España deja atrás la segunda primavera más cálida desde que hay registros y se adentra en un verano más caluroso de lo normal a las puertas de la primera ola de calor del año

La Aemet considera que es muy probable que el mercurio sobrepase los valores normales para la época en junio, julio y agosto

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Miles de personas disfrutan de la playa de la Malvarrosa, en Valencia a 31 de mayo de 2026. (EFE/ Kai Försterling)

La primavera de 2026 en España dejó huella con máximas que superaron los 40 grados en el sur del país y que trajeron un adelanto del verano. La Agencia Estatal de Meteorología, que se guía por estaciones meteorológicas no astronómicas, ha informado este miércoles de que la pasada primavera, que comprende los meses marzo, abril y mayo, ha resultado ser la segunda más cálida desde que existen registros en España, que ahora se adentra el un verano que será, según la previsión a largo plazo, más cálido de lo normal.

Según el balance del organismo, la primavera presentó una temperatura media de 14 grados, cifra que se sitúa 1,6 grados por encima del promedio del periodo de referencia 1991-2020, solo superada por la primavera anterior. En este sentido, el organismo destaca que doce de las quince primaveras más cálidas desde 1961 han ocurrido en este siglo. La última primavera más fría de lo habitual se remonta a 2018, lo que confirma una tendencia clara al alza. En Canarias, bajo condiciones opuestas, el carácter fue frío.

El informe apunta que la primavera fue especialmente calurosa en el interior peninsular, el área cantábrica oriental y el nordeste. El tercio sureste de la península ibérica experimentó valores cálidos e incluso áreas con temperaturas dentro de lo normal. En el resto de la península y en la mayor parte de Baleares, el calor fue destacado. Por contraste, el archipiélago canario se mantuvo en registros fríos pese a las lluvias históricas.

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Un mes de mayo al borde de los 41 grados en el sur

La estación arrancó con un mes de marzo normal en cuanto a temperaturas, pero abril fue extremadamente cálido. De hecho, fue el abril más cálido de la serie e incluso en amplias zonas tuvo, en promedio, temperaturas medias cerca de 4 grados por encima de a lo normal. A su vez, mayo comenzó con un ambiente frío para la época, pero un intenso episodio cálido a partir del día 19. En esta recta final del mes destacan los 40,5 grados en Sevilla aeropuerto y los 39,5 grados de Córdoba aeropuerto el día 31. Es más, en 16 estaciones se batió el récord de temperatura máxima registrada en primavera.

Natalia Shartova, investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona, habla sobre los efectos del calor.

A las puertas de un verano más caluroso de lo normal

El verano climatológico, que componen junio, julio y agosto, estará marcado “probablemente” por temperaturas superiores a lo normal en todo el país. De hecho, la Aemet espera la llegada de un nuevo repunte térmico que dejará “temperaturas extraordinarias para la época del año” y que podrá derivar en la primera ola de calor del verano.

En cuanto a las precipitaciones, aunque la incertidumbre es mayor, podrían ser superiores a lo normal debido a una mayor frecuencia de episodios de tormentas. En cuanto al trimestre formado por julio, agosto y septiembre, más ajustado al verano astronómico, hay una muy alta probabilidad (superior al 70 %) de que sea más cálido de lo normal en la mayor parte de la Península y en Baleares. En zonas del suroeste y Canarias la probabilidad es ligeramente inferior, entre el 60 y 70 %. En cuanto a las lluvias, hay una probabilidad del 40 al 50 % de que el trimestre sea más lluvioso de lo normal en buena parte del país, incluso con una probabilidad del 50 al 60 % en las islas canarias orientales y el sureste peninsular. Esta mayor probabilidad de precipitaciones está asociada a una posible mayor frecuencia de episodios de tormentas.

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