Fabiola Martínez ha protagonizado una de las confesiones más sinceras y emotivas de su vida. Acostumbrada a mostrarse fuerte y positiva ante las cámaras, la empresaria ha hablado sin filtros sobre el miedo que la acompaña desde hace años: la posibilidad de tener que despedirse algún día de su hijo Kike.
La venezolana, que se separó de Bertín Osborne en 2021 tras casi dos décadas de matrimonio, ha reconstruido su vida personal y profesional en los últimos años. Ha emprendido nuevos proyectos, se ha formado académicamente y se ha consolidado como colaboradora de televisión. Sin embargo, hay una faceta que sigue ocupando el centro de todo: la de madre.
Kike, fruto de su matrimonio con el cantante, nació con una grave lesión cerebral y problemas de movilidad derivados de una infección por listeria durante el embarazo. Desde entonces, Fabiola ha dedicado gran parte de su vida a cuidarlo, acompañarlo y luchar por su bienestar.
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Ahora, durante una entrevista en el pódcast Upeka, ha compartido una reflexión tan dura como honesta. “Por la situación de mi hijo Kike, yo creo que él se va a ir antes que yo. Entonces, a veces me visualizo sin él”, confesó emocionada. Una idea que reconoce que le ronda la cabeza desde hace tiempo y que forma parte de un intento de prepararse emocionalmente para un futuro incierto.
“Todo el mundo me dice que no me torture, pero yo creo que, en el fondo, me voy preparando. Si no pasa, no me voy a enterar”, explicó entre lágrimas.
Lejos de resignarse, Fabiola asegura que intenta afrontar esos pensamientos desde el amor y la serenidad. De hecho, reconoce que ha dejado muchas cosas organizadas para garantizar el bienestar de su hijo. “He dejado preparadas muchas cosas y entiendo que su bondad y su forma de ser harán que quienes estén a su alrededor lo quieran y lo cuiden como merece”, afirmó.
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La empresaria también reflexionó sobre lo que supondría para ella una pérdida de ese calibre después de tantos años dedicados por completo a su cuidado. “Cuando llevas tanto tiempo cuidando de alguien, cuando esa persona ocupa una parte tan importante de tu vida, no piensas que después todo será más fácil. Hay un vacío muy grande”, explicó.
Una vida dedicada por completo a su hijo
Durante la conversación, Fabiola repasó además cómo el papel de cuidadora ha marcado prácticamente toda su existencia. Según contó, desde pequeña asumió responsabilidades familiares que la llevaron a poner siempre las necesidades de los demás por delante de las suyas.
“A mí me educaron para cuidar. Era mi papel dentro de la familia. Primero fueron mis padres y mi hermano, y después llegó Kike, que se convirtió en mi prioridad absoluta”, recordó.
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Precisamente fue el nacimiento de su hijo el que cambió para siempre su forma de entender la vida. Durante meses permaneció centrada exclusivamente en su recuperación y en sacarlo adelante. “Fue mi gran batalla personal. Nunca vi otra opción que cuidarlo yo misma y hacer todo lo posible por él”, reconoció.
Con el paso de los años también aprendió una importante lección: empezar a cuidarse a sí misma. Un proceso que, según admite, se hizo más evidente tras su separación de Bertín Osborne. “Ahora me he puesto en la lista. Antes ni siquiera aparecía en ella. He aprendido a darme mi lugar, a quererme y a respetarme”, aseguró.