Una mujer se descubrió 38 parásitos en el cerebro y una tenia en el intestino tras un viaje a la India de mochilera: “Terminé con psicosis severa y paranoia”

Lowri Denman tenía 28 años cuando su cuerpo expulsó una tenia en el baño de una cafetería, a pesar de que “no tenía ninguna sola señal”.

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Lowri Denman tenía 23 años cuando decidió hacer un viaje de mochilera a la India con un grupo de amigos (38 Parasites Podcast)

Lowri Denman tenía 23 años cuando decidió hacer un viaje de mochilera a la India con un grupo de amigos. “Sin preocupaciones en nuestros 20, no lo pensamos mucho”, y eligieron hacer una escapada a un país donde la neurocisticercosis tiene una prevalencia bastante alta y es una de las causas más frecuentes de epilepsia adquirida. Aunque su viaje en 2007 fue increíble, y transcurrió sin problemas, la experiencia de la británica se torció cinco años después.

“Era un fin de semana en Cardiff. Estaba en una cafetería con un grupo de mis amigas planeando una despedida de soltera”, detalla Denman en su canal de YouTube. Pero lo que sucedió a continuación ha sido lo más escalofriante que ha vivido nunca: “Necesitaba hacer pis, así que fui al baño. Me senté, y algo no se sentía bien”, narra. Seguidamente se dio cuenta de que había “algo colgando”, por lo que “agarré un poco de papel higiénico y tiré de esa cosa envuelta, fruncida, con aspecto de celofán, y simplemente cayó al inodoro”, explica.

Se trataba de una tenia, un parásito que puede medir entre 2 y 8 metros, en el caso de la Taenia solium, o entre 6 y 12 metros para las Taenia saginata. “Era grande. Era bastante pesado, diría yo”, describe Denman. También ha afirmado que cuando miró hacia el inodoro, “supe exactamente qué era”. Aunque “no tenía ninguna sola señal de que tenía una maldita tenia en mi cuerpo”, “en mi pánico tiré de la cadena”.

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A día de hoy, “desearía haberla recogido y llevado a casa”. Pero al final, “¿quién lleva una tenia de un metro de largo por una maldita y concurrida cafetería? ¿Qué diablos les iba a decir a las chicas? ‘Miren esto’”, añade.

Los escáneres que revelaron la presencia de 38 parásitos en la cabeza (Crowdfunder)

La punta del iceberg: “Se volvió muy oscuro, muy aterrador”

La expulsión de aquella tenia en el baño de la cafetería fue solo el principio de una historia que la dejaría huella. A la experiencia se sumó una convulsión que nació “de la nada” y que la llevó a realizarse “un par de escáneres y al descubrimiento de 38 parásitos en mi cerebro”. Tras las pruebas, recibió un diagnóstico médico devastador: “Me diagnosticaron una enfermedad llamada neurocisticercosis, la causa más común de epilepsia en los países en desarrollo, y no tenía la más mínima idea de que esto existía”, asegura, algo que tampoco conocían hasta ese momento sus amigos que viajaban con frecuencia.

A partir de ese momento, la vida de Denman colapsó. “Toda mi vida se puso patas arriba durante unos 10 años. Se volvió muy oscuro, muy aterrador”. Y es que las secuelas de las 38 larvas alojadas en su cerebro durante cinco años afectaron drásticamente su estado neurológico y psiquiátrico. En las palabras de Denman: “Perdí el contacto con la realidad. Terminé teniendo psicosis severa, paranoia, alucinaciones y delirios”, afirma. De hecho, “se puso tan mal que me confinaron en el hospital neuropsiquiátrico de Bristol durante casi tres meses”.

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La británica asegura que durante ese tiempo “desaparecí”. Su estado llegó a un límite en el que “los médicos ni siquiera podían decirme a mí o a mi familia si alguna vez volvería a ser yo misma”, agrega. Afortunadamente, Lowri logró sobrevivir a esta oscura etapa y hoy busca que su testimonio sirva de apoyo en formato de audio, ya que “todos a los que les contamos la historia siempre quieren saber más”. Ahora su meta es firme: “Quiero convertir esta cosa negativa en algo positivo. Hay tantas preguntas sin respuesta de esa época, y quiero crear conciencia más que nada”, sostiene.

Lowri y Nicola en el hospital, mientras la primera estaba ingresada (Crowdfunder)

Un podcast para navegar por su cabeza, “como si estuvieras en ese viaje de psicosis”

De esta manera, junto a su amiga productora Nicola, idearon, “tomando una pinta en un pub”, que harían un podcast para visibilizar su historia. Actualmente, el ambicioso proyecto se encuentra activo en Crowdfunder. “Hemos estado hablando de este proyecto durante casi 10 años. Tenemos un plan robusto, pero con lo que realmente estamos luchando es con la recaudación de fondos”, explica.

Durante esos tres meses, “me sentí muy, muy sola”. Es por esto que están en búsqueda de un editor y un diseñador de sonido, además de un apoyo financiero que les permita poner en marcha este proyecto. “Sé por mi experiencia que no hay una línea de ayuda para esta enfermedad. No puedes consultar una página web. No conozco a nadie que lo haya tenido antes”, asegura Denman. Por este motivo quieren relatar su historia y “meternos dentro de mi cerebro como si estuvieras conmigo en ese viaje de psicosis”.