobre la producción de energía en el conjunto de Europa. El viernes antes del eclipse, ENTSO-E celebró una reunión de coordinación el viernes para preparar a los operadores nacionales ante el evento.
La portavoz de Energía y Clima del Ejecutivo comunitario, Anna-Kaisa Itkonen, subrayó en rueda de prensa que “el eclipse solar afectará a la producción de energía”, aunque adelantó que no se espera que el impacto sea de gran magnitud, en parte porque el fenómeno tendrá lugar hacia el atardecer. Itkonen aseguró que no existen “problemas de seguridad en el suministro” y que Bruselas analiza la situación “en todos los ángulos”, con seguimiento de cualquier factor que pueda influir en la estabilidad del sistema. No obstante, la portavoz evitó dar cifras concretas sobre el alcance del impacto continental y remitió a los informes que elaboren los propios operadores europeos tras su reunión de coordinación.
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De entre todos, España se sitúa entre los territorios con mayor visibilidad de la totalidad, por lo que se ha convertido en uno de los puntos de mayor oscurecimiento del continente europeo y, por tanto, en el área donde impactará más sobre la generación fotovoltaica. Aun así, el eclipse recorrerá una franja que abarca desde Groenlandia e Islandia, pasando por el norte de Rusia y el océano Atlántico.