La muerte de la princesa Bajrakitiyabha Narendiradebyavati ha sumido a Tailandia en un profundo luto. La hija mayor del rey Maha Vajiralongkorn, conocido como Rama X, falleció este pasado viernes después de permanecer más de tres años hospitalizada tras sufrir un colapso cardíaco en diciembre de 2022. Su desaparición no solo supone la pérdida de una de las figuras más respetadas de la familia real, sino también el inicio de uno de los ceremoniales funerarios más importantes que ha vivido la monarquía tailandesa en los últimos años.
La Oficina de la Casa Real ha confirmado que la princesa recibirá los más altos honores fúnebres reservados a los miembros de la realeza. Sus restos mortales han sido trasladados al Salón del Trono Pimarn Rattaya, situado en el Gran Palacio de Bangkok, donde se desarrollará gran parte del extenso programa de despedida organizado por orden directa del monarca.
Los funerales de la realeza tailandesa siguen un protocolo ancestral profundamente ligado a las tradiciones budistas y a la historia de la dinastía Chakri. En el caso de Bajrakitiyabha, considerada durante años una de las figuras más destacadas de la corona, el proceso se prolongará durante al menos cien días.
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Un funeral marcado por la tradición y el simbolismo
El primer acto abierto al público será la ceremonia de ablución ritual, una tradición que simboliza la purificación espiritual antes del inicio de los homenajes oficiales. Tendrá lugar el 13 de junio en el pabellón Sahathai Samakhom del Gran Palacio, donde los ciudadanos podrán participar ante el retrato oficial de la princesa.
A partir del 14 de junio, los tailandeses podrán acudir diariamente a este mismo espacio para presentar sus respetos y firmar un libro oficial de condolencias. Se espera una importante afluencia de ciudadanos, ya que Bajrakitiyabha era una de las integrantes más apreciadas de la familia real gracias a su intensa labor pública y social.
El Gran Palacio se convierte en el epicentro del duelo
Las ceremonias se concentrarán en el corazón de Bangkok, donde la monarquía tailandesa celebra tradicionalmente sus actos más solemnes. Durante los primeros 15 días se llevarán a cabo rituales religiosos budistas dedicados a la memoria de la princesa.
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Una vez finalizado este periodo inicial, el público podrá acceder al Salón del Trono Pimarn Rattaya para rendir homenaje directamente ante los restos mortales de la hija de Rama X. Las visitas comenzarán el 27 de junio y se mantendrán diariamente durante los meses posteriores.
La imagen de miles de ciudadanos vestidos de negro desfilando por el Gran Palacio recuerda inevitablemente a las multitudinarias despedidas que Tailandia ha vivido en otras ocasiones con miembros destacados de la familia real.
Cien días de ceremonias religiosas
Uno de los aspectos más significativos del protocolo será la celebración de los tradicionales ritos budistas conocidos como Abhidhamma, una serie de recitaciones funerarias destinadas a acompañar espiritualmente al fallecido en su tránsito hacia una nueva existencia.
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Estas ceremonias forman parte esencial de los funerales reales en Tailandia y se desarrollarán durante cien días. Finalizado ese periodo, la Casa Real permitirá que instituciones públicas, empresas privadas, organismos oficiales, miembros de la nobleza, representantes del Gobierno y ciudadanos participen como patrocinadores de nuevas ceremonias conmemorativas en honor a la princesa.
La decisión refleja la relevancia que Bajrakitiyabha tenía dentro de la sociedad tailandesa. Diplomática, jurista y defensora de los derechos de las mujeres, dedicó gran parte de su vida al servicio público antes del colapso sufrido en 2022 que puso en jaque a todo el país.