Mía tiene tan solo tres años y no puede andar. Encontrar una silla de ruedas para su edad y tamaño era una misión complicada: todas eran demasiado altas como para poder jugar con niños de su edad y demasiado grandes y pesadas para que pudiera moverlas de forma independiente. Así que Guillermo Gauna-Vivas se propuso desarrollar una a su medida.
Así nació el nuevo proyecto de la ONG española Ayúdame3D. Especializada en diseño social, la organización crea con impresoras 3D sillas de ruedas adaptadas y personalizadas para niños pequeños en España. “Empezamos hace nueve años diseñando prótesis de brazos, manos, piernas... y vimos que, desde América, creaban sillas de ruedas modulares que se imprimían en 3D”, explica el CEO de la organización a Infobae.
En colaboración con el equipo de Terapia Ocupacional del Hospital Universitario Gregorio Marañón, los voluntarios de Ayúdame3D diseñaron sus propias sillas, personalizadas para cualquier niño que la necesite.
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Una silla de ruedas gratuita
El proceso para las familias es sencillo: los padres se apuntan en una página web llamada 3d-mobility.org y especifican la edad y gustos del pequeño. A partir de ahí, “cualquier persona del mundo con una impresora 3D podría fabricarla”, asegura Gauna-Vivas.
Los voluntarios de Ayúdame 3D las adaptan personalmente a cada solicitante. “Si a tu hijo le gustan los dragones, el fútbol, las princesas o los unicornios, nosotros vamos a crear esa silla gamificada y perfecta para ellos”, dice. En el caso de Mía, la niña recibió una niña rosa y morada, adaptada a su tamaño y decorada con imágenes de la película de Enredados.
Estas particularidades suponen, en primer lugar, una ayuda psicológica para los niños, que ya no sienten que llevan una silla de ruedas al uso, sino “un objeto bonito”. Les pone, además, a la altura de los ojos de sus compañeros de clase. “Si un niño está muy alto, nunca va a poder tener una conversación fluida con alguien de su edad. Eso va a hacer que tenga menos amigos, que pueda comunicarse peor y, al final, eso influye muy negativamente en su crecimiento”, explica Gaunas-Vivas. Sus sillas de ruedas vienen a solucionar justamente este problema: “Les pone a la altura de sus colegas, de sus amiguitos de clase y así se les facilita este desarrollo”, indica.
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Además, les otorga autonomía de movimiento. “Las sillas de ruedas para niños, normalmente, las tiene que desplazar externamente un adulto. Estas, en cambio, le dan una total libertad para que puedan moverse solos hacia la cocina, su habitación, hacia todos lados. Es un avance increíble”, valora Gauna-Vivas.
Crear estas sillas no es especialmente barato, pero se ofrecen totalmente gratis a las familias. Para financiar su trabajo, Ayúdame3D se apoya en las donaciones de los socios, que explotaron hace poco al compartir en redes sociales un vídeo de este proyecto. Actualmente, hay 700 personas aportando su granito de arena para sacarlo adelante. “Hay gente que dona tres euros al mes. Eso hace que, si 150 personas donan, podamos hacer sillas para los niños que lo necesitan”, indica Gauna-Vivas.
El proyecto tiene en espera 20 solicitudes de niños que necesitan sillas de ruedas. Por el momento, se han entregado cuatro. “Los niños se sienten más seguros, es más fácil moverse para ellos y tienen una silla chulísima, que al final eso hace mucho. Se sienten a gusto con ese empuje emocional. Nosotros seguiremos haciendo todas las que podamos”, concluye.
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