El “rey del bosque” ya no es intocable: estas son las imágenes de cómo bisontes europeos defienden a una cría de una manada de lobos en Polonia

Un estudio en el bosque primigenio de Białowieża evidencia cómo la especie considerada como “no presa” también resiste a los ataques de los grandes depredadores de la naturaleza

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Lobos atacan una manada de bisontes europeos en el Bosque Primaeval de Białowieża (Instituto de Investigación de Mamíferos, Academia Polaca de Ciencias))

Durante décadas, el bisonte europeo ha ostentado el título indiscutible de “rey del bosque”. Su imponente tamaño, su enorme fuerza y su compleja historia de conservación lo habían catalogado en la mayoría de los estudios ecológicos recientes como una especie “no presa”; es decir, un gigante inmune a los ataques de los grandes depredadores naturales que habitan en el continente europeo. Sin embargo, un reciente hallazgo científico en el corazón del Bosque Primigenio de Białowieża, en Polonia, ha desmontado esta creencia generalizada.

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación de Mamíferos de la Academia Polaca de Ciencias ha logrado captar en vídeo, por primera vez en este parador, el ataque coordinado de una manada de lobos contra un rebaño de bisontes europeos. Las imágenes ponen de relieve una intensa interacción de depredador y presa que transforma nuestra comprensión de los ecosistemas europeos actuales y demuestra que este enorme herbívoro también es vulnerable. El suceso fue registrado por cámaras de fototrampeo la mañana del 15 de septiembre de 2025, justo en el instante en el que siete lobos fijaron su objetivo en la recién nacida de un rebaño de once bisontes, formado por machos, hembras adultas y jóvenes.

En las imágenes, se observa claramente cómo los caninos logran morder el cuello del pequeño ternero en dos ocasiones, intentando arrastrarlo. No obstante, el instinto protector del rebaño resultó ser abrumador: varias hembras adultas, seguidas por el resto del grupo, embistieron furiosamente a los lobos usando sus cuernos. Los bisontes formaron un escudo infranqueable alrededor de la cría, obligando finalmente a los depredadores a abortar su cacería y retirarse.

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En la grabación de vídeo, los lobos atacan dos veces a una cría recién nacida, a lo que la manada responde defendiéndola y cargando contra los lobos.

Este fascinante hallazgo es el núcleo del estudio publicado en la revista Ecology and Evolution. Los investigadores Robin Rozemarijn Wijnands y Tomasz Borowik destacan la profunda relevancia de este evento: “Aunque el vídeo no mostró una muerte directa, nuestra observación demostró que el bisonte europeo es, de hecho, una presa potencial para los lobos. Esto plantea interrogantes sobre por qué los intentos de depredación son tan raros, si el bisonte todavía puede ser descrito como una especie no presa, y lo que esto podría significar para la conservación y manejo de la especie”, sostienen.

Las manadas de lobos se están reorganizando en Europa

Tras haberse extinguido en estado salvaje en 1919, el bisonte fue reintroducido exitosamente en este bosque polaco en 1952. Desde entonces, los registros de lobos cazando bisontes cayeron drásticamente, con un solo caso letal documentado en diez años durante la década de los 90, lo que hizo que los científicos asumieran que estos grandes animales vivían libres del llamado “paisaje del miedo” —el estrés continuo y los cambios de comportamiento que sufren otras presas ante la amenaza constante de los carnívoros—.

En Norteamérica, es sabido que los lobos sí cazan bisontes americanos, pero requieren manadas masivas de hasta 13 individuos para abatir a un adulto con éxito. En Europa, el tamaño medio de una manada de lobos suele ser de 5 a 6 miembros, un número ideal para cazar ciervos. No obstante, los siete lobos del vídeo polaco fueron insuficientes para vencer a las imponentes madres europeas. Sin embargo, el estudio advierte de un cambio inminente: las manadas de lobos están creciendo en tamaño por toda Europa, habiéndose registrado grupos de hasta 21 individuos en Białowieża.

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Lobos atacan una manada de bisontes europeos en el Bosque Primaeval de Białowieża (Instituto de Investigación de Mamíferos, Academia Polaca de Ciencias)

Con manadas más numerosas, la probabilidad de que los bisontes se conviertan en un blanco habitual podría dispararse en los próximos años. Lejos de ser una tragedia, este fenómeno podría representar una excelente noticia para la convivencia con el ser humano. La recuperación del bisonte europeo ha sido un éxito rotundo de la conservación, con poblaciones que ya superaban los 9.700 individuos en 2024 a lo largo de diez países. Pero este auge ha traído nuevos problemas, como cuantiosos daños económicos en cultivos agrícolas cuando los rebaños crecen demasiado y buscan alimento fuera de los bosques.

Así, “si la depredación sobre el bisonte europeo ocurre a una escala mayor de lo que se suponía, podría contribuir potencialmente a ralentizar de forma natural el crecimiento de la población, dirigiéndose así hacia una reducción de los conflictos entre humanos y bisontes”, confirman los autores. La naturaleza demuestra, una vez más, que es completamente dinámica. El bisonte europeo puede seguir siendo el rey indiscutible de nuestros bosques, pero este revelador estudio demuestra que, a medida que los ecosistemas sanan y los depredadores recuperan su terreno, incluso los reyes deben aprender a cuidarse las espaldas.