La playa de Matalascañas ha estrenado una ducha inteligente y de pago en una experiencia piloto con la que el Ayuntamiento de Almonte busca avanzar hacia un uso más sostenible y controlado del agua, una medida que ha abierto un debate inmediato sobre hasta dónde puede llegar el cobro de servicios públicos en uno de los principales destinos turísticos de la costa de Huelva.
La instalación está situada en la bajada a la playa del Hotel ON de Matalascañas, se encuentra en periodo de prueba y por ahora puede usarse gratis, aunque el sistema ya está preparado para activarse mediante pago y el consistorio no ha precisado todavía si el modelo se extenderá a otros puntos del litoral de la urbanización.
Según Doñana Actual, la denominada ducha inteligente ha sido desarrollada por los ingenieros locales Luis Breña y Curro Moreno dentro de un proyecto piloto de gestión hídrica inteligente. En la iniciativa colaboran Ohm Solutions, Novoinox, ON Hotels Group y el Ayuntamiento de Almonte.
PUBLICIDAD
El sistema permite controlar el consumo, registrar usos y optimizar la gestión de un recurso especialmente sensible en la temporada de mayor afluencia a la playa. Sus impulsores sostienen que la tecnología puede ayudar a evitar derroches y medir con mayor precisión cómo se utilizan estos servicios en las zonas de baño.
El medio recoge además que durante los próximos días los visitantes podrán conocer de cerca el funcionamiento del sistema y “aportar sus valoraciones, fundamentales para continuar perfeccionando una propuesta que aspira a convertirse en una referencia de innovación aplicada a los servicios de playa”. En ese mismo espacio municipal se presenta la iniciativa como un ejemplo de colaboración entre empresa privada, conocimiento técnico y apoyo institucional.
La ducha reabre el debate sobre pagar por servicios en la playa
El rechazo social se ha concentrado en la posibilidad de que ducharse tras el baño deje de ser gratuito. Entre los comentarios más repetidos en TikTok junto a videos del nuevo sistema figuran frases como “Lo siguiente será cobrarte por entrar en la playa”, “Ya pagamos suficientes impuestos” o “Al final van a poner peaje para bañarse”.
PUBLICIDAD
Otros usuarios han ironizado con que lavarse la arena “va a ser un lujo” o que “cada verano aparece una nueva tasa”. La mayor parte de las críticas apuntan a la sensación de que servicios públicos básicos empiezan a quedar sujetos a pago.
También han aparecido posiciones favorables. Algunos usuarios defienden que quien use la ducha contribuya a sufragar su mantenimiento y ven razonable implantar fórmulas de ahorro en un contexto de sequía; uno de los comentarios citados en la red social resume esa postura: “Si sirve para ahorrar agua, me parece bien”.